A la izquierda la embajadora Beatriz Sanchez. A la derecha, María Inés Ruz.
Jonathan Mancilla
Parlamentarios de la Comisión de Relaciones Exteriores (RR.EE) cuestionaron la permanencia de las representantes diplomáticas de Chile en Colombia y México, dos países de gran relevancia en la región. Los parlamentarios se refirieron a los casos de la embajadora en México, Beatriz Sánchez, cuestionada por su desempeño en el cargo, y María Inés Ruz, embajadora en Colombia que enfrenta denuncias por maltrato laboral y homofobia.
Respecto a la situación de México, los diputados
Christián Moreira (UDI) y Cristián Labbé (UDI) emplazaron al presidente a discutir la permanencia de Sánchez en el país, luego de revisar la agenda de la actual diplomática entre los años 2023 y 2024, en la que
no figura ninguna reunión en relación a materias económicas y de seguridad.
Además, los parlamentarios apuntaron a que de las 32 actividades registradas en los últimos dos años, la mitad de ellas correspondían al ámbito cultural, como la participación en festivales de música y cine.
De acuerdo a Labbé y Moreira, parte de las funciones de un embajador son el fortalecimiento de los lazos económicos entre ambos países, así como la articulación de políticas y cuerpos de seguridad en materia de seguridad; lo cual no ha sido abordado por la representante.
"Este es el resultado de nombrar como embajadora de un país tan relevante a una amiga y no a un funcionario de carrera, como lo había prometido este propio gobierno”, acusaron los diputados de la Bancada UDI.
Por su parte, los diputados Stephan Schubert (P. Republicano) y Catalina del Real (P. Republicano) solicitaron al Ministerio de RR.EE. una investigación por denuncias de maltrato y homofobia contra María Inés Ruz, quien encabeza la embajada chilena en Colombia.
Las acusaciones fueron realizadas por un funcionario chileno y una trabajadora colombiana, quienes cumplen funciones dentro de la misma embajada. A pesar de haber sido desestimadas en un principio por el Ministerio, las implicancias han llevado a la intervención de la Asociación de Diplomáticos de Carrera.
Para aclarar la situación, el oficio presentado por los parlamentarios solicitó que se informe la cantidad total de denuncias realizadas contra la embajadora, incluyendo el detalle de las mismas y la nacionalidad de los denunciantes. Además, se exigió que se informe sobre las medidas adoptadas para enfrentar las denuncias.
"Es alarmante que, en pleno siglo XXI, sigamos viendo casos de maltrato y discriminación en espacios que deberían ser ejemplo de respeto y dignidad. Exigimos claridad y medidas concretas”, manifestó Catalina del Real.
Asimismo, los diputados Republicanos hicieron un llamado al gobierno a respetar plenamente la Ley Karin y garantizar ambientes laborales libres de abusos.
"No se trata solo de proteger a los afectados, sino de enviar un mensaje claro de que estas prácticas no serán toleradas en ninguna institución del Estado", sentenció Schubert.