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Cerro Chuño: La zona "neurálgica" de la inseguridad en Arica cuya intervención es mencionada por los candidatos

Los tres han puesto al sector, donde operaban "Los Gallegos", como ejemplo de lo que se debe hacer.

11 de Noviembre de 2025 | 13:27 | Redactado por Daniela Toro, Emol.
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Operativo policial en el cerro Chuño, en Arica.

Aton / Archivo.
Durante el último debate presidencial -organizado por Anatel-, el tema de la seguridad volvió a instalarse como parte de los ejes clave de la discusión. El crimen organizado y la crisis de seguridad en general son parte de los temas que más preocupan a la ciudadanía, y los candidatos a La Moneda buscaron los últimos espacios para "destacar" con sus propuestas.

En ese contexto, aparecieron propuestas específicas, como intervenir el cerro Chuño, en Arica.

Fueron al menos tres los candidatos que ayer abordaron la situación que hace años viene arrastrándose en la zona norte, y que se ha visto enfrentada a la instalación de células del crimen organizado trasnacional -como Los Gallegos-, además de la ocupación de migrantes irregulares.

La candidata de Chile Vamos, Amarillos y Demócratas, Evelyn Matthei (UDI), comentó ayer que "tenemos pocos policías, por lo que queremos poner más tecnología tanto en la frontera como en la macrozona sur. Eso nos libera personas, e igual, en un año nosotros pretendemos terminar con el terrorismo en el sur, pero liberando esa gente, vamos a ir liberando los barrios uno por uno, empezando por el cerro Chuño en Arica".

Aunque no lo hizo en el debate, el candidato del PNL, Johannes Kaiser, se ha referido con antelación a la situación del cerro Chuño. Hace cinco semanas, el abanderado estuvo en la zona, desde donde grabó un video que compartió en redes sociales.

"Estamos en la mitad del cerro Chuño, hacia arriba hay otras tomas... aquí empezó el problema, y estos son los lugares que se ha tomado el Tren de Aragua en Arica. Aquí están las casas de tortura, los picaderos, aquí no llega el Estado de Chile a menos que sea con una fuerza real. Y eso tiene que cambiar", señala en el registro.

Agregó que "para que ustedes lo sepan, aquí hay casi puros extranjeros ilegales, esa gente va a abandonar el país, vamos a recuperar esta zona para Arica y vamos a entregarles soluciones habitacionales a los chilenos que la están necesitando. Pero esta situación de no tener Dios ni ley se va a terminar; con Dios y con la ley vamos a entrar acá y vamos a recuperar cerro Chuño para los ariqueños".

Hace un mes, el candidato de Republicanos, José Antonio Kast, también se desplegó por la zona. Desde Arica y Parinacota recordó que mantiene el compromiso de recuperar la región.

"Estuve en el cerro Chuño y planteamos el compromiso de terminar con la irresponsabilidad de vivir en un lugar no apto para la vida humana, de enfrentar el crimen organizado, porque lo haremos con toda la fuerza de la ley. Nosotros hemos hablado de una fuerza nacional de coordinador, con las policías, Gendarmería, la fiscalía, la sociedad civil, autoridades y liderazgo locales para enfrentar esa situación: va a haber un antes y un después", aseveró.

En tanto, la candidata oficialista, Jeannette Jara (PC), incluye la recuperación del cerro Chuño en su programa de gobierno. La medida 145 señala que se trata de una "prioridad impostergable para el Estado y una señal clara de que no habrá territorios abandonados al crimen organizado".

"Por ello, impulsaremos un proceso de desalojo y demolición de las ocupaciones ilegales que combine firmeza institucional y justicia social: firmeza para terminar con los enclaves delictuales que hoy amenazan la seguridad de Arica, y justicia para acompañar con alternativas habitacionales a las familias que allí habitan por necesidad", sostiene el texto.

Agrega que esta acción no será un operativo aislado, "sino parte de una estrategia articulada desde el gobierno central, los municipios y el gobierno regional, que permitirá devolver el control del espacio público al
Estado, restituir la seguridad a sus habitantes y abrir paso a nuevos proyectos, servicios y desarrollo. Cerro Chuño debe dejar de ser un símbolo del abandono estatal para transformarse en un emblema del Estado presente, eficaz y comprometido con la seguridad y la dignidad de todos y todas".

