Durante 2025, el Estadio Nacional, ubicado en la comuna de Ñuñoa, fue sede de múltiples y masivos conciertos, tales como la presentación de System of a Down en abril, con 60 mil asistentes, Green Day en agosto, con 50 mil, o también Oasis en Noviembre, con 64 mil.
Bad Bunny, el artista urbano más escuchado a nivel mundial, fue el cargado de inaugurar las puertas del recinto en este 2026 con tres conciertos seguidos el pasado fin de semana, los cuales reunieron a más de 50 mil personas para escuchar los hits del puertorriqueño.
Fue en ese contexto que surgió una polémica que envolvió tanto a la productora, Bizarro Entertainment, también vinculada a la organización del Festival de Viña, y a la Municipalidad de Ñuñoa, comandada por Sebastián Sichel (IND-CHV), quien presentó un recurso de protección luego de que la empresa privada cerrara el acceso a calles cercanas al estadio en busca de salvaguardar incidentes.
Sichel también está gestionando una reunión con el presidente electo, José Antonio Kast, para abordar la problemática y buscar soluciones. Por otra parte, vía X, Daniel Merino, director ejecutivo de Bizarro, sostuvo que "no hay otra forma de protegernos de las mafias de revendedores y comercio ambulante que busca reventar las puertas del evento".
Además, dijo que se reunió con "la administración pasada de su Municipio y con la actual, ofrecimos pagar un sistema de enrolamiento de vecinos del Estadio, emitiéndoles una credencial permanente que les permitiera circular libremente por las calles sin que fuesen detenidos en los cierres, lamentablemente nunca recibimos respuesta de aquello".
¿Qué hacer con los masivos espectáculos del Estadio Nacional?
En medio de la polémica, son distintas las visiones que surgen para evaluar cuál es la mejor forma de ocupar el Estadio Nacional, el recinto que puede albergar más asistentes en Chile, como sede para conciertos masivos, y lo que su uso significa en términos urbanos.
Actualmente, se arrienda tanto la cancha propiamente tal como el Parque Deportivo Estadio Nacional, complejo inaugurado en 2023 bajo la administración autónoma del Instituto Nacional de Deportes (IND), modelo que permite realizar múltiples eventos masivos mensuales.
El alcalde de Ñuñoa dice, en conversación con Emol, que son dos las soluciones principales para abordar una respuesta al conflicto de la masividad en el recinto y lo que eso supone para los vecinos del sector.
Por un lado, cree que hay un fuerte trabajo que hacer en cuanto a reinvertir las ganancias de los conciertos en la propia infraestructura del complejo. "La inversión permitiría que las filas ocurran adentro del estadio y no fuera en el mundo. Este es un recinto gigante. Tiene espacio de más para gestionar las filas adentro, y por tanto los controles de acceso ocurran en el acceso al estadio y no al exterior del estadio. Es como si un restaurante o un cine pusiera su ingreso en la calle, y no en el lugar".
Y, por otra parte, que se permita "un uso racional del recinto". "Yo quiero que el estadio se use como evento, pero cuando en dos meses se ocupa doce veces, es evidente que ya te robaron la comuna completa, porque te secuestraron tu casa, porque todos los días tienes ruido y pirotecnia en la noche", agrega.
Para logras estos objetivos, el alcalde propone la creación de un "directorio de administración del Estadio Nacional", en el cual la municipalidad sea parte. "Aquí debería haber un directorio en que al menos participe el municipio de Ñuñoa, que haya una coadministración. Hoy día hay autónomos administradores del Instituto Nacional del Deporte que no sufren un impacto por el uso del estadio", sostiene.
La propuesta incluye que las atribuciones que tendría este "comité" serían determinar "cuándo y cómo se arrienda el estadio" y "qué parte de los ingresos que genera se reinviertan" en el mismo recinto.
De acuerdo con la medidas de Bizarro al cortar el acceso a calles, quienes optaron por no comentar sobre la situación, el alcalde señaló que la ejecución "no logró el efecto deseado", ya que el comercio ilegal no cesó, lo cual era uno de los objetivos de la productora.
"Lo raro acá es que un guardia privado contratado por una empresa le dijera a un vecino muéstrame tu certificado de residencia o una cuenta de la luz. No solo no la tiene a mano, es un abuso de derechos fundamentales total, que afecta principios constitucionales bien básicos"
Sebastián Sichel
"La obligación de mantener el control del orden público es de Carabineros de Chile y del Ministerio de Seguridad, no de una productora. Y lo que tiene que pasar ahora es que si el control de acceso ocurre adentro del estadio, como pasa en todos los recintos del mundo. Cualquiera que fue al recital de Bad Bunny sabe que había comercio ilegal por todos lados, había comercio ambulante por todos lados", señala.
"Lo raro acá es que un guardia privado contratado por una empresa le dijera a un vecino muéstrame tu certificado de residencia o una cuenta de la luz. No solo no la tiene a mano, es un abuso de derechos fundamentales total, que afecta principios constitucionales bien básicos" sostiene.
Con Sichel coincide el arquitecto urbanista y docente de la Facultad de Ingeniería y Estructura de la Universidad Central, Francisco Azagra, quien cree que es fundamental la planificación junto a vecinos para este tipo de eventos.
"Esto ya es responsabilidad fuente de los organizadores. La empresa que se encarga de la logística evidentemente no entendió que esto se hace de la mano con los vecinos, quienes tienen que poder salir, digamos, hay temas de emergencia que hay que atender sí o sí. Esto hoy día se trabaja de mejor manera cuando hay un trabajo colaborativo entre la comunidad e informativo", sostiene Azagra.
"Tal como las participaciones de ciudadanos hoy día para presentar cualquier proyecto vienen de la mano con una constante invitación a los vecinos a que conozcan cómo va el desarrollo del proyecto, lo mismo tiene que ser con estas actividades masivas. Tener organizaciones que sean capaces de difundir información e invitar a los vecinos", agrega.
Por último, concluye que "hay que entender que tanto las calles y el espacio público, como los bienes nacionales y el uso público son de todos, de todos quienes vivimos en la ciudad. Eso siempre hay que tenerlo en mente".