El barrio Lastarria, reconocido circuito bohemio y cultural de la comuna de Santiago, no queda exento de un fenómeno ampliamente extendido en la Región Metropolitana: el comercio ambulante, que aunque común en esa zona, se ha extendido de tal manera que ha generado el malestar de quienes residen en sus alrededores, e incluso a sus visitantes. Desde temprano, los comerciantes comienzan a estirar sus paños en el suelo para acomodar los artículos para vender en el día, pero es durante la tarde cuando la situación se vuelve más compleja. Así lo han evidenciado múltiples cartas al director publicadas por "El Mercurio" durante la última semana. Héctor Vergara, presidente de la Junta de Vecinos del Parque Forestal, sostiene que "las personas van a pasarlo bien, a comprar, a disfrutar de los espectáculos callejeros, pero nunca se pone en relevancia el hecho que hay vecinos ahí habitando el espacio, y ellos son los principales afectados de este fenómeno". "Nunca había habido tanto comercio en esta zona como ahora, agudizado por supuesto en las horas de la tarde, a partir de las siete", agrega Vergara, añade que, desde esa hora ya es "realmente muy difícil transitar por la vereda".