SANTIAGO.- "En acciones tan cotidianas como enviar un Whatsapp o subir una foto a Instagram ponemos en juego una serie de derechos: a la privacidad, a la libertad de expresión, a la honra, a la libertad de información y al derecho a la propia imagen", advierte el presidente del Consejo para la Transparencia (CPLT), Marcelo Drago.
Esa entidad elaboró un manual con una serie de recomendaciones a los usuarios para proteger los datos personales, especialmente al utilizar WhatsApp e Instagram.
El Consejo remarca que es importante adoptar estas medidas, ya que la actual legislación sobre protección de datos personales "no entrega mecanismos efectivos para garantizar de manera rápida y eficaz esos derechos", sino que "se limita a establecer un deber genérico de seguridad de la información, que resulta insuficiente en vista a los avances de las tecnologías digitales".
En el caso de los servicios de mensajería digital como WhatsApp, Telegram y Signal, subraya que la expectativa de privacidad del usuario es muy elevada, ya que se intercambian conversaciones personalizadas, dirigidas a destinatarios específicos, lo que exige mantener elevados niveles de reserva y resguardar el derecho a la intimidad y a la inviolabilidad de estas comunicaciones. Por eso, es ilícito interceptar o sustraer ese tipo de conversaciones privadas sin autorización legal y orden judicial.
En cuanto a las redes sociales como Instagram, se entiende que el usuario que acepta sus condiciones de uso y comparte información, haciéndola pública, está consciente de que sus datos personales saldrán de su esfera privada y podrán ser conocidos por terceros. Aquí, generalmente, las redes sociales establecen por defecto una configuración de privacidad de las cuentas de los usuarios en que otorgan un amplio acceso a los contenidos que éstos suben en sus perfiles.
También hay que tener en cuenta que la política de privacidad de WhatsApp establece que puede compartir información con la "familia de empresas Facebook". De manera similar, la política de Instagram permite vincular información sobre las actividades de las cuentas, contenidos y dispositivos de conexión con diferentes "productos de Facebook".
"Los niveles de seguridad que demandamos de un servicio de mensajería es altísimo, dado el tenor personal de nuestras conversaciones, pero son pocos los usuarios que revisan las políticas de privacidad establecidas por Whatsapp y que permiten compartir información con la 'familia de empresas Facebook' a la que pertenece, incluyendo datos relativos a la cuenta del usuario y a sus contactos", advierte Drago.
Medidas básicas para proteger los datos
Entre las acciones que recomienda el Consejo para la Transparencia se cuenta establecer contraseñas seguras para acceder a las cuentas de usuario, de modo que las claves sean menos vulnerables a eventuales intentos de hacking o cracking. Aquí es recomendable usar gestores de contraseñas, que permiten la generación automática de claves complejas.
Otra medida es revisar con cuidado la configuración que por defecto traen las cuentas de usuario, junto con los términos y condiciones de uso, particularmente sus reglas sobre privacidad, poniendo especial atención a los permisos que se otorgan a otros usuarios para acceder a la información personal, como datos de contacto, foto de perfil, momento de la última conexión, estados, etc.
También es importante controlar los respaldos automáticos de mensajes y fotografías en la nube y, si al usuario le preocupa especialmente su privacidad, se recomienda deshabilitar esa opción.
Otro consejo es mantener la aplicación actualizada, con la versión más reciente disponible –descargándola desde los sitios web oficiales–, ya que esto asegura que se incorporen las últimas medidas de seguridad desarrolladas por el proveedor.
También hay que procurar activar las notificaciones de seguridad frente a posibles amenazas, que ofrecen algunas aplicaciones.
Respecto de los servicios de mensajería, deben preferirse aquéllos que cuentan con sistemas de cifrado y codificación de las comunicaciones extremo a extremo (donde los mensajes se aseguran con un "candado" y sólo quienes forman parte de la conversación cuentan con el código especial para leerlos), verificando que están activados tanto en los chats individuales como en los grupos de conversación.
WhatsApp cuenta como medida extra de seguridad la opción de verificación de dos pasos, que opera como una segunda contraseña, especialmente útil cuando se renueva el teléfono celular. Algunos servicios de mensajería también contienen sistemas reforzados de seguridad que bloquean la captura de pantalla o autodestruyen los mensajes cuando se intentan copiar.
En cuanto a las aplicaciones que permiten compartir material audiovisual, hay que considerar con cuidado las otras redes sociales a las cuales está vinculada la cuenta, ya que ello implica la transmisión de fotografías y contenidos personales a una amplia variedad de públicos y de "miradas indiscretas". Así, puede ser recomendable mantener la cuenta "privada", lo que permite controlar de alguna manera el acceso a los contenidos.
También se recomienda evitar publicar en el perfil algo de lo cual el usuario podría arrepentirse en el futuro, ya que por más privada que parezca la cuenta nunca se estará completamente a salvo de filtraciones y fallas en las medidas de seguridad, y de la posibilidad de que terceros hagan capturas de pantalla que luego las "viralicen".
Finalmente, hay que ser cuidadoso con los enlaces que llegan al perfil y con el uso de aplicaciones de otras personas, que podrían tener brechas de seguridad.