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Quiebre, crisis o inmovilidad: El debate en que se han empantanado las dos izquierdas en la recta final del Gobierno

Sí bien dirigentes han apostado por poner paños fríos al conflicto y bregar por el diálogo, las conversaciones se mantienen en punto muerto.

26 de Enero de 2026 | 22:00 | Por María Luisa Cisternas, Emol.
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Paulina Vodanovic y Lautaro Carmona.

Posiciones ambivalentes y esfuerzos empantanados por retomar el diálogo es lo que han manifestado los partidos del oficialismo, cuya distancia se agudizó con la reunión del pasado viernes entre el Socialismo Democrático, la Democracia Cristiana y la Federación Regionalista Verde Social, en la que el sector zanjó conformar una oposición distinta al Frente Amplio y el Partido Comunista.

Una instancia que nació de la molestia del Partido Socialista y el PPD por las críticas que comunistas y frenteamplistas dirigieron a quienes respaldaron la Ley Naín-Retamal.

Si bien la coalición que agrupa al PS, PPD, PL y PR proyectó una coordinación con la DC y el FREVS, con tal de reunirse con periodicidad y pensar nombres para bautizar la alianza, este fin de semana, dirigentes del sector han apostado por poner paños fríos al conflicto.

Por ejemplo, el timonel del PPD, Jaime Quintana, tras el 69° Consejo Nacional del partido, sostuvo que la reunión del viernes "no fue ningún quiebre, creo fue una reunión absolutamente normal".

"Sí da cuenta de que hubo una crisis la última semana a raíz del veredicto en el caso Gustavo Gatica, pero de las crisis uno se para y las supera, y eso supone mucha reflexión, y por lo tanto, nos parece que tampoco hay que dramatizar porque puedan existir varias oposiciones", señaló.

Del mismo modo, la presidenta del FA, Constanza Martínez, comentó que "yo no hablaría de un quiebre", pero sí reparó que el partido está en medio de definiciones estratégicas, por lo que "no haría un análisis inmediato de cuál es el contexto o la situación de la oposición, sino que esperaría a que eso se desarrolle".

Esta mañana en Radio Universo, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, partió por advertir que "es bien evidente que hay miradas distintas sobre hartas materias, y que en la diversidad de lo que tienen que ser los partidos políticos, no tiene una gravedad".

Con todo, señaló que "yo no hablaría de fractura ni de quiebre, que son palabras como bien extremas. Aquí lo que hay es simplemente tomar opciones, primero, de conversar con quienes históricamente se ha trabajado, pero también quiero ser muy clara que esto no es una Concertación 2.0. No están las condiciones políticas para eso".

Del mismo modo, hizo hincapié en mantener "la unidad frente a temas muy relevantes", como a su juicio, fue el rechazo del Senado sobre la norma que busca "dejar en libertad a violadores de derechos humanos o a violadores sexuales, por tener 75 años. Nosotros vamos a estar unidos tal como lo estuvimos ese día".

Así las cosas, la senadora apuntó que "aquí hay un tema que es de fondo y que es de discusión política sobre algunas políticas y una visión de país, que tenemos que ver que si somos capaces de construirla en unidad y yo creo que ahí está el desafío".

"No se ha logrado construir esa ese proyecto común, esa idea de país conjunto, y que está esa división entre uno y otro", admitió, reiterando de todas formas que "esto no es un quiebre, no es algo definitivo".

"La reunión del día viernes tuvo un objetivo que es hacer una coordinación de que desde ya tenemos unos ciertos acuerdos, pero eso también tiene que ser la posibilidad de crecer, porque evidentemente no nos vamos a quedar tampoco en lo que ha sido un modelo que es estrecho para poder tener éxito electoral", cerró.

También desde el PS, el senador Juan Luis Castro, indicó que "la posición del Socialismo Democrático es básicamente reconfigurarse, acercarse, marcar un modo de ser oposición sin antagonizar con otros sectores de izquierda, pero entendiendo que el Socialismo Democrático tiene identidad propia, tiene todo el derecho a pensar en confluir, y a tener una visión de país que permita progresivamente mostrar señales de liderazgo también frente al futuro de la sociedad chilena, ad portas de un Gobierno de derecha que no sabemos exactamente qué conducta va a tener en la defensa de los derechos sociales".

En tanto, en Radio ADN, el timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona, detectó "inmovilidad" dentro del oficialismo en el último tramo del Gobierno. "No quiero yo todavía asumir el concepto de crisis, mientras no haya un intercambio directo y presencial entre todos nosotros, ojalá todos juntos y si no será por bilaterales o multilaterales, para tener un registro de que dimensiones, qué cosa amerita terminar así las tareas que mantenemos como partidos de Gobierno", arguyó.

En esa línea, comentó que "yo espero que esta semana, como esto ya tiene espacio mediático nacional, como todos estamos siendo consultados por el mismo tema, tengamos la disposición de intercambiar y así sabremos decir exactamente de qué se trata, digamos, las motivaciones que cada uno tiene y si eso ha agotado los espacios de construcción de unidad".

En el contexto en que el diálogo oficialista se encuentra en punto muerto, el Gobierno apuesta por mantener los llamados a la unidad. Este lunes, la ministra de la Segegob, Camila Vallejo, adelantó que el ministerio del Interior reprogramará el comité político ampliado que se ha visto suspendido por dos semanas consecutivas tras la salida del PS de este espacio.

"La historia no se paraliza acá, y esperamos obviamente que se vuelva a poner sobre todas las cosas en el centro la unidad del mundo progresista, independientemente de los nombres de las alianzas o de las reuniones que se tengan", adujo.