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¿Quiebre definitivo?: Análisis a la ruptura en el oficialismo y cómo se conformaría la nueva oposición

La crisis que abrió la Ley Naín Retamal ha abierto dudas en torno al futuro de la alianza de Gobierno y la próxima articulación de "los dos polos".

16 de Enero de 2026 | 07:02 | Por Daniela Toro, Emol.
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De izquierda a derecha, los presidentes: del PPD, senador Jaime Quintana; del PS, senadora Paulina Vodanovic; del PC, Lautaro Carmona.

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Un fuerte quiebre enfrenta el oficialismo por estos días; la más severa desde su conformación tras el estallido social, y luego, en un "nuevo aire" del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, cuando se incorporaron figuras de la ex Nueva Mayoría, dando paso a la unión de dos polos en esta Administración.

Se trata de "Apruebo Dignidad", conformado por el PC y el Frente Amplio, y por otro lado, el Socialismo Democrático, con el PPD, PS, Partido Liberal y Partido Radical.

Si bien los "polos" lograron convivir pese a varias diferencias -especialmente marcadas por el PC-, ahora el foco de la discordia está en el análisis a la Ley Naín Retamal, la misma que permitió que el exteniente coronel de Carabineros, Claudio Crespo, resultara absuelto por las lesiones que dejaron ciego al actual diputado electo, Gustavo Gatica.

Dicha ley fue promulgada en 2023 y modificó el Código Penal para fortalecer la protección del personal policial.

Conocida la aplicación de la normativa al "caso Gatica", surgieron las recriminaciones cruzadas: el PC y FA arremetió contra el PS y PPD por haber respaldado la normativa legal en su tramitación.

Así las cosas, el PS golpeó la mesa y decidió congelar su participación en la alianza de Gobierno, mientras que desde el PPD respaldaron la acción de la tienda liderada por la senadora Paulina Vodanovic.

Desde PC, en tanto, su timonel, Lautaro Carmona, aseguró que no existe un "mea culpa" al interior de la tienda, y planteó que "no creo que la relación entre partidos sea entre amenazas. Nos cargan toda esta contradicción solo al PC".

Fuertes cruces en el oficialismo


La crisis ha estado atravesada por duras declaraciones. Vodanovic fue una de las primeras en tirar del mantel y acusar de "ataques arteros de quienes eran nuestros compañeros de coalición".

Ayer, por su parte, el senador Fidel Espinoza (PS), dijo a EmolTV que los dichos del PC y FA fueron una "deslealtad" y un "ataque innecesario", manifestando que fueron los propios ministros del Gobierno quienes pidieron los votos para apoyar la ley.

Asimismo, Espinoza proyectó que "hoy día estamos en un punto de no retorno", junto con sumarse a los dichos de Vodanovic en torno a que se trató de "un ataque artero".

Desde el PPD, la exministra del Interior, Carolina Tohá, dijo a Tele13 Radio que la postura de los parlamentarios oficialistas que han responsabilizado al Gobierno por la ley es "irresponsable, desleal, que da cuenta de que no aprendiste nada".

Desde la misma tienda, el senador Jaime Quintana, comentó a EmolTV que "se buscó un pretexto para tensionar y pegar una patada a las canillas", y planteó que "puede no superarse esta crisis, esta tensión puede acompañarnos los próximos dos meses y terminar mal el Gobierno, literalmente".

Misma opinión tuvo el diputado y jefe de bancada PPD-Independientes, Raúl Soto, quien el miércoles respaldó a Vodanovic y ayer también coincidió con los dichos de su compañera de tienda, Carolina Tohá. "Nosotros ya vivimos, durante los cuatro años en que fuimos oposición a Sebastián Piñera, una cultura de la cancelación brutal, una cultura de funas en redes sociales, una superioridad moral absolutamente inaceptable. Algunos se creen dueños de la verdad y eso en política simplemente no es lo que nosotros creemos", partió señalando.

En esa línea, Soto advirtió que "el Socialismo Democrático no solamente se va a hacer respetar, sino que también se va a articular, se va a reconstruir. Hay una nueva generación en la centro-izquierda chilena que está dispuesta a empujar ese proceso, me siento parte de aquello, y esta crisis representa también una oportunidad".

