La presentación del gabinete del Presidente electo, José Antonio Kast, ya ha generado diversas críticas políticas desde el actual oficialismo, en torno a sus integrantes.
Si bien el mayor debate ha estado centrado en el perfil técnico y la baja representación de partidos políticos, en paralelo se han levantado fuertes reparos en torno al nombre escogido para liderar la cartera de la Mujer y Equidad de Género: Judith Marín.
Esto, porque la profesora de 30 años tiene un historial de activismo y forma parte de la comunidad evangélica. Asimismo, a pocas horas de su nombramiento, comenzaron a circular videos de 2017, cuando Marin llegó al Senado para oponerse a la tramitación de la ley de aborto en tres causales, ocasión donde fue desalojada mientras sostenía un cartel con la frase "vuélvete a Cristo".
Ayer, la diputada y senadora electa, Karol Cariola, se refirió a ella como "exorcista", mientras que este jueves, el diputado PL, Vlado Mirosevic, comentó que Marín tendría "posiciones fanáticas que no le hacen bien a un Estado laico".
El martes, tras la presentación del gabinete, la diputada Emilia Schneider (FA), escribió en su cuenta de X: "el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género queda en manos del Partido Social Cristiano, la derecha más conservadora. Estaremos alertas, no vamos a permitir retrocesos en derechos para las mujeres y diversidades sexuales. Muy mala señal, al parecer Kast no cumplirá su compromiso de no tocar temas 'valóricos'".
Así las cosas, el diputado DC, Héctor Barría, salió a respaldar el nombramiento, aunque terminó instalando el concepto de "canutofobia" en su defensa. "Que a una ministra se le esté exigiendo credenciales por pertenecer a la religión evangélica, no lo comparto. Estoy en contra de lo que se denomina la 'canutofobia'", dijo el diputado.
¿Cómo ven este escenario desde la comunidad evangélica? En conversación con
Emol, el presidente emérito de la Mesa Ampliada UNE CHILE y del Consejo de Unidades Pastorales de la Región Metropolitana CUPREM,
Obispo Emiliano Soto, aborda la polémica que ha generado el nombre de Judith Marín en la cartera de la Mujer.
¿Cómo recibió la comunidad evangélica el anuncio de que la próxima ministra de la Mujer sea una persona integrante de este credo?
— Desde ya varios años un importante segmento evangélico ha estado incursionando en temas de políticas públicas, igualmente se han constituido partidos políticos, que manifiestan su línea de pensamiento político, y desde ese entorno legítimamente validado emerge la ministra Judith Marín, que por un sector se ve con una grata sorpresa en un desafío que no es menor, en su gran mayoría se respeta y se acoge.
¿Es compatible practicar el credo evangélico y liderar una cartera que vela por materias como el aborto?
— Creo que practicar un credo o no, nada tiene que ver con las capacidades para liderar y preparación o formación de las personas, y en este caso más allá, que una ley de aborto es hablar de la vida, tema que nos interesa a todos.
El diputado PL, Vlado Mirosevic, dijo esta mañana que Marín es parte de un "fanatismo religioso" y que eso "no le hace bien a un Estado laico"... ¿Qué respondería a esas afirmaciones? ¿Qué significa para el Estado laico contar con una ministra evangélica?
— Todavía la ministra no asume ni se posiciona en el cargo, creo más bien son prejuicios. Igualmente creo que el debate debe ser más bien político, y creo que todos merecemos el respeto por tener ideas en base a sus convicciones valóricas, ha habido otras ministras que han tenido otras ideologías, y nadie las ha criticado, más bien las han dejado ser. La Sra. ministra en su momento deberá respetar lo que significa el estado laico, pero la democracia es la que regula la convivencia entre los ciudadanos de una nación.
El diputado Héctor Barría (DC), salió en defensa de la próxima ministra y acusó de "canutofobia". ¿Existe ese concepto? ¿Cómo se expresa?
—"Canutofobia", es sentir a lo menos animadversión por los evangélicos que se expresa en prejuicios, y discriminación arbitraria, por pensar diferente, y lamentablemente muchos se expresan negativamente, sin conocer la realidad del mundo evangélico que es amplio y diverso.
La diputada PC, Karol Cariola la tildó de exorcista... ¿cómo reciben ese tipo de calificativos?
— Creo que es un concepto equivocado, que se ocupa en el ámbito espiritual, y no para ser usado al contexto de la política contingente, discrepo absolutamente, no me parece.
¿Cómo evalúa la relación que ha tenido la comunidad evangélica con el gobierno del Presidente Gabriel Boric?
— Nos hemos relacionado en el espacio que la Constitución nos ha otorgado, de libertad de Cultos, de respeto mutuo, y consideración de nuestra institucionalidad, como entidades evangélicas, por parte nuestra igualmente se nos mandata a orar por nuestras autoridades elegidas democráticamente, siempre.
¿Cómo proyecta la relación con el gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast? ¿Han tenido acercamientos?
— Esperamos, y confiamos en Dios, que se mantengan las buenas relaciones, y nos podamos desenvolver de buena forma, en un Estado Laico, en base al respeto mutuo, por parte del gobierno y las Iglesias Evangélicas, hasta el momento solo algunos pastores han tenido acercamiento, pero las principales organizaciones y la representación protocolar de las iglesias evangélicas y protestantes no hemos tenido todavía acceso a esa relación.
¿Qué espera la comunidad evangélica en los próximos años para Chile?
— Que no tan solo exista Libertad de Cultos, sino que también exista igualdad de trato con todas las entidades religiosas, todavía existe mucho prejuicio y discriminación a las personas, colegios, entrada a hospitales, y para ello se requiere algunas modificaciones a la ley 19638, entre otras.