La ley Ricarte Soto cumplió 10 años de vigencia e implementación en 2025.
LUN
La actualización de la ley Ricarte Soto, uno de los instrumentos de financiamiento para terapias de alto costo, enfrenta un escenario de preocupación para pacientes y expertos. Y es que el proceso de evaluación del decreto, anunciado en mayo de 2025, para que entrara en vigencia este enero, está detenido, lo que deja en suspenso la posible incorporación de 39 nuevos tratamientos para enfermedades poco frecuentes. Según los pacientes, el freno se debe a que el Ministerio de Hacienda todavía no entrega el informe presupuestario requerido para las coberturas.