"Necesitamos identidad propia, necesitamos diferenciarnos, no para ser rupturistas o divisionistas respecto a la unidad del progresismo, que en algún punto va a tener que intentar reconstituirse, sino que para que logremos sintetizar con un espacio de la sociedad en el cual hoy día hay una ruptura, un espacio de la sociedad menos ideologizado, y que tiene más sentido común", subrayó.

Quien también dejó entrever un punto de inflexión en esta crisis fue el senador José Miguel Insulza (PS), quien incluso descartó una coalición opositora de cara al próximo gobierno de José Antonio Kast.

"Nuestros partidos han dicho varias veces que vamos a seguir juntos, que vamos a trabajar. Pero si usted me dice cuál es nuestro programa, dónde están las líneas rojas, las cosas que no vamos a aceptar, las cosas que son propias de una coalición, eso no existe todavía. Aquí no hay una coalición opositora de ninguna manera. Hay una promesa de coalición opositora que no ha sido llevada a la práctica", dijo el senador a Radio Cooperativa.

¿Quiebre definitivo?


Así, el escenario que hoy se instala, a poco más de 50 días de que termine el Gobierno del Presidente Gabriel Boric, deja dudas en torno a cómo se proyecta este quiebre -si será definitivo o no-, y en ese caso, qué rol tomarían cada uno de los "polos" que conforman la -ahora- "endeble" alianza de Gobierno.

Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, plantea que existe una "disputa hegemónica" en el sector que vuelve a ponerse de manifiesto con esta crisis.

Entre las razones de aquellos -además del detonante por la ley Naín Retamal-, el experto plantea que "puede ser efecto de la derrota política en las últimas elecciones presidenciales. Este golpe, diría que es de los más grandes que ha sufrido la izquierda en general. No debemos olvidar que fue la coalición más amplia, en términos de representación de partidos, movimientos y grupos de izquierda, desde la DC hasta más allá del partido común del Frente Amplio, pasando por el socialismo democrático, el resultado fue muy malo, y por lo tanto vienen hoy las recriminaciones".

Ahora bien, ¿qué tanto de definitivo puede haber en esto? Para Cassinelli, sí puede existir este escenario en términos de alianza de gobierno, sin lugar a dudas, "porque ya no van a tener gobierno".

Por su parte, Kenneth Bunker, director del Laboratorio de Democracia y Gobierno de la Universidad San Sebastián, no proyecta un quiebre definitivo, aunque sí afirma que esto "marca un precedente importante, sobre todo en un momento crítico. Dado que se va terminando el gobierno, obviamente los incentivos para seguir juntos van desapareciendo".

El experto destaca que hasta ahora, al ser gobierno, hay cargos, hay posiciones, hay proyectos que los unen, "pero como oposición no tendrán mucho de eso en común. Entonces el momento influye. Va a ser importante ver qué pasa en los próximos años para ver si es que hay una coalición o una alianza que se pueda formar para las próximas elecciones, que también es posible".

Una opinión similar tiene Felipe Vergara, analista político de la UNAB, quien sostiene que si bien hay un quiebre, "no me atrevería a decir que es definitivo, porque las estrategias electorales a veces hacen que aquellas alianzas que se disuelven vuelvan a juntarse, pero creo que de cara a lo que viene en este nuevo gobierno, se va a contar con dos izquierdas, una más enfocada en el socialismo democrático y otra más radical que la va a componer el Frente Amplio y el Partido Comunista".

Configuración de "los polos"


Los expertos creen que una de las vías más provechosas para el Socialismo Democrático es tomar distancia de lo que hasta ahora era la coalición de Gobierno.

Bunker plantea que "el socialismo democrático sí tiene que ser un polo aparte, que son básicamente el PS (Partido Socialista) y el PPD (Partido Por la Democracia) o la ex Concertación. Tienen raíces distintas, son personas distintas, tienen culturas políticas y cívicas que son distintas, y básicamente son dos líneas distintas que se juntaron por el poder y no les fue bien".

"Aun así, considero que si recogen esa experiencia, al menos desde el Partido Socialista, que es el más grande de ese polo, lo que le conviene es estar solo y empezar a reconstruirse y empezar a reconstruir la centroizquierda después de este gobierno. En el caso del PC (Partido Comunista) y FA (Frente Amplio), estos quedan en una posición un poco más debilitada porque se tienen que ir con la mochila del gobierno y su legado, que no fue bueno ni será recordado positivamente en el tiempo", acota.

