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El avance del conflicto en Etiopía y cómo la guerra podría traspasar fronteras hacia otros países de la región

Los etíopes acusan a países vecinos -en particular a Eritrea- de apoyar a las fuerzas rebeldes en la región de Tigré y expertos hablan de una "segunda fase" del conflicto.

07 de Octubre de 2026 | 19:35 | Por Equipo Multimedia Emol
La guerra en el norte de Etiopía entró en una nueva etapa tras la toma de Mekelle, capital de la región de Tigré, por parte del Ejército federal y milicias aliadas, provocando la retirada de las fuerzas rebeldes y abriendo un escenario incierto, en el que el Frente Popular de Tigré podría abandonar la defensa convencional y recurrir nuevamente a una estrategia de guerrillas.

Sin embargo, el contexto es distinto al de la guerra de 2020-2022. Las fuerzas tigrinas llegan debilitadas, con menos efectivos y armamento, mientras la población regional muestra un profundo desgaste tras un conflicto que, según la Unión Africana, dejó unas 600.000 víctimas mortales.

A esa fragilidad interna se suma un riesgo que los expertos consideran hoy mayor que durante la guerra anterior: que el conflicto traspase las fronteras etíopes. Eritrea aparece como el foco más inmediato de tensión, pero las disputas con Sudán y la rivalidad con Egipto por las aguas del Nilo podrían ampliar todavía más las repercusiones regionales.

    ¿Qué cambia con la caída de Mekelle y qué podría ocurrir ahora?

  • La Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía (ENDF) tomó este fin de semana el control de Mekelle, capital de Tigré y principal centro político de la región rebelde.
  • Tras la entrada de las fuerzas federales, el Frente Popular de Tigré (FPLT), que lidera las rebeldes Fuerzas de Defensa de Tigré (FDT), anunció el retiro de la ciudad de su Gobierno insurgente.
  • Para Magnus Taylor, subdirector para el Cuerno de África del International Crisis Group, esta evolución marca el comienzo de una "segunda fase de la guerra".
  • La pérdida de Mekelle no implica necesariamente el final de la insurgencia. Según Taylor, el FPLT podría recurrir ahora a "la única estrategia que les queda": una campaña de guerrillas contra las fuerzas federales.
  • Miembros de la Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía en Mekelle. | AFP
  • Ese escenario recordaría al comienzo de la guerra que enfrentó al Gobierno etíope y las fuerzas tigrinas entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022.
  • Durante aquella contienda, los rebeldes recurrieron a tácticas insurgentes frente al Ejército federal antes de desarrollar una estructura militar más amplia.
  • Taylor considera que no es improbable que el FPLT pueda organizar una campaña de guerrillas más eficaz contra las fuerzas federales y sostiene que la estrategia podría ser esencialmente similar a la utilizada entonces.
  • El escenario militar presenta, sin embargo, una diferencia importante: esta vez el Ejército federal combate junto a antiguos miembros de las Fuerzas de Defensa de Tigré.
  • Esos antiguos rebeldes integran actualmente las Fuerzas de Paz de Tigré (FPT), una milicia formada por disidentes tigrinos que surgió en 2025.
  • Para Jalale Getachew Birru, experta en África Oriental del Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED), la incorporación de estos antiguos combatientes tigrinos al bando gubernamental constituye uno de los elementos más relevantes del conflicto actual.
  • ¿En qué condiciones enfrentan esta nueva etapa los rebeldes de Tigré?

