A más de un mes de ser destituida de su cargo como senadora, Isabel Allende (PS) se presentó esta jornada para declarar ante el fiscal Patricio Cooper, quien lidera la investigación de la fallida compraventa de la casa del expresidente Salvador Allende.
En este caso, en el que la exparlamentaria se encuentra imputada, se investiga el eventual delito de tráfico de influencias y fraude al fisco por infringir la prohibición consagrada en la Constitución de celebrar contratos con el Estado.
Esta diligencia se realiza a 43 días de ser destituida de su cargo por el Tribunal Constitucional (TC).
Sin embargo, este no es el primer encuentro entre la removida senadora y el fiscal Cooper.
El 24 de enero pasado la exparlamentaria compareció vía telemática junto a su abogada, Paula Vial.
En dicha instancia, Allende optó por hacer uso de su derecho a guardar silencio, a la espera de tener acceso a más antecedentes recopilados en la carpeta investigativa.
Dos días después, la exministra de Defensa y sobrina de Allende, Maya Fernández -que renunció a su cargo por el caso-, sí respondió ante el fiscal.