Una apoderada del Instituto Nacional denunció hace algunos días la grave situación que afecta al establecimiento, marcado por clases interrumpidas constantemente debido a protestas, paros y la presencia de encapuchados en el lugar. Además, contó que su hijo de 7° básico entró a clases el 5 de marzo, pero que recién esta semana tuvo su primera clase de Lenguaje. Tras ser consultado por "El Mercurio", el equipo directivo del Instituto Nacional confirmó que la denuncia realizada por la madre era verídica, argumentando que "la profesora responsable presentó varias licencias médicas y existe baja disponibilidad de profesores reemplazantes por períodos breves". La ausencia de la docente titular del ramo afectó a cuatro cursos, lo que se traduce en un total de 168 horas pedagógicas y 120 estudiantes sin clases regulares de la asignatura durante ese período.