Si en el primer día de la furia socialista, la ofensiva de la colectividad se concentró en la réplica al Frente Amplio y el Partido Comunista,
este jueves las recriminaciones se dirigieron al Gobierno del Presidente Gabriel Boric.
En la tienda política ya había un enojo soterrado por la declaración del Presidente Gabriel Boric en Tolerancia Cero sobre la ley Naín Retamal, relativa a que "no es una iniciativa del Gobierno".
Su formulación, en medio de las críticas comunistas y frenteamplistas a quienes aprobaron la medida, fue considerada en las huestes del PS como un intento del Mandatario de "lavarse las manos".
Hoy, sin embargo, los socialistas hicieron pública su desazón. "A mí me habría gustado que el Presidente dijera que es una ley (...) que patrocinó al Gobierno, que le hizo indicaciones, es decir, se discutió, se mejoró (...) Y es una ley que termina siendo promulgada con la firma del Presidente sin ningún tipo de veto, por lo tanto, es una ley del Gobierno", dijo la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, en Desde la Redacción de La Tercera.
Pero la senadora por el Maule fue más allá, al echar en falta esfuerzos del Ejecutivo por afianzar una alianza de izquierda. "Yo no sé si finalmente hubo realmente esa voluntad de dejar esa gran coalición política, porque cuando uno ve que el trato con los partidos políticos se reducía a una reunión semanal en el comité político, no veo yo cómo se pudo haber avanzado en construir algo mayor".
"La verdad es que no sé si era posible con ese nivel de trabajo. Si es que la voluntad era esa, hubo que haberlo hecho distinto y lo planteamos muchas veces", sostuvo.
En la línea de la timonel, también se manifestó el senador José Miguel Insulza. En radio Cooperativa, el parlamentario aseveró que "hay una promesa de coalición que no ha sido llevada a la práctica". Por tanto concluyó que "aquí (de cara a los próximos cuatro años) no hay coalición opositora de ninguna manera".
Toma fuerza las dos oposiciones
En el PS se mantienen en pie de guerra. Aseveran que la decisión de separar aguas por la "deslealtad" del PC y el FA, "no es testimonial" y que el quiebre se mantendrá de forma "indefinida".
A propósito del pronunciamiento del PPD, que se declaró en reflexión sobre su relación con el PC y el FA a partir de la misma pugna, socialistas aseguran que hay "sintonía" en el Socialismo Democrático respecto a la "desconfianza política y humana" hacia ambas colectividades. De ahí que algunos ven una ventana para perfilar dos futuras oposiciones.
El diputado Raúl Soto (PPD) aseveró que "el Socialismo Democrático no solamente se va a hacer respetar, sino que también se va a articular, se va a reconstruir. Hay una nueva generación en la centro-izquierda chilena que está dispuesta a empujar ese proceso, me siento parte de aquello, y esta crisis representa también una oportunidad".
"Necesitamos identidad propia, necesitamos diferenciarnos, no para ser rupturistas o divisionistas respecto a la unidad del progresismo, que en algún punto va a tener que intentar reconstituirse, sino que para que logremos sintetizar con un espacio de la sociedad en el cual hoy día hay una ruptura, un espacio de la sociedad menos ideologizado, y que tiene más sentido común. Ese espacio lo debe representar la centro-izquierda y el Socialismo Democrático debe actuar con identidad y con personalidad propia".
Otra opinión tuvo el diputado de la Democracia Cristiana, Eric Aedo. "Creo que hemos asistido estos días a una bravata, a un malestar, pero que no creo que termine en un quiebre entre las fuerzas que han estado en el Gobierno". dijo.
Y precisó que "yo veo muy difícil que el PS se aleje hoy día del Frente Amplio y del propio PC, pues suman una cantidad importante de parlamentarios en la Cámara de Diputados y generar hoy día ese quiebre simplemente sería regalarle a la derecha una mayoría enorme en el próximo parlamento principalmente en la Cámara de Diputados".
La "quietud" de La Moneda
En el contexto de disolución de la alianza oficialista, el Gobierno ha mantenido una cierta pasividad.
Voces del PS indican que este miércoles, distintos ministros tomaron contacto con personeros del partido para informarse y expresar preocupación sobre el curso de los hechos, en tanto encendió alarma la posibilidad de que el partido zanjara salir del Gobierno. Sin embargo, indican que en la medida que la colectividad no dio ese paso, "bajó la ansiedad" del Ejecutivo.
En Palacio indican que no hay un interlocutor mediando con los partidos para subsanar el conflicto "más allá de las conversaciones normales con los ministros de la comisión política".
Hoy, tanto la ministra de la Segegob, Camila Vallejo, como Elizalde, evitaron escalar en la polémica y se limitaron a llamar a la unidad del sector. "Nosotros siempre vamos a estar disponibles a generar los espacios de diálogo para mejor entendimiento. Ahora, entendemos que también aquí hay una tarea de los partidos, que se puedan sentar a conversar, que puedan resolver las diferencias y que ojalá estas tensiones se vayan superando, porque además tenemos hartos desafíos por delante", sostuvo la vocera en Radio Universo.
Así las cosas, el Ejecutivo se mantiene ambivalente en su postura sobre la controvertida ley, aun cuando a prinicpios de esta semana Naín Retamal figuró en la lista que lanzó Segegob de los mil avances del Gobierno.
Mientras Vallejo subrayó que Naín Retamal "no inició como mensaje presidencial" sino "una iniciativa parlamentaria que tuvimos que intervenir", Elizalde explicó que "había un contexto político en donde se planteó la necesidad de modernizar las herramientas para garantizar mayores niveles de seguridad en nuestro país".
Consultada si la iniciativa es un logro del Gobierno, la vocera apuntó que "es un logro dentro de la agenda de los proyectos de seguridad".
Con todo, la quietud del Gobierno es un asunto que molesta a los socialistas, aún más cuando La Moneda no ha sido capaz de reconocer que promovió la ley. "No estamos terminando bien", lamenta uno de sus dirigentes.