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Inestabilidad política y dificultades para la integración: El panorama y las expectativas a horas del inicio de cumbre Celac

Marcará la instancia el regreso de Brasil con Lula Da Silva -con el reciente asalto a los poderes en ese país- y la polémica asistencia de Maduro luego de casi cinco años de aislamiento regional.

22 de Enero de 2023 | 17:02 | Por Sofía Dib, Emol
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Archivo/ Cumbre Celac Rep. Dominicana.

EFE.
Turbulentos escenarios internos atraviesan muchos de los países que participarán en la VII cumbre de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que comenzará este martes en Buenos Aires, Argentina, en el Hotel Sheraton de Retiro.

La instancia contará por primera vez con la presencia de los 33 países integrantes, entre presidentes y cancilleres. Sin embargo, los contextos políticos, sociales y económicos de estos, afectaría en la real concreción de medidas para avanzar en la integración y cooperación de la región y, más bien, quedaría solo en discursos.

Así lo expresó a Emol Juan Pablo Toro, director de AthenaLab, quien explicó que actualmente "hay una gran retórica integracionista de parte de distintos gobiernos", no obstante, en la práctica "varios de los países están teniendo problemas relacionados con la inestabilidad política o con crisis de seguridad principalmente derivadas del narcotráfico".

Así, ejemplificó con el caso emblemático actual en el continente: Perú, con intensas protestas antigubernamentales que ya se extienden por casi seis semanas. También mencionó a Ecuador, que ha debido desplegar a los militares para contener la crisis de seguridad, y a Brasil, el cual acaba de ser víctima de un asalto a los poderes del Estado.

"Los países tienen, por lo menos sus mandatarios a nivel de discurso, ganas de revivir organismos latinoamericanos como la Celac, la Unasur, pero en la práctica la verdad es que sus prioridades siguen siendo muy internas. Y más allá de declaraciones de apoyo hacia la democracia brasileña, llamados a la calma a lo que está ocurriendo en Perú, no esperaría mucho yo de esa cumbre en términos prácticos", dijo Toro.

Los mismo expresó Guillermo Holzmann: "No creo que haya una posibilidad de ir a cuestiones concretas, salvo algunos objetivos, pero no una hoja de ruta con acciones establecidas o con compromisos de los gobiernos para avanzar en ese sentido. Mas bien se va a establecer una convergencia de objetivos".

Pero, además, ambos coinciden en que este encuentro, con muchos ánimos de integración y cooperación está marcado por la concordancia ideológica de muchos de los presidentes. "Va a ser mucho discurso integracionista en la idea de poder instalar la sintonía ideológica que hay entre varios gobiernos (…) para poder lograr una mayor capacidad de dialogo y ojalá avanzar a acciones concretas (…) pero probablemente va a estar en las propuestas", mencionó Holzmann.

Para Toro no es algo positivo. "Es interesante porque parte de esta reedición de espíritu integracionista se produce porque hay una coincidencia de gobiernos de izquierda que creen que esa sintonía política es lo que debería facilitar la integración, pero justamente ocurre la cumbre en Argentina donde este año hay elecciones y donde el pronóstico no es favorable para el oficialismo", mencionó.

Hitos, presencias y ausencias

La cumbre tendrá como principal hito el regreso de Brasil a la Celac con su presidente Luiz Inácio Lula da Silva –uno de los fundadores de la comunidad en 2010- luego de que el ex mandatario, Jair Bolsonaro, suspendiera la participación del gigante sudamericano.

Aunque los expertos también cuestionan el protagonismo que pueda tomar Da Silva. "Lula tiene un enorme carisma. En periodos anteriores tuvo una vocación internacional, especialmente en el segundo período, enorme", señaló Toro.

