Tras sostener una reunión con el Presidente Gabriel Boric, el Mandatario electo, José Antonio Kast, se refirió a la entrega de los cuerpos de las 19 víctimas fatales de los incendios forestales en las regiones del Ñuble y del Biobío.
En un punto de prensa en el Palacio de La Moneda, el jefe de Estado anunció que visitará la Región del Ñuble, ante lo cual Kast agradeció la preocupación respecto a "cómo va a enfrentar el tema de los fallecidos".
"Es muy importante el acompañamiento que se da a las familias que han sufrido la pérdida de un ser querido, desde el trabajo que realizan desde el Servicio Médico Legal", dijo Kast.
En ese sentido, planteó que se espera que los cuerpos sean entregados a las familias con "la mayor prontitud posible y con el debido respeto para todos".
Fuentes cercanas a las diligencias comentaron a Emol que los cadáveres presentan un alto nivel de daño, lo que dificulta el proceso de identificación, pues no es suficiente que familiares de las víctimas reconozcan los restos humanos, sino que se deben hacer pruebas científicas para verificar dicha información.
Si bien las autoridades practican las autopsias médico-legales respectivas, evalúan caso a caso si el reconocimiento se realizará por pruebas de huellas dactilares o exámenes de ADN.
Expertos
Gustavo Balmaceda, académico de la Facultad de Derecho Universidad Finis Terrae, planteó que "la identificación de víctimas en incendios de gran magnitud es un proceso técnicamente bien complejo".
"Muchas veces el estado de los cuerpos impide la identificación visual o por huellas dactilares, lo que obliga a recurrir a los exámenes de ADN. Estos análisis requieren muestras biológicas útiles, su procesamiento en el Servicio Médico Legal y la comparación con muestras de familiares, lo que puede tomar, lamentablemente, varias semanas", expone.
Complementa su afirmación indicando que "no se trata de rapidez, sino de asegurar una identificación científica y jurídicamente incuestionable, especialmente por el impacto que esto tiene para las familias y para eventuales investigaciones penales".
Vivian Bustos, coordinadora de Medicina Legal de la carrera de Medicina de la Universidad del Desarrollo, sostiene que "por lo general, en cuerpos sometidos prolongadamente al efecto de las llamas y/o calor o cuando estos son de elevada temperatura, las particularidades usualmente empleadas en la identificación general se destruyen o modifican severamente".
"Así no se pueden establecer características de cantidad, largo o color de vellos y cabello, color de ojos, peso y estatura, tatuajes ni cicatrices. En ocasiones incluso hay amputaciones por consumo por fuego", relata.
"En ese caso, las señas orientadoras se obtienen, a veces, de la extracción interna como de huellas de cirugías o determinadas enfermedades. Lo que se emplee para la identificación variará según el caso y sus respectivos entornos; si hay familiares 'sanguíneos' se empleará ADN; en otras pericias odontológicas, cotejando su dentadura actual con fichas premortem. Esos son los medios más comunes y el tiempo estará determinado por la existencia de familia que reclame el cuerpo, que es la que puede aportar los medios para los respectivos cotejos", cerró.
El profesor Pablo Nova, docente de Anatomía Humana de la Escuela de Medicina de la Usach, sostuvo que "a modo general, las diligencias de identificación de cadáveres calcinados en el contexto de incendios forestales (...) presentan importantes dificultades técnicas, biológicas y logísticas, las cuales inciden directamente en los plazos de entrega de resultados".
"En relación al impacto de los tiempos de respuesta en eventos con múltiples víctimas, como lo que está ocurriendo hoy, los equipos del servicio médico legal trabajan bajo una alta carga asistencial. Los laboratorios de genética forense pueden verse sobresaturados, lo que impacta directamente en los tiempos de análisis. De manera general, los plazos de identificación pueden variar considerablemente según el estado del cuerpo y el método utilizado", añadió.
"La identificación por huellas dactilares, cuando es posible, se demora desde algunas horas hasta uno o dos días; la autopsia médico legal completa sin ADN va entre dos y cinco días, dependiendo la complejidad del caso; la identificación por ADN va dentro del rango de dos y seis semanas, considerando la calidad de la muestra, la dificultad de extracción, la necesidad de muestras familiares y la capacidad del laboratorio", ejemplificó.
"En casos particularmente complejos, estos plazos pueden extenderse aún más", complementó.