Claudio Luna, hasta ahora el único imputado por el megaincendio de Penco, entregó este lunes su testimonio luego de quedar en libertad, por orden del Tribunal de Concepción, durante el periodo que dure la investigación en su contra.
El 17 de enero de 2026, Luna se desempeñaba como cuidador del fundo Don Pablo, en el sector de El Pino. De acuerdo con la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público, ese día utilizó una cocina a leña para preparar su almuerzo, la cual tenía desperfectos en el cañón y no impedía que las chispas salieran al exterior.
Ese sábado "hubo un bautizo de los jefes. Yo estaba cocinando y a mi pareja la invitaron para ganarse unas monedas más para trabajar de copera en los patronales, y yo me quedé cocinando; hice arroz con pollo al jugo. Había dos palitos de leña y le eché el tercero".
"Me siento un rato y escucho un ruido raro, apago la radio, cuando de repente me doy cuenta que el incendio ya había empezado. Parto corriendo donde los jefes, decirles que se me está quemando la casa en el cerro", relata Luna, quien afirma que sus jefes no le creyeron en un primer momento sobre el incendio.
Finalmente fueron ellos quienes llamaron a Bomberos para enfrentar la emergencia.
En esa línea, Claudio Luna arremetió contra uno de sus jefes. Acusa que no tenía los implementos necesarios para enfrentar una emergencia y que tampoco fue avisado del estado de la estufa. "El hombre no se hizo responsable de nada, aparte no me dejó materiales también, nada".
"La única solución que teníamos nosotros para apagar, si incluso hasta yo ayudé a apagar ese incendio también, por agua de la piscina, que quedaba más o menos como unos doscientos metros", manifestó.
El imputado quedó con medida cautelar de arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional.