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"Imposición" y "mirada regresiva": Parlamentarios debaten orden de "enfoque de género" en reglamentos escolares

La medida fue dictada por la Superintendencia de Educación para ser incorporado como "eje transversal" de los estatutos de cada establecimiento educacional del país.

31 de Diciembre de 2025 | 15:19 | Por Sofía Campos y Gabriela Valdés, Emol.
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Archivo, El Mercurio

Gran controversia ha causado una nueva circular de la Superintendencia de Educación que ordenará a todos los establecimientos escolares del país a tener "enfoque de género", lo que desató diversas reacciones.

Se trata de un documento fechado el 23 de diciembre, de 69 páginas, en el que la palabra "género" aparece mencionada en 76 ocasiones, estableciéndose como un eje transversal que deberá ser incorporado de manera inmediata en los reglamentos internos de los recintos educativos.

El texto instruye que la elaboración y aplicación de los reglamentos, así como toda medida que impacte a la comunidad educativa, "debe considerar la variable de género".

En esa línea, los colegios deberán "procurar que el lenguaje de sus reglamentos internos sea claro en el reconocimiento de las mujeres y de las identidades sexogenéricas, así como de su posibilidad de participación, evitando su invisibilidad en el lenguaje, que genere exclusión, dudas o ambigüedades sobre su posibilidad de participar en igualdad".

Asimismo, una segunda circular referida a medidas formativas y disciplinarias alude a buenas prácticas sustentadas en un enfoque de género, incluyendo "la erradicación de estereotipos".

Como antecedente, la gestión del Presidente Gabriel Boric ya ha enfrentado conflictos por su agenda de educación sexual y con enfoque de género. Por ejemplo, en 2023, una discusión por una guía y orientaciones en sexualidad afectiva en colegios le valió al entonces ministro de Educación, Marco Ávila, una serie de anuncios de interpelación y acusación constitucional.

Cataldo: "No nos corresponde como ministerio"

Consultado ayer sobre el tema el titular de la cartera, Nicolás Cataldo, defendió que "tener un enfoque de género tiene que ver con tener en una perspectiva de los reglamentos internos o de los instrumentos de gestión en general el hecho de que existen hombres, existen mujeres y que cada uno tiene sus particularidades, que efectivamente hay diversidades, y esa diversidad hay que respetarles".

El ministro agregó que esto "es parte de la discusión que estamos dando precisamente en el proyecto de Ley de Convivencia y Bienestar de las Comunidades Educativas".

"Hay que hacerlo con mucho respeto esto, y obviamente la Superintendencia tiene la facultad de interpretar la norma y de, a partir de la interpretación normativa, poder generar lineamientos para el sistema", añadió.

En esa línea, destacó que "yo creo que la Superintendencia es la responsable de finalmente explicar cuáles son sus dictámenes de sentencia".

Consultado sobre si la medida debería ser debatida antes de ordenarse al poder ser considerado un tema delicado, afirmó que "quizás (...) Eso es una diálogo que tiene la Superintendencia con los propios sostenedores. A nosotros no nos corresponde como ministerio".

Esta disposición ha despertado el rechazo entre parlamentarios de oposición, quienes en el marco de la polémica por los "amarres" del Ejecutivo, ahora apuntan que la medida es un "amarre ideológico" para los establecimientos.

Oposición acusa "amarre ideológico"

Por un lado, diputados de oposición de la comisión de Educación de la Cámara aseguraron que el documento se trata de una "imposición", reafirmando la idea de un "amarre ideológico".

Al respecto Stephan Schubert (Republicano) cuestionó que "hemos detectado una serie de resoluciones circulares y otro tipo de ordenanzas que ha dictado este gobierno en los últimos días, principalmente con su mirada ideológica. Para lograr de esta vía, de manera administrativa, lo que no logró cambiando la constitución, porque no pudo, lo que no logró a través de leyes, entonces lo hace a través de este tipo de resoluciones que dictan los ministerios".

En tanto, la diputada Marcia Raphael (RN) afirmó que "la insistencia del gobierno en incluir este enfoque de género hasta el último momento de su mandato plantea cuestionamientos sobre sus prioridades y urgencias, particularmente en el ámbito educativo".

A su juicio, esto "ha quedado en evidencia el intento de introducir conceptos de manera forzada en los reglamentos internos de los colegios, utilizando términos como 'género' de manera excesiva y sin un claro sustento pedagógico. Esta imposición, disfrazada de inclusión, evidencia un sesgo ideológico que busca imponer una perspectiva ideológica sobre todos los centros educativos del país".

En esa línea, el diputado Sergio Bobadilla (UDI) aseguró que "el Gobierno insiste en imponer una agenda ideológica, amarrando a la educación a políticas públicas a ideología de género, en lugar de enfocarse a los problemas reales que afectan a la familia chilena. No podemos permitir que se use el aparato público para imponer una visión que muchos no compartimos. Chile necesita libertad, respeto por la diversidad, de pensamiento y prioridades claras".

Oficialismo defiende medida

Desde la otra vereda, en su mayoría, parlamentarios de oficialismo respaldan la circular y descartan la idea de "amarre ideológico" que se ha levantado desde la oposición.

El parlamentario Héctor Barria (DC) apuntó al mal momento en el que se presentó la circular, asegurando que "es una muy mala señal que este tipo de debates o propuestas se den en el último año de un gobierno, creo que aquello no corresponde, porque además pierde la legitimidad. Puede ser una propuesta que de verdad puede tener un efecto pero la manera en la que se discute provoca este tipo de repercusiones y todo avance se transforma en un retroceso".

En tanto, la diputada Emilia Schneider (FA) aseguró que "esto no se trata de un amarre ideológico. Cuando hablamos de un enfoque de género en la educación, hablamos de respeto y diálogo, hablamos de terminar con la violencia y la discriminación desde la base de la sociedad. Los establecimientos educacionales deben ser espacios seguros e inclusivos para todos y todas sus estudiantes".

"¿Por qué negarse a igualar la cancha y combatir la violencia? No veo lo malo de esto, de hecho, las propias comunidades educativas exigen estos enfoques. La sociedad chilena ha cambiado, y hoy la violencia de género y la discriminación son inaceptables, eso también tiene que reflejarse en la educación", agregó la oficialista.

En esa línea, Arturo Barrios (PS) mencionó que "hablar de un supuesto 'amarre ideológico' por exigir que los reglamentos escolares incorporen enfoque de género es una simplificación interesada y derechamente se está falseando la realidad. La Superintendencia de Educación no está imponiendo ideologías, está haciendo cumplir la ley y los estándares de protección de derechos que rigen en nuestro sistema educativo".

"Pretender que garantizar igualdad, dignidad y entornos seguros sea un 'amarre' revela una mirada profundamente regresiva, que normaliza la exclusión y desconoce los deberes mínimos del Estado en materia de derechos. En educación no puede haber espacio para la discriminación arbitraria, venga de donde venga", continuó.