La noche de ayer se zanjó el misterio: dos tercios de los ministros escogidos por el Presidente electo, José Antonio Kast, son independientes, y sólo ocho son militantes de algún partido político.
El martes en la tarde, horas antes de que Kast presentara a su colaboradores en "La Moneda chica", se acrecentaba un ruido que hace días tomando fuerza en el mundo político: por un lado, la "escasez" de representación de las tiendas escogidas para "hacer gobierno", y por otro lado, la poca experiencia de los independientes para insertarse en el mundo político, a la altura del desafío que implica un cargo ministerial.
Conocedores del proceso comentaban que el Presidente electo apuntó a un perfil mas técnico, con profesionales de renombre y vasta trayectoria en los frentes que deberán atender. Por eso, por ejemplo, el nombre de la exfiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, no dejó a nadie indiferente.
Esta mañana, el futuro ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot (Segpres), defendió la presencia de personalidades "fuertes" en el gabinete y desestimó que puedan existir complejidades en lo que será la relación con el nuevo Congreso.
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(Hay) personalidades tan fuertes, tan potentes, con tanto conocimiento de su propia especialidad, que yo creo que va a ser muy muy interesante, incluso para el propio mundo parlamentario, poder tener esta relación", dijo a
EmolTV.
Agregó que "todos vamos a tener que aprender y en mi caso, continuar aprendiendo del mundo parlamentario, también el mundo parlamentario va a tener que aprender de estas personas, del mundo independiente y en general del mundo político, porque a pesar de que son personas que no han estado en la política contingente, yo finalmente creo que eso hoy día en estos tiempos es una ventaja, no lo veo como una debilidad", subrayó.
No obstante aquello, ya se comienzan a advertir algunas señales de José Antonio Kast respecto al diseño de su gabinete, esencialmente respecto al escaso papel que tienen los partidos políticos. ¿Qué tipo de gobernante buscaría ser Kast? ¿es posible pensar en un modelo más cercano al presidencialismo? ¿La baja presencia de partidos políticos es una forma de evitar conflictos políticos para poder abarcar un mayor espectro de toma de decisiones?
Episodio "Montt"
Si bien la designación del gabinete ministerial no estuvo cruzado por grandes polémicas, sí hubo un episodio que no pasó desapercibido y que para algunos ya es una "primera señal" de orden y un golpe de timón de Kast: el supuesto nombramiento de Santiago Montt como ministro de Minería que se anunció a través de un comunicado la tarde del martes, por parte de la propia empresa donde se desempeñaba como gerente general.
Los Andes Cooper emitió un comunicado alrededor de las 14.00 horas del martes, donde anunciaba la renuncia, e incluso destacaban palabras de Montt: "Me siento honrado de haber sido invitado a servir a mi país como ministro de Minería en el gobierno entrante del presidente José Antonio Kast".
Pero nada de eso se concretó. Montt no estuvo en la ceremonia de ayer en la noche y de 25 ministros, se anunció que en realidad eran 24. ¿La razón de aquello? Minería y Energía quedaron "fusionados" y la titularidad de esas carteras quedó a cargo del ingeniero agrónomo Daniel Mas.
El anuncio generó críticas tanto en el oficialismo, desde donde aseguraron que era una "pésima señal" que fuera la empresa la que anunciara públicamente el nombramiento antes de que lo hiciera el Presidente electo.
Pero en el sector de Kast también incomodó el anuncio, de hecho, incomodó al propio Mandatario electo y la señal de aquello quedó clara la noche de ayer en "La Moneda chica".
Quien dejó entrever parte de esa molestia fue el presidente de Republicanos y senador electo, Arturo Squella, quien esta mañana dijo a Radio Infinita que fue "un acto de imprudencia de una empresa de hacer de caja de resonancia de trascendidos de prensa es realmente insólito, inaceptable".
Agregó que "desde el punto de vista del Presidente electo, independientemente de ese acto de una empresa privada, la verdad es que tuvo hasta el último minuto la opción de juntar otros ministerios, de quizás decirle a una de las personas que 'quizás había conversado que muy probablemente iba a ser nombrado ministro, que hasta no serlo, no podía mencionarlo, o no nominarlo' y eso fue lo que ocurrió en uno de los casos", detalló.
