"Muchos estamos sorprendidos de esto. Obviamente hay que hacer las investigaciones correspondientes, pero sí levanta las alertas de que podría haber una red de corrupción que quizá no teníamos pensada, en dos instituciones bien relevantes, y que en general, consideramos bastantes modernas".
Con esas palabras califica
María Jaraquemada, ex presidenta de la Comisión para la Probidad y Transparencia que se creó tras el Caso Convenios, los flancos que se abren luego que se conocieran los audios -a través de Ciper- que vinculan al abogado Luis Hermosilla con el eventual pago a funcionarios del Servicio de Impuestos Internos (SII) y de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
En conversación con Emol, la directora de Chile Transparente, señala además que "sabemos que no hay institución libre en este tema; hemos visto desde 2014 en adelante cómo instituciones que considerábamos intachables, como Carabineros, Fuerzas Armadas y varios más, han ido cayendo en casos que han sido más o menos sancionados y que han repercutido en la valoración que hay de la lucha contra la corrupción en nuestro país".
En ese escenario, Jaraquemada afirma que ahora lo clave es "ver qué pasa con estos casos", como si efectivamente se harán "investigaciones imparciales, que nos den garantías, y si se comprueban estos hechos van a haber sanciones, independiente de quiénes sean las personas (involucradas), el poder que tengan, o los vínculos económicos o políticos. Eso es lo que nos va marcar la diferencia y nos va a demostrar qué tan siniestradas están las instituciones por la corrupción".
La gravedad o magnitud de esa crisis, comenta la directora ejecutiva, depende de la forma en que se evalúe, aunque a su juicio, "yo creo que para la ciudadanía es una crisis relevante. Efectivamente, hace pocos meses, a raíz del Caso Convenios, en varias encuestas se vio que la corrupción volvió a ser una de las principales preocupaciones ciudadanas, lo que te demuestra que efectivamente hay crisis".
"Pero por otro lado, hay otros países, donde hechos como los que conocimos ayer (caso Hermosilla), están bastante extendidos, se conocen, y no hay mucha reacción, o no hay mucha sorpresa. Creo que nosotros todavía no tenemos tan normalizada la corrupción, y efectivamente nos sorprendemos, nos impactamos, y reaccionamos ante ella", subrayó.
A su parecer, aún es complejo, en medio de la "tormenta" mirar qué tan profunda es la crisis, aunque reconoce que es cierto que en los últimos años han existido casos de esta índole. "El Caso Convenios sigue vivo, y esos temas demuestran que hay que dedicarles esfuerzos y recursos, porque están a la vuelta de la esquina", agregó.
"Cero que lo de ayer es algo que no estábamos esperando, por eso esto es algo que nos tiene que preocupar constantemente, no sólo cuando ocurren los casos", sentenció.