Gran polémica ha causado la decisión de la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de
dejar sin efecto el llamado a licitación de la Ruta 5 tramo Caldera-Antofagasta, lo que levantó una serie de críticas por autoridades locales.
El tramo contemplaba 465 kilómetros con doble calzada y consideraba una inversión cercana a los US$ 900 millones.
De acuerdo al ministerio, la decisión de dejar sin efecto el proyecto fue por "complejidades detectadas durante el proceso de licitación, en relación con las condiciones de construcción y operación de la futura concesión".
Según el comunicado del MOP, se revisarán las bases de licitación para realizar un "nuevo diseño y proceso", lo cual "busca incorporar nuevos requerimientos de las autoridades y comunidades locales, como la construcción de obras fluviales de encauzamiento en el río Salado, iniciativas asociadas al borde costero de Chañaral, entre otras".
Autoridades cuestionan postergación del proyecto
Tras el anuncio de la Dirección General de Concesiones, varias autoridades de la zona lamentaron la decisión.
Una de las autoridades que se pronunció al respecto fue el gobernador de la Región de Antofagasta, Ricardo Díaz (IND-PPD), quien expresó que "este es un proyecto que se ha esperado con mucho entusiasmo y que efectivamente demuestra esta posibilidad de conectarnos con el resto del país. Creo que muy pocas empresas participaron del proceso y entiendo que al MOP le hubiese interesado tener más participación", consignó El Mercurio de Antofagasta.
"Esto una vez más resalta la dificultad que tenemos las zonas extremas de poder generar licitaciones con la participación que tienen en el nivel central", añadió.
En ese sentido, también el gobernador de la Región de Atacama, Miguel Vargas (IND-PS), fue más crítico con la decisión y afirmó que "no es lógico que las principales regiones mineras de Chile no estén conectadas por una doble vía".
"La decisión que toma el Ministerio de Obras Públicas de dejar sin efecto la licitación de un proyecto muy esperado tanto en Antofagasta como en Atacama, que es la doble vía. Esta iniciativa es parte de un grupo de proyectos que se han ido eternizando en el tiempo", cuestionó.
465kilómetros contemplaba el tramo Antofagasta-Caldera de la Ruta 5.
Bajo ese contexto, destacó la necesidad de "dotar de mayor seguridad a la ruta entre Caldera y Antofagasta (...) Eso es parte de la poca reciprocidad con territorios que aportan tanto al desarrollo del país y la economía".
Añadió que "en Chañaral particularmente se anhela mucho esta obra: toda la comunidad necesita carreteras más seguras. Es motivo de mucha preocupación tener una ruta con una sola vía hacia el norte en la Región de Atacama".
Asimismo, los alcaldes se sumaron a las críticas. El jefe comunal de Antofagasta, Sacha Razmilic (Evópoli), sostuvo que es "impresentable que después de años de preparación, el Gobierno deseche una obra tan necesaria para las regiones del norte de Chile. Toda la carga y una importante cantidad de pasajeros recorren esos 400 peligrosos kilómetros que tanto dolor ha causado a las familias del norte".
El alcalde mencionó que espera que "las nuevas autoridades rectifiquen esta decisión, dado que esta infraestructura es clave para el desarrollo integral de las regiones del norte y mejorar la conexión con el territorio nacional".
También la alcaldesa de Caldera, Brunilda González (PPD), acusó que "esto ha sido una necesidad planteada desde el momento en que se inició la construcción en la primera etapa de la doble vía Caldera hasta Coquimbo", explicó, y recalcó que la carretera es comúnmente utilizada por pacientes graves del Hospital Regional de Antofagasta.
"Actualmente, las regiones de Antofagasta y Atacama se conectan solo por vía terrestre, incluso para temas médicos, ya que ni siquiera existe conexión aérea. Nuestros pacientes que requieren tratamiento por cáncer u otras enfermedades deben trasladarse al hospital en Antofagasta por una ruta en pésimas condiciones debido al constante tránsito de vehículos de alta tonelaje", lamentó.
