Exasesor en materias migratorias del gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera, Mijail Bonito,
El Mercurio
Uno de los objetivos del Gobierno — que aún está en etapa de estudio — es llevar a cabo un proceso de "regularización acotada" respecto a las personas inmigrantes que participaron del proceso de empadronamiento.
Ante las críticas que generó esta iniciativa el subsecretario del Interior, Luis Cordero, explicó que "esas personas participaron de buena fe en ese proceso, son antecedentes de los cuales disponemos, hay un conjunto de evidencia disponible que da cuenta de cuál es el perfil de esas personas, en qué situación se encuentran". En ese marco, la autoridad también defendió la medida argumentando motivos de seguridad y económicos.
Ante la propuesta del Ejecutivo, el exasesor en materias migratorias del gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera, Mijail Bonito, indicó que "no recuerdo que se haya anunciado a la opinión pública chilena como un compromiso con los migrantes irregulares (...) pero el tema regularización de extranjeros venía desde la campaña del Presidente Boric".
En conversación con La Segunda, Bonito afirmó que primero que todo debiera solucionarse el problema de ingresos irregulares, sobre todo desde la frontera con Bolivia o rápidamente se generará un nuevo "stock" de inmigrantes irregulares, sobre todo por el incentivo que supone saber que "con solo anotarse y dar sus datos biométricos, en poco tiempo se regularizará".
Agregó que "la autoridad no tiene facultad para crear un registro público de extranjeros migrantes irregulares y, de obtener tal información, su obligación legal es proceder a su expulsión, no a la regularización. En el proyecto actual modificatorio de la ley de Migraciones el Gobierno busca darle cobertura legal expost a tal empadronamiento".
No obstante, advirtió que "el proyecto de ley de Presupuesto existe una norma que prohíbe la regularización en 2025 sin aprobación del Congreso, aunque probablemente sea declarada inconstitucional a requerimiento del Gobierno".