Ahora, si es que el PS los abandona, el experto cree que "quedan con menos experiencia política, pero hacia adelante no creo que eso los pueda afectar demasiado. De hecho, necesitaban la experiencia política del PS en este gobierno porque no la tenían. En un próximo gobierno ya tienen la experiencia política y por lo tanto quizás no puedan optar por socios".

Por su parte, Vergara también apunta a que el Socialismo Democrático debería trabajar en distanciarse de cara a lo que viene y encontrar su espacio dentro de la política actual.

"Hoy día están y han estado asociados a una candidatura presidencial del Partido Comunista, y a un gobierno de una izquierda más dura. Entonces, evidentemente, ellos tienen que reposicionarse y ampliar su espectro a partidos como la Democracia Cristiana, que hoy día no pertenece necesariamente a este sector, pero que debe tener un rol más activo", precisa.

En ese sentido, subraya que "eso necesariamente requiere salir de este polo en el que está hoy día inmerso y donde tiene, además, poca relevancia, poca injerencia. Entonces, posicionarse significa también marcar distancias y empezar a ellos a gestionar su propia agenda", subrayó.

Rol de la futura oposición


¿Cómo se configurará la futura oposición? Para Bunker, efectivamente puede haber cambios relevantes. En esa línea, proyecta que "el FA con el PC van a ser destructivos, van a impedir de la forma que puedan la agenda de José Antonio Kast, siendo mucho más extrainstitucionales. Seguramente estén mucho más en terreno haciendo una oposición agresiva".

Respecto al PS, el experto cree que, al menos por los antecedentes, van a ser mucho más institucionales en su oposición, "es decir, dentro del Congreso, grupos de depresión, sociedad civil, etc".

"El FA con el PC van a ser destructivos, van a impedir de la forma que puedan la agenda de José Antonio Kast, siendo mucho más extrainstitucionales. Seguramente estén mucho más en terreno haciendo una oposición agresiva".

Kenneth Bunker, académico USS
"Esa es una diferencia importante entre los dos partidos que también podría terminar configurando la relación y dividiéndolos a una elección futura, la del 2028", precisa.

Vergara añade que, podrían existir "incluso tres oposiciones" en el próximo Gobierno. "Una de ellas sería el Socialismo Democrático más la Democracia Cristiana, que va a ser una oposición dura pero dialogante, que va a buscar acuerdos porque pueden tener puntos en común con las propuestas que vengan de la derecha. Habiendo esos puntos en común es probable que haya una transición y una conversación que sea más fluida".

"Está la otra oposición que es la del Partido de la Gente (PDG), que puede ser bisagra; a veces estar aliada al gobierno derecha, pero en otras ocasiones puede ser opositora fuerte. Si los intereses de sus electores se alinean más con el PC y el Frente Amplio, también podrían buscar ahí un espacio dependiendo de los proyectos. Ellos van a ser bastante más móviles dependiendo de los intereses que tengan como partido".

La tercera oposición, dice el experto, "es la que compone el Frente Amplio y el PC, que va a ser evidentemente una posición más dura, en muchos aspectos más intransigente, porque ideológicamente no comulgan prácticamente ninguno de los principios que plantea hoy día el futuro gobierno".

Casinelli, en tanto, mira el eventual comportamiento de la futura oposición en el Congreso: "se va a componer como una oposición que va a defender un legado bien espurio del gobierno, como es el FA y el PC, en el cual no tiene mucho que mostrar, por cuanto este avance de las mil leyes, que cada vez se le va a ir desagregando, como se le fue desagregando la número 307, que es la aprobación de la ley Nain Retemal, cada vez que sea cuestionada por parte de sus partidarios".

Por otro lado, destaca que no se debe perder de vista que parte del Socialismo Democrático, -representantes del PS, PPD y de los radicales-, "entienden mucho mejor los códigos de la democracia. No solamente del poder, sino que la de la democracia. El Frente Amplio y el Partido Comunista no están todavía vinculados a esa dinámica", zanjó.
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