Qué ha dicho el Gobierno


La situación del cerro Chuño no solo ha sido objeto de debate en la campaña presidencial. En mayo de este año, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, comentó que el cerro Chuño "es un gran ejemplo de un conflicto de seguridad crónico, cuyo origen son tropiezos permanentes del Estado".

"El cerro Chuño es un gran ejemplo de un conflicto de seguridad crónico, cuyo origen son tropiezos permanentes del Estado".

Luis Cordero, ministro de Seguridad Pública
Asimismo, destacó que el origen de la toma que está en ese lugar "es una mala decisión sanitaria" además de "una mala decisión de vivienda social y que termina produciendo un problema sanitario de magnitud".

Cordero acusó que hubo una "intervención a destiempo por parte del Estado" en la demolición original, lo que llevó a "generar condiciones favorables para que pudieran intervenir ahí organizaciones criminales".

La respuesta del titular de Seguridad Pública llegó tras varios llamados de las autoridades de Arica para que la toma en la zona fueran demolidas. En marzo de este año, el gobernador de Arica, Diego Paco, planteó como una urgencia que "el Ministerio del Interior, a través de su delegada presidencial, dé la orden de desalojar y demoler las tomas del Cerro Chuño".

Afirmó que con esa medida se puede "desarticular el espacio físico donde estas bandas operan y se refugian".

Historia del cerro Chuño


La historia del asentamiento parte entre los años 1984 y 1986, con la empresa chilena Promel, que importó desde Suecia a la compañía Boliden alrededor de 20 mil toneladas de barros metálicos que contenían mercurio, arsénico y plomo con la finalidad de ser procesados.

Años más tarde, la firma se declaró en quiebra, sin haber tratado estos residuos, y los dejó a la intemperie cerca de las poblaciones Cerro Chuño y Los Industriales de Arica, provocando intoxicación en sus habitantes y serios daños en la salud.

En mayo de 2012 se publicó en el Diario Oficial la Ley 20.590 que "establece un programa de intervención en zonas con presencia de polimetales en la comuna de Arica", y entre otras cosas, acuerda reubicar a las familias con el compromiso de demoler las viviendas del sector para que nadie quede expuesto a contaminación.

Sin embargo, son varias las autoridades de la zona quienes critican que aquello no se ha cumplido. De hecho, aquello dio pie para que personas que buscaban un lugar donde vivir, se hicieran parte de la toma de casas que siguen en pie.

Problemas de seguridad


Con el avance del tiempo, y debido a que la toma está emplazada en una región limítrofe del norte, la demografía en la zona ha ido cambiando, lo que ha incluido la llegada de personas en situación de migrantes irregulares y la instalación de células del crimen organizado.

Así, el cerro Chuño pasó de ser una zona donde incansablemente se buscó solución por la presencia de polimetales a un verdadero "fortín" de Los Gallegos. Sus actuaciones llevaron a que desde 2021 se comenzaran a registrar homicidios, hallazgo de cuerpos enterrados, explotación sexual, venta de droga y otros tantos ilícitos de la criminalidad organizada

Esto ha llevado a que en los últimos años la toma del cerro Chuño se convirtiera en el blanco de varios allanamientos. No obstante aquello, el Estado sigue sin poder ingresar al territorio. En enero del año pasado, el alcalde de Arica, Gerardo Espíndola, retrató esta realidad con un ejemplo: "es el principal lugar donde opera el crimen organizado (...) el Estado no está presente en ese sector, nosotros sacamos la basura porque hay que pasar por ahí, pero evitamos exponer a nuestros trabajadores".

Pese a que en marzo de este año se dictó sentencia en contra de 34 miembros de Los Gallegos que operaban en el cerro Chuño -y que en total, sumaron más de 500 años de presidio efectivo-, en agosto de este año ya se conocieron indicios de que la célula criminal estaría rearticulándose.

Ese mes se logró la detención de dos sujetos vinculados a Los Gallegos, presuntamente implicados en el secuestro de un hombre; todos de nacionalidad venezolana. Las diligencias policiales también dejaron incautaciones de armas de fuego y drogas. Según se conoció en esa oportunidad, otros grupos, como el Tren del Coro, también estaría buscando rearticularse en la zona.

Esto último es uno de los grandes desafíos respecto al combate del crimen organizado: factores como la ausencia del Estado facilitan su rearticulación, que de paso, ocurre de manera acelerada. Y es que en un mercado ilícito lucrativo, conseguir nuevos "soldados" no resulta tan complejo para sus líderes, sumado a que en contextos más vulnerables y con una alta población de indocumentados, este proceso se agiliza.