EmolTV

Conoce cómo fue la visita de tres semanas a nuestro país de Fidel Castro en 1971

"Hemos venido a ver algo extraordinario: En Chile está ocurriendo un proceso único", expresaba en su discurso de despedida ante un Estadio Nacional repleto. El líder cubano se reunió con distintas autoridades, recorrió regiones y entregó de regalo a Salvador Allende un fusil AK-47, arma con la que se especula se habría quitado la vida.

26 de Noviembre de 2016 | 22:31 | Emol

Fidel Castro en su llegada al pais el 10 de Noviembre de 1971, es saludado por el Presidente de la Republica, Salvador Allende.

El Mercurio
SANTIAGO.- Con 45 años Fidel Castro llegó el 10 de noviembre de 1971 por primera vez a Chile. Su visita duraría un par de días, sin embargo, se extendió por tres semanas. Su arribo fue coordinado en Cuba por el ex senador PC y en ese entonces integrante de la comisión de Relaciones Exteriores, Volodia Teitelboim, durante extensas reuniones nocturnas. Castro estaba entusiasmado por visitar Chile, pidiendo mapas y atlas para conocer el territorio.

En 1970 el Presidente Salvador Allende restauró las relaciones diplomáticas con la isla (interrumpidas desde 1964). Fue en enero del año siguiente cuando se comunicó que el líder de la Revolución Cubana llegaría a Chile.

Ya en el país recorrió distintas regiones tratando temas de la Unidad Popular, el socialismo y la clase obrera, incluso en Punta Arenas y en San Miguel, fue nombrado Hijo Ilustre. En esta comuna de la Región Metropolitana profirió su mensaje en una atiborrada Gran Avenida a través de un megáfono en las cercanías de una estatua de su connacional José Martí.

"Si a mi me dicen ¿Qué está ocurriendo en Chile? y sinceramente les diría en Chile está ocurriendo un proceso revolucionario".

FIDEL CASTRO

Se reunió con estudiantes en universidades del norte del país y también llegó hasta la U. de Concepción donde fue recibido por jóvenes militantes del PC, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y mineros.

"Tenemos a continuación el agrado de dejar con ustedes al comandante de la Revolución Cubana, al comandante de la dignidad americana, al compañero y líder Fidel Castro Ruz", proferían las voces de la época para presentarlo en medio de aplausos de bienvenida.

Allí destacó que no daría un discurso sino que a él le interesaba hablar de "lo que interese a ustedes. Así que estoy disposición de ustedes y que empiecen las preguntas".

- "¿Considera usted que nuestra experiencia o vía chilena es un camino revolucionario que nos llevara a la patria socialista?"

- "Bueno y si yo digo que no ¿Cómo me puedo quedar aquí?" (aplausos)

Castro finalmente expresó: "En realidad no soy yo quién debe juzgar al Gobierno chileno. Yo puedo dar mi opinión sobre la cuestión de si el proceso es reformista o un proceso revolucionario. Si a mi me dicen ¿Qué está ocurriendo en Chile? y sinceramente les diría en Chile está ocurriendo un proceso revolucionario".

También se trasladó hasta la mina de Carbón en Lota, a la de Chuquicamata, a la salitrera Santa Elena. Degustó pisco y vinos, compartió diversas reuniones con autoridades oficialistas y opositoras,
inclusive compartió un par de ideas con el entonces general Augusto Pinochet, su edecán durante la gira.

"Hemos venido a ver algo extraordinario. En Chile está ocurriendo un proceso único. Algo más que único ¡Insólito! ¡Insólito!".

FIDEL CASTRO

Entre los pasajes de su discurso multitudinario de despedida en el Estadio Nacional, Fidel Castro afirmaba: "Hemos venido a ver algo extraordinario: En Chile está ocurriendo un proceso único. Algo más que único: ¡Insólito! ¡Insólito! Hemos venido a aprender en un proceso vivo. (...) Es el proceso de un cambio. Es un proceso revolucionario donde los revolucionarios tratan de llevar adelante los cambios pacíficamente. Un proceso único, prácticamente el primero en la historia de la humanidad -no decimos en al historia de las sociedad contemporáneas-, único en la historia de la humanidad, donde tratan de llevar a cabo el proceso revolucionario, mediante las propias leyes establecidas por la sociedad o por el sistema reaccionario, mediante el propio mecanismo, mediante las propias formas que los explotadores crearon para mantener su dominación de clase".

Añadiendo, "¿Pero cuál ha sido nuestra actitud? La de solidaridad con ese proceso. La de nuestra solidaridad con los hombres que quieren llevar ese camino. Nuestra comprensión, nuestro apoyo moral, nuestra curiosidad, nuestro interés".

En la visita también le regaló al Presidente Allende un fusil AK-47, arma con la que se especula que usó para quitarse la vida el 11 de septiembre de 1973.
Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores