Con el anuncio de los 24 ministros que acompañarán al Presidente electo, José Antonio Kast, a partir del 11 de marzo, la futura oposición comienza a aquilatar la nueva realidad y, con ello, a definir sus líneas rojas.
En un contexto de quiebre producto de la Ley Naín-Retamal, los partidos del aún oficialismo manifiestan cuáles serán sus principales banderas de lucha de forma parcelada. Con la decisión del Partido Socialista de congelar su rol en la alianza de Gobierno, la cual se mantiene a una semana de la decisión -dicen sus militantes- el sector ya no tiene una voz común ante lo que será el mandato del republicano.
En el caso del Frente Amplio ya han levantado alarmas por eventuales conflictos de interés ante lo que acusaron como un "gabinete gerencial".
Este miércoles, en el Primer Café de Radio Cooperativa, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, descartó que el partido incurriera en una "sobre reacción" hacia el elenco de ministros de Kast.
"Era totalmente incompatible que una minera nos diera las directrices respecto a un ministerio que tiene que estar preocupado no solo de las preocupaciones de las mineras, sino también de un desarrollo sostenible, de las comunidades, etcétera. Entonces, me parece que muestra cómo vamos a hacer oposición, que es una oposición que va a ser dialogante, pero que también va a ser implacable en los casos en que corresponden. Por eso yo también planteaba el resto de los casos de conflicto de interés, porque cuando el ministro futuro de Obras Públicas tiene derechos de agua en Ñuble, vamos a tener que tener mucho ojo", señaló.
Sí bien desde la vereda del Socialismo Democrático, el subjefe de la bancada PPD-Independientes, Héctor Ulloa, compartió la aprensión sobre potenciales conflictos de interés, señaló a Emol que "lo primero es defender los avances en derechos sociales, principalmente la reforma de pensiones que fue fruto de un acuerdo transversal. Esperamos que se siga implementando sin intromisiones, al igual que la PGU".
"También esperamos medidas concretas en materia de seguridad, que se supone es el pilar del "Gobierno de emergencia" de Kast. Todas aquellas iniciativas que consideremos necesarias para el combate de la delincuencia y el crimen organizado encontrarán apoyo en nosotros", añadió.
Del mismo modo, indicó que "también nos interesa el crecimiento económico y la disminución del desempleo que golpea tan fuerte a las familias. Hemos dicho que no nos interesa ser una oposición dura ni obstruccionista, sino que una oposición dialogante que pueda contribuir en mejorar la calidad de vida de las personas".
Por la vereda del Partido Comunista, la diputada Nathalie Castillo, indicó que "lo primero será resguardar los derechos adquiridos, sin permitir retrocesos, y velar por el respeto irrestricto de los derechos humanos y del rol del Estado".
"Cuando la ultraderecha llega al poder, la democracia enfrenta eventuales lesiones, y ese es un factor clave que vamos a alertar y enfrentar. No permitiremos políticas de desmantelamiento del Estado que perjudiquen al país y su desarrollo", aseveró.
Mientras, desde el Partido Socialista, el senador Tomás de Rementaría consideró que "el tema prioritario es ver cómo nos alineamos, que no haya más conflicto interno entre nosotros y superar la adolescencia de algunos que ha significado andar echándole la culpa a cosas que pasaron durante su Gobierno".
Con todo, apuntó que "principalmente acá lo que tenemos que hacer es poner una barrera a todos los retrocesos que puedan haber en derechos sociales y derechos de las mujeres. Y ha sido claro que hay un fuerte sesgo religioso en la agenda moral del Gobierno y también que hay un fuerte sesgo empresarial en la agenda de derechos. Entonces yo creo que hay que defender los derechos del consumidor, los derechos sociales y que no haya más abuso y que no se retroceda en eso".
Por su parte, el diputado del Partido Radical, Tomás Lagmarsino, formuló que "no me cabe duda que el Ejecutivo está preocupado preponderantemente de seguridad y es por ello que la oposición va a tener un rol muy importante en fiscalizar que no se retroceda y al contrario se avance en materias sociales como en salud, por ejemplo, y en particular el manejo de la lista de espera, y evidentemente que se dé continuidad al proyecto del nuevo Hospital Carlos Van Buren ya trazado por este Gobierno".