El flamante nuevo ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) José García Ruminot (RN), afirma que conversar será el sello de su nuevo rol en el Congreso Nacional, aquel donde llegó en 1990, con el retorno de la democracia. En sus primeras definiciones se describe como un optimista, al que no le gusta partir de la base de que los proyectos de ley que impulsen van a ser rechazados por la futura oposición. Además, enfatiza en la necesidad de que la derecha actúe en unidad. Previene que sin ella será imposible que la agenda avance en el Congreso y convencer a la izquierda de respaldarlos. Desde marzo, el oficialismo no contará con mayorías, lo que entrará en juego la negociación que lidere García Ruminot. "El trabajo que hay que hacer con los senadores y diputados es de persuasión, de ir informando. Pero lo primero es la unidad de los parlamentarios que han sido electos en nuestro sector. Es muy difícil a la oposición pedirle que se sumen a una iniciativa si ven que nuestro propio sector no hay la suficiente unidad para sostener sus posiciones en el Congreso". En esa llama a los partidos que apoyaron al gobierno a que administren las diferencias para no "mostrar debilidad". Por ejemplo, con los libertarios, "vamos a conversar con ellos, los siento como parlamentarios que perfectamente pueden sumarse. Son iniciativas que van a estar muy en línea con lo que planteó Johannes Kaiser en su campaña presidencial. Así que no debería tener allí grandes diferencias".