El ministro de Seguridad, Luis Cordero, abordó la visita del Presidente electo, José Antonio Kast, el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), de El Salvador.
Una actividad que está dentro de la agenda del futuro Mandatario en El Salvador, donde se reunirá con el Presidente Nayib Bukele. El Cecot es denominada por el Gobierno salvadoreño como la cárcel "más grande de América" y se ha convertido en un símbolo tanto de la guerra de Bukele contra las pandillas, como de su política de seguridad.
En diálogo con Radio Agricultura, Cordero abordó las implicancias de replicar el modelo penitenciario de El Salvador. "Yo he hecho más bien un comentario que ha hecho el propio Presidente Bukele sobre este punto. Hay que tener cuidado con comparar que la solución de El Salvador, no se puede reproducir en el resto de los países de la región".
"Lo digo porque las soluciones en materia de seguridad tienen que estar adaptadas a los sujetos que están asociados, a los contextos y a los territorios en los cuales se desenvuelven", sostuvo, relevando que "El Salvador durante largos años fue heredero de una guerra civil interna muy compleja, que permitió el desarrollo de una estructura de organizaciones vinculadas a las pandillas, que esas se transformaron en mecanismos de ocupación territorial con muchísima violencia".
En esa línea, come que "el Presidente Bukele accedió a su poder democráticamente, eligió un Congreso democráticamente, durante ese período ha reconvertido ciertas formas institucionales, se ha reinterpretado la Constitución en un sentido determinado. Y lo cierto es que cuando uno analiza el sistema penitenciario, yo creo que uno también tiene que tener cuidado, porque el sistema penitenciario salvadoreño, más que el Cecot (...) es un sistema penitenciario militarizado".
Dicho eso, consideró que "uno nunca tiene que descartar conocer experiencias de otros países, fundamentalmente para ver cómo los países enfrentaron situaciones complejas y abordaron soluciones de acuerdo a sus necesidades, Otra cosa distinta es que uno quiera importar esos modelos a Chile. Yo entiendo que la visita del Presidente electo es una visita conocer la experiencia, no para trasladar y eso es bien importante porque yo creo que las soluciones son locales".
Del mismo modo, acotó que "el modelo de El Salvador es un modelo que tiene adeptos, pero que también tiene muchos críticos, y críticos en muy distintas dimensiones".
Con todo, apuntó que "Chile tiene una realidad muy distinta, Chile ha optado por distribuir competencia entre distintos poderes públicos, por modificar la legislación ocupando las herramientas del Estado de derecho, y sus resultados están a la vista. Están a la vista en la Macrozona Sur, están a la vista en la Macro zona norte, están a la vista en el combate contra el crimen organizado, y tenemos todavía que seguir trabajando muy intensamente en lo que es el sistema penitenciario".