Su rechazo a la forma en que se pagó la deuda que la Fundación Salvador Allende, mantenía con el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) desde 2004, expresaron este viernes parlamentarios de los partidos de la oposición, desde donde iden que se investigue el asunto.
La polémica surgió luego de que se conociera que la fundación canceló en 2015 una deuda de $560 millones con 93 obras de arte que nunca fueron entregadas al organismo y que se mantuvieron bajo su cuidado, según publicó hoy El Mercurio.
Ante el caso, Stephan Schubert, diputado republicano, manifestó que "lo que vemos con la Fundación Allende, con toda esa gente, con el Partido Socialista, es lo que ocurre cuando las personas consideran al Estado como un botín. Es decir, una fuente inagotable de recursos que como le pertenecen a todos, no le pertenecen a nadie, y entonces se pueden hacer de ellos. Aquí ya basta del abuso".
"Yo espero que cuando asuma el próximo gobierno, lo que haga sea analizar todos los recursos que permanentemente el Estado está haciendo llegar a fundaciones de expresidentes de distintas personalidades, porque efectivamente nosotros necesitamos hoy día recursos frescos para hacer andar el país (...) creo que ya basta de abuso de fundaciones de expresidentes en particular, como la del expresidente Allende y su familia, que tenemos ahora un nuevo caso donde hay un evidente abuso", recalcó Schubert, quien espera que "se sancione y que se hagan devolver los recursos al Estado o se paguen también las deudas y los créditos según corresponde".
Según Roberto Arroyo, jefe bancada del PSC, "es necesario que el Consejo de Defensa del Estado investigue a fondo este asunto y se tomen medidas para garantizar la transparencia y el cumplimiento de los acuerdos. Esto sugiere un patrón de conducta cuestionable por parte de la Fundación Allende, recordemos la polémica por el intento de la venta de la casa de Allende, la cual les salió mal y fueron descubiertos. Estos hechos plantean serias dudas sobre la legalidad de las acciones de la Fundación Salvador Allende y la necesidad de supervisar sus actos de manera más estricta en el futuro".
Desde RN, la diputada Marcia Raphael, opinó que "es inaceptable la actuación de la Fundación Salvador Allende al no cumplir con el acuerdo de pago de una deuda millonaria con el Serviu, a través de obras de arte que nunca fueron entregadas. Este no es el primer hecho en el que la familia Allende se ve envuelta en una controversia con un organismo estatal, lo que nos hace cuestionar su ética y transparencia en sus acciones. Parece que están acostumbrados a tratar de beneficiarse a costa del Estado, como se evidenció con la fallida venta de la casa de Allende. Esperamos que estos antecedentes se investiguen y se asuman las responsabilidades correspondientes".
La diputada IND-UDI, Marlene Pérez, expresó que "es increíble ver cómo una vez más la familia Allende se ve envuelta en un escándalo con un organismo estatal, esta vez con la Fundación Salvador Allende y el Serviu. Parece que están acostumbrados a buscar enriquecerse a costa del Estado, como quedó en evidencia con la fallida venta de la casa de Allende. La forma en que intentaron pagar una deuda millonaria con obras de arte que nunca salieron de su sede es sumamente cuestionable. Es evidente que se trata de un intento más de aprovecharse de las instituciones públicas para beneficio propio".
Finalmente, la diputada Karen Medina (IND-DC), apuntó que "seguimos encontrando irregularidades en la Fundación Allende. Claramente, si aquí no hubo un pago de la deuda, porque nunca se reincorporó el dinero, sino que especies avaluables que tampoco se entregaron, es necesario que se consulte a Contraloría y se pronuncie respecto a este tema. Este tipo de irregularidades no pueden seguir pasando en el Estado y por eso es tan necesario hoy día la fiscalización a cabalidad en todas aquellas fundaciones que tienen una mezcla y una administración desde políticos o desde partidos políticos".