  • Las fuerzas rebeldes llegan a esta nueva fase en una situación más débil que durante la guerra de 2020-2022.
  • Según Jalale, el respaldo a los actuales dirigentes del FPLT y de las Fuerzas de Defensa de Tigré es hoy menor que durante el conflicto anterior.
  • La experta sostiene que muchos jóvenes fueron reclutados a la fuerza durante este año para incorporarse a las FDT.
  • A diferencia de lo ocurrido al comienzo de la guerra anterior, gran parte de la población tigrina no quiere volver a verse involucrada en un conflicto armado de gran escala.
  • El desgaste provocado por la guerra de 2020-2022 continúa pesando sobre la sociedad regional, que todavía no se ha recuperado plenamente de aquella experiencia.
  • Taylor coincide en que la población de Tigré está "exhausta" y considera que la guerra actual carece del respaldo popular que existía anteriormente.
  • Durante el conflicto anterior había una cohesión mucho mayor entre la población, las autoridades regionales y las fuerzas armadas de Tigré.
  • Combatientes fieles al Frente Popular de Tigré (FPLT). | AP
  • En 2020, numerosos integrantes de las fuerzas armadas regionales se sumaron a la rebelión y se llevaron consigo armas, municiones y equipamiento en lo que Taylor describe como una especie de motín.
  • En la actualidad, las fuerzas tigrinas disponen de menos efectivos y menos armamento.
  • También han perdido el apoyo de algunos comandantes y oficiales considerados importantes para su estructura militar.
  • A ese debilitamiento contribuyó el proceso de desmovilización y desarme ejecutado parcialmente después del Acuerdo de Pretoria, firmado en noviembre de 2022 para poner fin a la guerra anterior.
  • Pese a ello, las FDT todavía conservan, según Taylor, algunas características propias de un ejército profesional, aun cuando operen actualmente como una fuerza insurgente.
  • Mientras los rebeldes se han debilitado, las fuerzas federales parecen haber reforzado parcialmente sus capacidades.
  • Entre las ventajas mencionadas por Taylor se encuentra una mayor capacidad para utilizar drones.
  • El Gobierno etíope también habría incorporado nuevo armamento durante los últimos años, aumentando su capacidad militar frente a las fuerzas tigrinas.
  • ¿Por qué existe ahora un mayor riesgo de que el conflicto se internacionalice?

  • Los expertos consideran que el riesgo de que la guerra traspase las fronteras de Etiopía es actualmente mayor que durante el conflicto de 2020-2022.
  • Eritrea aparece como el país con mayor probabilidad de verse directamente involucrado debido a su frontera con Tigré y al deterioro de sus relaciones con Etiopía.
  • Durante la guerra anterior, Eritrea combatió junto al Gobierno etíope contra las fuerzas tigrinas.
  • La situación se ha invertido parcialmente: el Gobierno de Etiopía acusa ahora a Eritrea de apoyar a los rebeldes del FPLT, aunque Las autoridades eritreas han rechazado esas acusaciones.
  • Para Jalale, existe una "alta probabilidad" de que la actual guerra termine extendiéndose hacia Eritrea.
  • A las sospechas sobre un eventual apoyo eritreo a los rebeldes se suma el deterioro de las relaciones entre Adís Abeba y Asmara.
  • Uno de los principales puntos de fricción es la intención del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, de recuperar para Etiopía un acceso al mar Rojo.
  • Esa aspiración aumenta la sensibilidad estratégica de Eritrea, cuyo territorio separa actualmente a Etiopía de la costa.
  • Jalale considera que existe una posibilidad importante de que fuerzas etíopes crucen la frontera y avancen en dirección a Asmara, capital de Eritrea.
  • También plantea como eventual objetivo el puerto eritreo de Assab, ubicado sobre el mar Rojo.
  • Una escalada de esas características podría desembocar en una nueva guerra entre Etiopía y Eritrea.
  • Abiy Ahmed, el primer ministro de Etiopía. | AFP
  • Ambos países ya protagonizaron un conflicto armado entre 1998 y 2000, que dejó decenas de miles de muertos.
  • El riesgo de internacionalización no se limita, sin embargo, a Eritrea.
  • La guerra civil que afecta a Sudán desde abril de 2023 también podría alimentar las tensiones en Etiopía.
  • Adís Abeba ha acusado a Sudán de permitir la presencia en su territorio de efectivos vinculados al FPLT.
  • Sudán, por su parte, ha acusado al Gobierno etíope de permitir que paramilitares sudaneses operen desde territorio etíope.
  • Estas acusaciones cruzadas añaden otra dimensión regional a un conflicto que hasta ahora ha tenido su principal escenario en el norte de Etiopía.
  • La participación de actores vinculados a la guerra sudanesa podría conectar dos conflictos que actualmente se desarrollan en países vecinos.
  • Egipto también podría verse involucrado, aunque de manera indirecta.
  • El Cairo mantiene desde hace años fuertes desacuerdos con Etiopía debido a la Gran Presa del Renacimiento Etíope, construida sobre el Nilo Azul.
  • Egipto considera que la presa constituye una amenaza para su seguridad hídrica.
  • Esa disputa estratégica convierte cualquier debilitamiento o escalada militar en Etiopía en un asunto de interés directo para El Cairo.
  • La combinación de las tensiones con Eritrea, las acusaciones cruzadas con Sudán y la rivalidad con Egipto aumenta el riesgo de que una guerra originalmente concentrada en Tigré termine generando consecuencias mucho más amplias en el Cuerno de África y el noreste del continente.
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