Por primera vez en décadas, la comuna de Vichuquén vive un verano sin su principal atractivo: el lago que le dio su fama y sustento turístico. Con enero llegando a su fin y el primer mes de la temporada estival prácticamente concluido, según estimaciones de organizaciones de la zona, la ocupación de casas durante enero no superó el 30% en algunos fines de semana, una cifra muy inferior a la de temporadas anteriores. El florecimiento de algas y la consiguiente crisis ambiental han reducido drásticamente la llegada de turistas, afectando a quienes dependen del trabajo estacional. Con febrero a la vista, la comuna ha comenzado a impulsar una estrategia de diversificación turística bajo la consigna “Vichuquén es más que un lago", con el objetivo de sostener la temporada estival pese a la crisis. "La idea es que quienes nos visitan descubran que la comuna tiene otros atractivos, como las playas de Boyeruca, Llico y Lipimávida, el pueblo, los oficios tradicionales y el deporte", explica Moraga, representante de la Unión Comunal Lago Vichuquén.
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