Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva.
AP/AFP
El sanador Flávio Bolsonaro, que venció la primera vuelta de las presidenciales de este domingo pero tendrá que disputar una segunda con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el resultado de las elecciones mostró que "Brasil quiere un cambio".
"Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura. Estoy muy feliz con los resultados en todas las regiones", afirmó el hijo primogénito del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) en Brasilia, en sus primeras declaraciones tras conocerse los resultados.
Con el 99,6% escrutado, el senador opositor obtuvo el 47,11% de los votos en la primera vuelta y el líder progresista, que aspira a su cuarto mandato no consecutivo, el 45,07%.
"Estoy muy feliz por el voto de confianza. Son 56 millones de brasileños. No podría estar más realizado ya que lo que constato es que Brasil quiere un cambio", insistió el candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL).
El senador advirtió que por poco consiguió ser elegido Presidente en la primera vuelta y que están confiados en que mantendrá su ventaja en la segunda vuelta. "Hay posibilidades reales de que en tres semanas Brasil de una respuesta y muestre que quiere un Gobierno moderno, con menos ministerios, un Gobierno que respete la democracia", sostuvo.
Por su parte, Lula da Silva reconoció que el resultado de la primera vuelta de los comicios fue "inesperado" y aprovechó para criticar duramente a su rival que lo aventajó.
"Admito que estábamos convencidos de que íbamos a ganar en el primer turno", pero "estamos en la prórroga y ahí es donde vamos a convencer al pueblo brasileño", dijo el izquierdista, de 80 años, en un discurso en Sao Paulo tras el escrutinio.
Por detrás de Bolsonaro y Lula quedó el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,89%), el agitador ultra Renan Santos (2,24%) y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (2,19%).