La mesa del Senado — encabezada por los senadores Manuel José Ossandón (RN) y Ricardo Lagos Weber (PPD) — se refirió a la decisión del Tribunal Constitucional de destituir de su cargo a la senadora Isabel Allende (PS), a propósito de la fallida compra de la casa de su padre, el expresidente Salvador Allende.
Los representantes de la Cámara Alta manifestaron su "empatía" con la situación que enfrenta la senadora socialista. Asimismo, señalaron que "nos asiste el convencimiento de que la senadora es una persona profundamente comprometida con la democracia y la institucionalidad".
"Así da cuenta su trayectoria como servidora pública, cuyo trabajo parlamentario ha contribuido de manera significativa al bienestar de la ciudadanía", añadieron.
En esa línea, manifestaron que "sabemos que Isabel Allende Bussi acogerá cualquier decisión del Tribunal Constitucional con la serenidad y responsabilidad que siempre la han caracterizado".
Asimismo, apuntaron que "la resolución es adoptada por el Tribunal Constitucional, un órgano autónomo del Estado, cuyas decisiones respetamos y sobre el cual, como poder del Estado, no nos corresponde pronunciarnos ni intervenir".
Esta postura difiere de la expresada por el Poder Ejecutivo a través de su vocera (s), Aisén Etcheverry, quien manifestó que, de confirmarse la destitución de la senadora, se establecería un "grave precedente". Sus declaraciones fueron cuestionadas tanto por personeros de oposición como del oficialismo, ya que consideran que no le corresponde a un poder del Estado cuestionar el fallo.
Finalmente, los legisladores cerraron la declaración señalando que, en caso de que la sentencia del tribunal sea confirmada —ya que aún no se ha conocido el documento definitivo—, "agradecemos a la senadora por su trabajo y le deseamos el mayor de los éxitos en los nuevos desafíos que emprenda".