El recién asumido embajador de EE.UU. en Santiago, Brandon Judd, expresó su voluntad de que el Presidente Gabriel Boric "reconozca que lo que se hizo (intervención) fue por el beneficio de la gente de Venezuela y de Chile". Judd insistió en que la "seguridad y protección" —temas centrales en la última campaña presidencial— "van a ser ayudados por lo que pasó". El diplomático declinó referirse a los duros cuestionamientos que el Mandatario hizo a la intervención militar en Venezuela, bajo el argumento de que debía "revisar primero" sus dichos. Sin embargo, descartó que los planteamientos del jefe de Estado puedan afectar las relaciones entre los dos países.