EE.UU. abandona Irak tras 12 años de lucha antiyihadista y en plena guerra con Irán
La retirada marca el cierre de la misión de la coalición internacional antiyihadista liderada por Washington, iniciada en 2014 tras la ofensiva del Estado Islámico.
Estados Unidos y sus aliados ponen fin este miércoles a más de una década de presencia militar en Irak como parte de la lucha contra el Estado Islámico (EI).
La operación comenzó en 2014, cuando el grupo yihadista llegó a controlar cerca de un tercio del territorio iraquí, y culminó con la derrota territorial del EI en 2017, aunque pequeñas células continúan activas en algunas zonas del país.
El retiro de las tropas de la coalición internacional antiyihadista, liderada por Washington, se produce en un escenario especialmente complejo.
Mientras Irak asume un papel mayor en la lucha contra los remanentes del EI, el Gobierno de Bagdad enfrenta el desafío de desarmar a las poderosas milicias proiraníes, algunas de las cuales atacaron intereses estadounidenses en la región en el marco de la guerra con Irán.
Punto de inflexión
La entrada en acción de esta coalición cambió la dinámica en una cruenta guerra en la que, según recuerda Caggins III, "la mayor parte de los combates intensos" fueron protagonizados por las fuerzas de seguridad iraquíes y kurdas.
Pero también por decenas de milicias chiíes que ahora son un quebradero de cabeza para Washington.
Los esfuerzos militares de esos grupos, así como la asistencia y planificación de la coalición, fue lo que dio la superioridad contra el EI, cuya derrota territorial en Irak fue anunciada por el Gobierno iraquí en diciembre de 2017.
Tropas estadounidenses observan misiles lanzados desde sistema HIMARS. | Wikimedia
"Sin lugar a dudas, fueron los ataques aéreos de la coalición, así como el entrenamiento, asesoramiento y apoyo de las fuerzas militares de la coalición los que resultaron en la derrota del EI", afirma a EFE el exportavoz de la alianza, el coronel retirado del Ejército estadounidense Myles B. Caggins III.
Con el EI derrotado y siendo "muy, muy, muy improbable" que vuelva a apoderarse de grandes extensiones de territorio, Caggins III defiende que Irak todavía necesita "el apoyo bilateral de las naciones miembros de la coalición" para el suministro de equipos, asesoramiento e intercambio de inteligencia.
Algunos remanentes yihadistas todavía siguen presentes, en pequeñas células, en el desierto occidental de Al Anbar, Al Rutbah y en las montañas de Hamrin, en el noreste de Irak, unas amenazas que el exportavoz afirma que las fuerzas iraquíes están perfectamente capacitadas para enfrentar.
Entonces, ¿qué impacto sobre el terreno tiene la retirada de la coalición?
Según Caggins III, una reducción del tiempo de respuesta a las amenazas del EI y el fin del intercambio diario entre las tropas internacionales y las fuerzas iraquíes, algo que no se traduce en un vacío de seguridad.
Tensiones con las milicias
Desde 2017, la coalición siguió apoyando militarmente a Irak para combatir los remanentes del EI, pero las tensiones afloraron tras el bombardeo estadounidense que en 2020 mató al general iraní Qasem Soleimaní en Bagdad.
Esto provocó que el Parlamento iraquí pidiera la salida de las tropas extranjeras del país.
Derivando en intercambios de ataques entre las fuerzas estadounidenses y las milicias proiraníes de Irak, que tuvieron como objetivo bases militares e incluso la embajada de EE.UU. en Bagdad a lo largo de los siguientes años para forzar la salida de las tropas extranjeras.
Esas presiones, tanto políticas como militares, llevaron al fin de la misión de combate de la alianza en 2021 y a un acuerdo entre Washington y Bagdad en 2024 que culminará en la retirada de las tropas estadounidenses el día 30.
Marines recogiendo el equipo para retirarse de la Base Aérea de Al-Taqaddum en 2020. | Wikimedia
Esta es considerada la segunda retirada estadounidense desde Irak.
Precisamente cuando empezará un proceso del Gobierno iraquí para desarmar a las milicias, algo que se está topando con reticencias.
"El desarme podría lograrse si se abordaran las preocupaciones de las facciones", asevera a EFE Dhiaa al Asadi, el que fue jefe del bloque parlamentario nacionalista Al Ahrar, el segundo más grande del Legislativo iraquí tras las elecciones de 2014.
Afirma que entre las demandas de estas milicias, sobre todo las de las más cercanas a Irán y que rechazan el desarme, se encuentran garantías de que el EI no regresará.
Así como que "EE.UU. y otras potencias regionales e internacionales retirarán sus fuerzas y dejarán de representar una amenaza para la seguridad de Irak y sus vecinos".
Algunas de estas poderosas milicias atacaron también intereses estadounidenses en Medio Oriente y a los aliados de Washington en el golfo Pérsico en apoyo de Irán tras la guerra iniciada el 28 de febrero.
Por ello, es que EE.UU. ejerce presión al Gobierno iraquí para desmantelar estos grupos que operan fuera del aparato estatal.
Sin embargo, existe la posibilidad de que estas facciones no abandonen las armas pese a la retirada de las fuerzas internacionales.
Por ello, el también exparlamentario kurdo Sarkawt Shams advierte a EFE que Washington podría sancionar a Bagdad y denegar el acceso a dólares, "lo que significaría el colapso de las instituciones financieras de Irak".
En el peor de los escenarios, el rechazo de varias milicias al desarme y las amenazas que suponen a los intereses de Washington en la región podría derivar una nueva intervención estadounidense en Irak.
"Si esos grupos llevan a cabo ataques contra los intereses estadounidenses, o de cualquier manera que resulte embarazosa para Estados Unidos, sin duda habrá ataques aéreos u otras medidas de escalada para derrotar finalmente a esos grupos", asevera Caggins III.
No es la primera retirada
Esta supuso la retirada definitiva de las fuerzas de la coalición internacional desde Irak, que concluyó el último día de septiembre de 2026.
Poniendo fin a más de dos décadas de presencia militar estadounidense iniciada en 2003.
La primera retirada comenzó en diciembre de 2007 con el final del envío de tropas militares estacionales en ese año.
Soldados kuwaitíes vigilan retirada estadounidense en un cruce fronterizo en diciembre de 2011. | AFP
Acabó con la salida del último reducto estadounidense de importancia en diciembre de 2011, poniendo fin, de forma aunque no práctica, a la guerra de Irak.