Raúl Domínguez, exjefe de la División de Políticas Regulatorias y Estudios de la Subsecretaría de Telecomunicaciones y exministro Marcos Barraza.
Aton
Una ola de críticas —tanto desde el oficialismo como desde la oposición— generó la salida de Raúl Domínguez, jefe de la División de Políticas Regulatorias y Estudios de la Subsecretaría de Telecomunicaciones y amigo del Presidente Gabriel Boric desde su infancia en Punta Arenas.
Esto, luego de que se revelara que el funcionario viajó a Europa mientras se encontraba con licencia médica. Además, Domínguez era objeto de un sumario administrativo llevado adelante por la Subsecretaría de Transportes, tras conocerse el posible mal uso de dicha licencia. Pese a ello, en enero de este año se le otorgó un aumento salarial que elevó su remuneración a $7,3 millones brutos mensuales.
El escándalo por el mal uso de licencias médicas alcanzó un nuevo punto de tensión durante esta jornada. A la controversia por Domínguez, se sumaron cuestionamientos al exjefe de gabinete de Irací Hassler durante su gestión como alcaldesa de Santiago, Marcos Barraza, quien figuraría en la nómina de funcionarios observados por la Contraloría General de la República por haber salido del país mientras tenía una licencia médica vigente.
Sin embargo, minutos después de que se conociera esta información, Barraza la descartó y aseguró que no habría existido ningún abuso. Según explicó, viajó a un Congreso del Partido del Trabajo en México el 4 de octubre de 2023 y, a su regreso a Santiago el lunes 9 de octubre, ya se encontraba enfermo. De vuelta en Chile, acudió al médico el 10 de octubre, quien le extendió una licencia médica retroactiva para el lunes 9 y martes 10 de octubre.
Pese a su explicación, la candidata del Partido Comunista, Jeannette Jara —cercana a Barraza— sostuvo que "él tendrá que esclarecer lo ocurrido".
Críticas del mundo político
Uno de los primeros en reaccionar a la noticia de Dominguez fue el candidato del Frente Amplio, Gonzalo Winter, quien a través de X dijo que "no puede seguir en su cargo. Tiene que irse ahora".
Por su parte, la abanderada presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, acusó que "usan el Estado como agencia de viajes. No les importa la gente ni sus necesidades".
"Este amigo del Presidente debe ser echado ya, debe devolver la plata y ser castigado con el máximo peso de la ley. Es abuso. Es fraude. Es delito", añadió la candidata antes de de Domínguez dejara su cargo.
El diputado y vicepresidente del Partido Socialista, Arturo Barrios, dijo que "sin lugar a dudas, creo yo, eso no es la generalidad de los funcionarios de la administración pública. Hay que sancionar a estos funcionarios que utilizaron la licencia médica para poder hacer viajes".
El legislador agregó que "hay que también hacer dos cosas más. Uno, la actualización del Compín que es el que lleva estos registros. Hay que actualizarlo para que esa información esté más en línea y esté más, sin lugar a dudas, asequible a todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país".
"Por otro lado, sancionar también a los médicos. Hay que construir una legislación que sancione a los médicos que de manera inescrupulosa realizan esta acción. Por lo tanto, no al abuso y sin lugar a dudas al esclarecimiento de todos los hechos", concluyó.
Por su parte, la bancada de diputados de Renovación Nacional ofició a la Contraloría General de la República para que se haga cargo de sumarios a jefes de servicios y directivos para "evitar redes políticas del oficialismo".
Asimismo, la bancada de diputados del Frente Amplio solicitó realizar de forma urgente una sesión especial en la Corporación para abordar el escándalo.
"Esto con la finalidad de abordar las medidas que adoptará el Estado, considerando que los hechos afectan transversalmente a servicios públicos, municipios y organismos autónomos del Estado a nivel central y regional, poniendo en entredicho la credibilidad del aparato público y el principio de probidad en la función pública", manifestaron desde el colectivo.