La diputada de Revolución Democrática (RD), Maite Orsini, entregará una vocería este lunes a las 14:30 horas, en la que se espera que aborde la situación por la que fue centro de cuestionamientos la semana pasada.
En concreto, la parlamentaria denunció que estaba recibiendo mensajes de "odio y violencia", tras revelarse -por parte de Daniela Aránguiz- que estaría en una relación con el ex jugador de fútbol, Jorge Valdivia.
Tras ello, una serie de aristas surgieron. De pasar de ser un tema "farandulero", el caso llegó hasta la Fiscalía. Incluso, autoridades de Gobierno se involucraron con el fin de respaldar a la parlamentaria por defender la idea de ser una administración feminista.
Y es que luego de las declaraciones de Aránguiz, la diputada emitió una declaración en la que aseveró que ella y su familia estaban recibiendo mensajes ofensivos y solicitó que ello "se detenga", junto con aclarar que está soltera y por lo mismo, no acepta cuestionamientos al respecto.
Horas después el caso tomó otro rumbo, ya que la esposa de Valdivia aseguró que Orsini sacó al ex futbolista de una detención -en el marco de un control de identidad- por parte de Carabineros y, además, indicó que ella conversó con fiscales para lograrlo.
Más tarde se conoció que efectivamente la parlamentaria se comunicó con Karina Soza, general de Carabineros y directora de Derechos Humanos en la institución. "Sí, efectivamente ese llamado ocurrió", dijo la uniformada, aunque remarcó que "fue tal como recibo llamados de un montón de gente, del INDH, de la Defensoría de los derechos de la niñez, de ONGs, de otros parlamentarios, de servicios gubernamentales, donde me había manifestado que eventualmente habría habido una vulneración de derechos".
Tras ello, la diputada presentó una autodenuncia criminal en la Fiscalía Metropolitana Centro Norte por siete posibles delitos y aseguró: Ejerceré mis derechos como imputada para acreditar mi total inocencia".
El fiscal nacional, Ángel Valencia, solicitó un informe de la autodenuncia. Y, por otro lado, algunos congresistas criticaron el llamado, por lo que advirtieron que el caso pasaría a la Comisión de Ética de la Cámara.
Por otra parte, cabe mencionar que las autoridades que respaldaron a Orsini fueron las ministras de la Mujer, Antonia Orellana, y de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Ana Lya Uriarte.
Mientras la primera remarcó que a ella no le parece "aceptable" los comentarios denigrantes que le emitieron en redes tras el incidente, y aseveró que "contener la violencia contra las mujeres en política es una necesidad de fortalecimiento de la democracia", la segunda puntualizó que no ve razón -al ser un Gobierno feminista- para no decir que "es profundamente injusto que sea sometida a bullying una persona mujer".