Uno de los dos funcionarios desvinculados tras ser sorprendidos teniendo relaciones sexuales en las dependencias de la
Municipalidad de Vitacura el año pasado presentó una demanda laboral contra el municipio en el que exige
una compensación de 200 millones de pesos por el "daño moral" que le ocasionó su destitución.
El demandante, de profesión ingeniero informático, fue destituido tras el sumario realizado por el municipio liderado por la alcaldesa Camila Merino, luego de que los dos funcionarios fueran grabados desde la calle manteniendo relaciones sexuales, video que se viralizó por redes sociales y que desató un escándalo en la comuna del sector oriente de la capital.
El sumario resolvió que
ambas personas mantuvieron relaciones sexuales en la Oficina de Atención al Vecino del Centro Cívico, por lo que el municipio decidió destituirlos, argumentando faltas a la probidad. Los dos funcionarios, en tanto, reconocieron el error y pidieron perdón.
Sin embargo, según consignó La Tercera, uno de los involucrados presentó el pasado 18 de diciembre una demanda ante el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago. En la acción judicial, el demandante relata su trayectoria en el municipio de Vitacura desde 2016, que incluye la ejecución de importantes proyectos y suplencias de jefaturas.
"Debo agregar que, durante los nueve ( 9 ) años de prestación de servicios en la Municipalidad de Vitacura, mantuve una evaluación de excelencia e intachable con nota 7, cumpliendo de forma íntegra con todas las tareas", afirma la demanda.
Así las cosas, el ingeniero agrega que el sumario que propulsó su destitución "se desarrolló de modo absolutamente ilegal, con numerosas arbitrariedades cometidas durante su instrucción, tanto por el fiscal actuante como por la propia alcaldesa doña Camila Merino Catalán", quien según el exfuncionario habría anunciado la destitución de los involucrados antes de que concluyera la investigación.
Esto, asegura, afectó "subjetiva y objetivamente, las defensas que pudiera oponer en el procedimiento disciplinario, deteriorando mi posición dentro del mismo y, de paso, afectando mi salud psíquica, dañando efectivamente mi honra".
A esto se le suma
la discriminación y el daño moral que, sostiene, habría sufrido el profesional, asegurando que "en consecuencia natural del daño psicológico y emocional derivado del estado de constantes tratos vejatorios, y demás vulneraciones laborales, a las que he sido sometido por la actual gestión edilicia,
me ha resentido notablemente en mi autoestima y estabilidad emocional, generándome miedo, estrés y trastornos de ansiedad generalizados, que en definitiva es una lesión extra patrimonial que no merecía ni debía soportar".
Es por eso que el demandante exige a la Municipalidad el pago de 200 millones de pesos en compensación; publicar en un diario comunal de Vitacura que "se vulneró injustamente la integridad psíquica" del exfuncionario; que se condene a la alcaldesa Merino a capacitación en el área de vulneración de derechos y que se publique en el diario mural del municipio un documento donde se reconozca que se vulneraron los derechos del aludido.
La otra persona involucrada en el video, en tanto, no ha presentado ninguna acción judicial contra el municipio.