El Gobierno respondió este domingo a las críticas que surgieron en medio del combate a los incendios forestales, en cuanto a la declaración de Estado de Catástrofe y el momento en que la Contraloría tomó razón de aquello.
Durante la mañana, antes del Cogrid nacional, el gobernador de la región del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que "el Presidente anunció un Estado de Catástrofe", pero "no está firmado el decreto".
"Si no está firmado el decreto, la jefatura de Defensa no puede tomar control, no se puede establecer un toque de queda y el riesgo es que la gente siga circulando como turismo catástrofe, exponiéndose a situaciones muy complejas", sentenció.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, acusó por su parte falta de "operatividad" del Gobierno.
"Estoy muy preocupado. Este incendio está desatado desde las 23:30 horas. He pedido al Estado de Chile que nos dé respuesta. Todavía no tengo la capacidad para llegar a todos los sectores. Este incendio lo hemos combatido con Bomberos, con los funcionarios municipales. Todavía, a 10 horas de lo ocurrido, no recibo el apoyo del Gobierno en la operatividad", señaló a 24 Horas.
En el punto de prensa del Gobierno y Senapred realizado esta jornada, el ministro del Interior Álvaro Elizalde quiso explicar "cómo funciona la institucionalidad en el ámbito de las emergencias, porque se ha generado una controversia inconducente respecto del despliegue de las Fuerzas Armadas".
"Las Fuerzas Armadas se pueden desplegar de manera inmediata desde que el Presidente así lo decreta o lo instruye para efectos de todo lo que es la ayuda humanitaria para enfrentar la emergencia. Y, de hecho, las brigadas forestales de las Fuerzas Armadas trabajan en las distintas regiones del país permanentemente y hay traslados de funcionarios que ayudan en las labores propiamente humanitarias", afirmó en primer lugar.
Agregó que "el decreto de excepción constitucional de catástrofe tiene una finalidad distinta que es eventualmente limitar derechos y libertades para garantizar la seguridad de las personas. Y tiene por objeto, por ejemplo, la aplicación del toque de queda para evitar incendios forestales intencionales que se han generado en episodios similares en el pasado, o también eventualmente, para proteger determinados establecimientos públicos o también edificios de carácter privado ante eventuales desórdenes, saqueos o hechos delictivos que se cometen en el contexto de las emergencias".
Por tanto, remarcó que "esta discusión que se ha planteado respecto del decreto a mi entender no da cuenta de cómo funciona la institucionalidad, porque el despliegue de las Fuerzas Armadas puede ser inmediato. Ahora, la cuestión distinta es que antes del despliegue se realizan labores de coordinación para efectos de determinar a dónde van, dónde se hacen presentes las Fuerzas Armadas, con qué contingente, sobre la base de elaboración que tienen de la situación. Y obviamente se requiere una planificación para el despliegue".
"Pero este debate que se ha establecido respecto a la dictación del decreto me parece que es inconducente y no da cuenta de cómo funciona la institucionalidad en la materia", concluyó.
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, también abordó esta arista. Hay que hacer una distinción de dos cosas, dijo: "uno, del despliegue material de todas las instituciones vinculadas a la emergencia, que lo han estado haciendo desde el primer momento, como se ha informado, respecto al combate a los incendios. Y en segundo lugar, tiene que ver con la declaración del estado de excepción constitucional, que ya se ha detallado. Fueron muy pocas horas entre que el Presidente instruye, se dicta y está tomado de razón".
Cabe mencionar que durante la madrugada el presidente Gabriel Boric comunicó que decretaba Estado de Catástrofe, y cerca de las 10:00 horas la Contraloría informó que tomó razón.