Las señales de Kast
En conversación con Emol, analistas políticos coinciden en que existe un "diseño presidencialista" en la definición de Kast para su gabinete.
Marco Moreno, analista político de la U. Central, comenta que "el énfasis en independientes y perfiles técnicos sugiere un diseño presidencialista reforzado, donde la toma de decisiones se centraliza en el Presidente más que en los partidos o en un gabinete políticamente autónomo. Kast privilegia control y coherencia desde La Moneda".
"El énfasis en independientes y perfiles técnicos sugiere un diseño presidencialista reforzado, donde la toma de decisiones se centraliza en el Presidente más que en los partidos o en un gabinete políticamente autónomo. Kast privilegia control y coherencia desde La Moneda".
Marco Moreno, analista político U. Central
En la misma línea, Eric Latorre , director del Magister de Gobierno y Dirección pública de la U. Autónoma, destaca que el Presidente electo "ha puesto en su propio liderazgo político todo el peso de la agenda y de las altas expectativas que ha generado su gobierno, considerando que ha nombrado un gabinete con muy poca experiencia política y donde claramente el principal factor de selección fue la cercanía con el Presidente electo".
Latorre recuerda que "hemos tenido muchas experiencias recientes desde Piñera, Bachelet y Boric, en el fracaso de gabinetes por falta de experiencia política, incapacidad para negociar y lograr acuerdos con un Parlamento altamente fragmentado".
Para Pablo Rodríguez, cientista político del Instituto Libertad, más bien se trata de un diseño "para enfrentar las emergencia que el Presidente electo ha definido, con énfasis en la gestión y capacidad técnica", no obstante, reconoce que "el desafío es ahora es poder incorporar más a los partidos políticos".
"Una apuesta riesgosa"
El modelo escogido por Kast, advierten los expertos, conlleva algunos riesgos, puesto que el diseño del gabinete "hace responsable personalmente al Presidente" de la conducción política de su gobierno, aunque otros destacan que el perfil de los ministros designados garantiza que tienen la capacidad de gestión necesaria.
"(...) No existe un espacio de contención y blindaje político, por lo que el Presidente será visto como responsable directo de los éxitos y fracasos de su administración".
Eric Latorre, analista político U. Autónoma
Moreno comenta al respecto que una conducción muy centralizada puede reducir el margen de acción de los ministros, trasladando definiciones estratégicas al Presidente. "En el corto plazo ordena, pero en el mediano puede sobrecargar a José Antonio Kast y volver más frágil la gestión cotidiana", afirma.
Para Latorre, la apuesta de Kast "es sin duda muy riesgosa", y enfatiza que aún resta ver cómo reaccionan los partidos cuando se les necesite para aprobar las reformas que el gobierno ha prometido.
Además, el modelo escogido "hace responsable personalmente al Presidente de la conducción política del denominado gobierno de emergencia, sin figuras políticas de fuste y sin intervención de los partidos (ni siquiera el propio), no existe un espacio de contención y blindaje político, por lo que el Presidente será visto como responsable directo de los éxitos y fracasos de su administración. Lo anterior es sin duda una apuesta muy arriesgada", remarca.
Rodríguez, por su parte, destaca que el elenco de ministros reúne personas "con experiencia y capacidad técnica para gestionar. Es ilustrativo que el promedio de edad suba 5 años (de 49 a 54 años). No es un gobierno de personas que vienen a aprender".
"Señal de autoridad"
Respecto al episodio de Santiago Montt, Latorre plantea que "sin duda hay un golpe de autoridad del Presidente, pero también un diseño al final desprolijo en donde todos los nombres de eventuales ministros eran filtrados a la prensa. Por otra parte, lo que pasó con Montt y Andes Copper, demuestra justamente la falta de manejo, tacto y timing político de personas que están ajenas a esta actividad, como gran parte del gabinete entrante".
Moreno concuerda en que el caso del fallido nombramiento de Montt "fue a todas luces una señal clara de autoridad presidencial".
"Kast dejó en evidencia que nadie se 'autonombra' ministro y que el control del diseño del gabinete es exclusivamente suyo. Es un golpe de autoridad que refuerza liderazgo, pero también endurece la relación con actores externos que buscan anticipar o condicionar decisiones", destacó el experto.