Agregó que "lo que se propuso no era solo mejorar el trayecto para camiones, sino que la doble vía fuera una medida de seguridad y conectividad social para temas médicos, universitarios y trámites generales".
Parlamentarios: "Vergonzoso"
Las críticas también vinieron por parte de parlamentarios. La diputada Jovana Ahumada (PSC) calificó como "vergonzoso" el retraso de este proyecto y solicitó que las autoridades del MOP realicen sumarios para determinar las responsabilidad de pro qué no se detectaron antes los problemas de la licitación.
Asimismo, cuestionó "cuántas vidas más se deben perder" en el tramo para que se decida finalmente construir una mejor ruta que una Antofagasta y Caldera.
"Hubo complejidades detectadas durante el proceso de licitación, en relación con las condiciones de construcción y operación de la futura concesión".
La explicación de la Dirección General de Concesiones del MOP
El diputado Jaime Araya (IND-PPD) fue más crítico. Aseguró que la medida "es francamente una burla con la Región de Antofagasta, es un chiste repetido y podrido", además de calificarla como "una nueva deuda del gobierno de Boric".
También sostuvo que "por dignidad todos deberían renunciar, desde la ministra (Jessica López) hacia abajo".
En tanto, el senador Pedro Araya (PPD) planteó que la decisión "no es solo responsabilidad del Ministerio de Obras Publicas. Es, ante todo, una responsabilidad política directa del Presidente Gabriel Boric, quien ha hecho de los anuncias grandilocuentes y de la retórica territorial una marca de gobierno, pero que en la practica sigue fallándole al norte".
"La Ruta 5 no es un símbolo ideológico ni un laboratorio de ensayo político. Es una vía peligrosa, saturada y esencial para la vida y la economía de Antofagasta. Suspender la licitación sin fechas ni compromisos es una falta de respeto, y hacerlo desde La Moneda, con silencio o excusas, es una señal inequívoca de centralismo y abandono", agregó Araya.
También la senadora Paulina Núñez (RN) mencionó que "le pediré al Presidente electo (José Antonio Kast) que esto se revoque inmediatamente. Es impresentable que nos sigan postergando. Termina siendo un insulto para nuestra región y el norte del país".
En esa misma línea, desde la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) aseguraron en un comunicado que la decisión del MOP "deplora que este proyecto emblemático y tan necesario para el desarrollo económico, productivo y logístico de la nación sea abandonado después de todos los años transcurridos desde su anuncio, y en particular desde que se lanzó la licitación en octubre de 2024".
"La decisión del MOP de postergar indefinidamente la ejecución del proyecto es una pésima señal e implica un freno al desarrollo equilibrado de la tan necesaria infraestructura vial de Chile, en una obra estructurante y vital para la conexión de las regiones del norte con las del centro", señalaron.
Asimismo, hicieron un llamado al futuro Ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, "a corregir esta penosa medida y revertir en el más breve plazo la postergación del proyecto de doble vía entre Antofagasta y Caldera. Hoy más que nunca es necesario retomar el impulso productivo y dejar atrás el estancamiento ostensible en el desarrollo carretero de Chile".
Visión de concesionarios
En conversación con El Mercurio, Gloria Hutt, presidenta de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), comentó que se ha observado un patrón en los proyectos en que, tras adjudicarlos, se les agregan riesgos.
Sobre el caso específico de la ruta Antofagasta-Caldera señaló que "hay elementos de incertidumbre que aún no estaban resueltos". En esa línea, afirmó que espera que la próxima administración del MOP retome pronto el desarrollo de la infraestructura.
Por su parte, Carlos Cruz, director ejecutivo del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), afirmó que "me parece bien la suspensión".
Según comentó por experiencia propia tras estar en el norte hace unos meses, la percepción local era que era una licitación sin ningún soporte, porque los tráficos no dan".
En esa línea, mencionó que el flujo vehicular no se corresponde con "una inversión privada muy alta" y que se necesitarían también subsidios. Por ello, estima que se debe rediseñar la ruta y realizar un proyecto que avance paulatinamente cuando los tráficos entre Antofagasta-Caldera crezcan.