Los diarios de los días anteriores al golpe de Estado del 11 septiembre de 1973 dan cuenta de un clima enrarecido de fuertes recriminaciones, odiosidades, insultos, amenazas y hechos de violencia, todo ello en medio de una angustiosa crisis económica, paros de sectores gremiales y profesionales, y desabastecimiento en una diversidad de productos esenciales.
Un ejemplo de esto último es la dramática declaración de las "Mujeres médicos", en una inserción publicada en “El Mercurio” el 9 de septiembre, en que piden que el Presidente Allende rectifique o renuncie porque, entre otras cosas, “no podemos aceptar grupos de vigilancia armados en los hospitales; dos madres por cama en las maternidades; seguir prescribiendo dietas, medicamentos y leche curativas que no se encuentran; seguir postergando operaciones durante meses por falta de suero, ropa, anestesia, instrumental o material de curación”.
Abundan también los llamados de sectores de izquierda para que el pueblo se arme, mientras en la oposición y los gremios hay llamados a paros, se insiste en la renuncia del Presidente Salvador Allende o que en caso contrario el Congreso declare su inhabilidad. Si bien son pocas las intervenciones de los principales actores en los medios en que se llama directamente a las Fuerzas Armadas a un golpe de Estado, se multiplican, en cambio, en la oposición señales de apoyo a ellas destacando el papel fundamental que deben jugar en el futuro.
Primeras páginas de los diarios
Las portadas de El Siglo del 10 y 11 de septiembre reflejan el ánimo de amplios sectores de izquierda: “CUT acelera la defensa del Gobierno legítimo. ¡Chileno el Pueblo te llama a sus filas!” y “Partido Comunista llama al Pueblo. ¡Cada cual en su puesto de Combate!”. En este punto no hay diferencias con el discurso del secretario general del Partido Socialista, Carlos Altamirano.
En El Siglo se pueden leer también durísimos ataques a los líderes de oposición, donde destaca una inserción del 10 de septiembre a página completa del Partido Comunista de Chile con la foto del senador Sergio Onofre Jarpa que se titula “El Nazi Jarpa se ofrece para destruir Chile”. Y es que desde hacía un tiempo dirigentes políticos de la Unidad Popular se referían al partido que encabezaba Jarpa llamándolo el “Partido Nazional”, como lo hizo Orlando Millas en una entrevista publicada el 9 de septiembre en ese mismo diario.
“El Mercurio”, por su parte, titula el mismo 11 de septiembre con dos informaciones que reflejan la tensión y violencia que se vivían en esas horas: el título principal es “Asesinado camionero en Parral”, mientras que el segundo título daba cuenta de que “Se constituyó Comando Multigremial en Santiago. Esta entidad, que agrupa a parte importante de los gremios, pide la inmediata y total rectificación de la política general del país, o la renuncia a su cargo del actual Mandatario”. En la portada del Tercer Cuerpo de “El Mercurio” del martes 11 se lee, por su parte, “Asesinado carabinero durante su servicio”.
Renuncia o inhabilidad
En la oposición destaca una inserción publicada el 9 de septiembre en “El Mercurio” por la Democracia Cristiana titulada “Llamamos al pueblo a repudiar a los que injurian y denigran a las Fuerzas Armadas”. En el texto se sostiene que “la Unidad Popular ha pretendido infiltrar políticamente las Fuerzas Armadas y ha creado un poder armado paralelo, con lo cual ha quebrantado gravemente la Constitución”.
Al día siguiente “El Mercurio” publica un artículo que informa de un llamado de la DC con el siguiente título “Renuncia del Parlamento para que el Presidente abandone el cargo”. Se trataba de una propuesta de 29 presidentes provinciales de la DC a la directiva del partido para que renunciaran todos los parlamentarios y el Presidente, y llamar a nuevas elecciones. El jueves entregarían el documento en una concentración en la Plaza Bulnes al presidente del partido, Patricio Aylwin.
Como sostiene Aylwin en sus memorias recientemente publicadas, la idea era de Edgardo Boeninger y se pretendía llevarla a cabo primero con “la renuncia de sus 17 senadores y 50 diputados, la que sería cursada una vez que llegaran las renuncias de todos los demás parlamentarios y la del Presidente de la República. Esto, continúa, “se llevaría a cabo en un tiempo establecido y con el apoyo de una movilización popular. Una vez concluido, termina, se llamaría a un paro nacional en respaldo a esta solución”.
Otra alternativa que se planteaba en sectores de oposición era la expresada por el abogado Jorge Ovalle, que en un análisis jurídico se refirió en el diario “El Mercurio” a la posibilidad de inhabilitar al Presidente de la República. A su juicio, “corresponde al Congreso Nacional, por medio de un acuerdo, formular la declaración de inhabilidad; que las causales pueden ser de orden moral o de orden físico (...) no supone la aplicación de una sanción, pues solo importa la comprobación de un defecto o falta de aptitud del gobernante que le impide (absoluta o adecuadamente) el ejercicio de su cargo”. Esta tesis tenía apoyos en sectores de derecha como el senador Bulnes, del Partido Nacional, que consideraba que ese era el momento para que el Congreso declarara la inhabilidad.
El 10 de septiembre “El Mercurio” publica una inserción de dos páginas del Partido Nacional en que reproduce un discurso del senador Jarpa, presidente de esa colectividad, pronunciado unos días antes, con el título “Tras el fracaso marxista se inicia el renacer de Chile” . En una larga presentación destaca el compromiso de las Fuerzas Armadas, pero incluye una crítica que generará controversia en sectores de la Unidad Popular: “Estamos ciertos que las FF.AA. conocen y analizan perfectamente la incidencia y proyecciones de todos los aspectos señalados, pero su acatamiento al Gobierno marxista que ha legitimado su mandato no puede menos que desanimar a muchos chilenos que ven en ellas la última reserva de la nacionalidad”. Más adelante agrega que “de esta situación vamos a salir. A cualquier precio y por cualquier medio pondremos atajo a los que se obstinan por destruir a Chile”.
Casi ningún área quedaba al margen de la crisis que vivía el país. A modo de ejemplo, en una entrevista en la sección Espectáculos de “El Mercurio” (9 de septiembre) al entonces director de Canal 13, el padre Raúl Hasbún, frente a la pregunta de los proyectos futuros de la estación, contestaba: “En el momento actual es difícil pensar en teoría abstracta sobre los proyectos ideales para el canal. Lo imperativo es sobrevivir y cumplir con la misión ineludible frente al país. No es el momento de preguntarse si ‘Los Vengadores’ tiene más calidad que ‘Hawai 5-0’ o si el ‘Súper ratón’ tiene más aciertos pedagógicos que el ‘Correcaminos’”.
Confianza de Allende
Paradójicamente, el mismo 11 se incluye en los diarios una breve declaración del día anterior del Presidente Salvador Allende al llegar a las 10:55 horas a La Moneda, para presidir una sesión del Consejo de Gabinete. Preguntado si se superarán las horas difíciles que vive el país sostiene: “Tengo absoluta fe. Más aún, tengo confianza plena”.