Sin embargo, "hoy día no tiene ese equipo que lo acompañó en esa época (…) y también acaba de remover el al jefe del Ejército a semanas de haber asumido, enfrentó este asalto a los poderes que hubo en Brasilia, entonces también creo que Brasil con Lula va a tratar de brillar y va a volver, pero vamos a ver qué significa ese regreso en términos reales, cuánto margen de maniobra va a tener para hacer una política exterior tan expansiva. Ahora tiene un Congreso dividido, no tienen un equipo del talento, quizás, del que tuvo. Yo no tengo una expectativa de un Brasil tan protagonista como lo fue en el pasado", agregó.

En tanto, el jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, se reintegrará luego de casi cinco años a esta cumbre, ya que en 2018 se aisló debido a las acusaciones de elecciones fraudulentas y que luego apareció la "oposición democrática" de Juan Guaidó.

La asistencia de Maduro ha causado problemas para el anfitrión argentino, Alberto Fernández, debido a los crímenes de lesa humanidad que se dan en Venezuela en contra de la oposición al régimen, confirmadas por diversos organismos internacionales, como la propia ONU.

De hecho, la presidenta de Propuesta Republicana –partido argentino de oposición-, Patricia Bullrich, tuitió que "si Nicolás Maduro viene a la Argentina, debe ser detenido de manera inmediata por haber cometido crímenes de lesa humanidad. Tal como ocurrió con Pinochet en Londres, en 1998" y agregó: "La Justicia debe actuar en resguardo de la vigencia universal de los derechos humanos".

Además, este martes será la instancia en que el Presidente Gabriel Boric se tope, por primera vez, cara a cara con Maduro, luego de que haya cuestionado la legitimidad del gobierno venezolano.

Boric también se reencontrará con el canciller de Nicaragua, Danis Mondaca, país con el cual tuvo roces en la pasada cumbre Celac luego de manifestar su preocupación sobre el encarcelamiento de candidatos opositores al gobierno de Daniel Ortega.

El propio Mondaca, en ese momento, acusó a nuestro país de instalar "una institucionalidad al estilo pinochetista como lo sufre Chile, con derechos humanos frustrados y traicionados por el actual Gobierno de Chile".

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, también asistirá a la instancia, en otra presencia que ha generado críticas desde distintos sectores.

El mandatario de Ecuador, Guillermo Lasso, finalmente concurrirá a la cumbre junto a su canciller, Juan Carlos Holguín, luego de cambiar de opinión. Si bien en un principio adujo "motivos de agenda", los conocedores apuntan el tenso impasse que tuvo la semana pasada con su homólogo argentino.

Esto debido al pedido de asilo del gobierno argentino a la ex ministra, María de los Ángeles Duarte, durante el mandato del izquierdista Rafael Correa, ambos condenados por la justicia. La ex secretaria de Estado se encuentra en la embajada argentina en Quito desde agosto de 2020 con su hijo menor de edad.

Al solicitar el asilo en Buenos Aires, luego de varios días de tensiones e incertidumbre, Ecuador rechazó el pedido argentino, por lo que Duarte aún continúa ocupando unos 200 metros cuadrados en la amplia residencia que hoy ocupa el embajador Gabriel Fuks, en la capital ecuatoriana.

Debido a las intensas manifestaciones en su país que han dejado al menos 60 muertos hasta el momento, Dina Boluarte, presidenta de Perú -que asumió luego del intento de golpe de Estado del encarcelado ex mandatario, Pedro Castillo- no asistirá a la cumbre.

Quien se presentará a cita regional, aunque no en calidad de autoridad, será Evo Morales, el ex presidente de Bolivia. Actualmente se encuentra pasando por una riña interna en su partido Movimiento al Socialismo, el cual preside, pero que el lote disidente, liderado por el actual mandatario, Luis Arce, pretende destronar.

Morales Se reuniría en Argentina con los movimientos sociales de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) el próximo lunes para crear una coordinadora con miras regionales y al movimiento indigenista latinoamericano, para hacer frente al "imperio".

Otros mandatarios que acudirán al país trasandino será precisamente Arce de Bolivia, Luis Lecalle Pou de Uruguay y Xiomara Castro de Honduras.
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