El Pase Cultural ha sido blanco de críticas en los últimos días debido a comentarios en redes sociales que señalaban eventuales usos indebidos del beneficio.
Sin embargo, esta no ha sido la única polémica que ha rodeado al beneficio desde su puesta en marcha, ya que también ha sido cuestionado por su bajo nivel de uso y por las dudas en torno a su financiamiento.
Hay que recordar que el Pase Cultural es un apoyo estatal que se entregó por primera vez en 2025 y que otorga un monto único de $50 mil para el acceso a bienes y actividades culturales.
En su primer año estuvo dirigido a personas que cumpliesen 18 o 65 años, pero en 2026 el beneficio quedó focalizado exclusivamente en jóvenes de 18 y 19 años que residan en Chile y pertenezcan al 60% de los hogares más vulnerables, según el Registro Social de Hogares vigente al 1 de diciembre de 2025.
El dinero se deposita directamente en el Bolsillo Electrónico de la Cuenta RUT de BancoEstado y puede utilizarse durante un plazo de hasta 12 meses para compras presenciales o en línea en comercios autorizados, siempre con fines culturales.
Uso indebido del Pase Cultural
Durante estos días usuarios comenzaron a relatar en redes sociales que el aporte estatal habría sido utilizado para compras ajenas a su finalidad cultural, como alcohol u otros productos no permitidos.
Esos testimonios encendieron la discusión y reactivaron las dudas sobre los mecanismos de control del programa.
En ese contexto, el diputado de Evópoli y futuro ministro de Cultura del gobierno del Presidente electo José Antonio Kast, Francisco Undurraga, anunció que el beneficio será suspendido una vez que asuma la nueva administración.
A través de su cuenta de X afirmó: "A partir del 11 de marzo como futuro Ministro de La Cultura, se suspenderá este pase y desde ya le solicito a la Contraloría que inicie de oficio la auditoría que se requiera. Basta de abusos".
Baja ejecución
Pero esta no es la primera vez que el Pase Cultural queda bajo la lupa. Desde su origen, el programa ha sido cuestionado por su baja ejecución y por el alto presupuesto que se le asignó en un inicio.
El exministro de Cultura y senador Luciano Cruz-Coke ya había advertido reparos, indicando este domingo a través de X que "señalé en discusión presupuesto que no había que dar recursos a Pase Cultural (de bajísima ejecución), que desechamos en Piñera 1 por difícil de controlar y solicitamos reasignar esos recursos a Fondo del Patrimonio".
Las cifras oficiales también alimentaron las críticas. En octubre, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, expuso ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados para informar sobre la puesta en marcha y el nivel de ejecución presupuestaria del Pase Cultural.
En su presentación, entregó datos sobre el comportamiento de los usuarios durante los primeros meses del programa y señaló que "durante el mes de agosto, un 86% de quienes decidieron usar este beneficio lo usaron en librerías, luego en producciones de teatro (8%), luego en tiendas de música (5%), y en otros ya se agrupan el resto de los códigos de comercio (0,65%)".
Respecto a septiembre, la secretaria de Estado indicó que un 44% del gasto se concentró en cines y otro 44% en librerías. El resto se distribuyó entre servicios de recreación (7%), producciones teatrales (3%), tiendas de música (2%) y salas de baile (0,04%).
También se informó que el universo potencial de beneficiarios alcanzaba a 312.600 personas durante el primer año del programa, aunque en esa instancia no se detalló cuántos se habían inscrito efectivamente. Con cifras actualizadas al 3 de noviembre, el número de activaciones llegó a 63.863, lo que representa un 20,43% del total proyectado.
Críticas por alto presupuesto
En paralelo, el proyecto de Ley de Presupuestos 2026 del Gobierno contempló un aumento significativo para el Pase Cultural. En la partida 29 de Cultura, Hacienda asignó $26.670 millones, cerca de $10 mil millones más que en 2025.
En concreto, el monto propuesto fue de $26.670.950 millones. Esta alza generó críticas desde la oposición. El diputado Felipe Donoso (UDI), integrante de la subcomisión mixta de Presupuesto, sostuvo que "con estos antecedentes resulta absolutamente incomprensible que el Pase Cultural duplique sus recursos para el próximo año, sobre todo en un periodo de déficit económico del Estado".
Añadió que "es un proyecto, una política pública que no logra ejecutarse porque muchas veces ni siquiera existe el interés de los ciudadanos en ello. Es a la fuerza financiar artistas afines al Gobierno. Creemos que estos fondos deben ir en cosas más necesarias".
Las críticas continuaron desde la UDI a través de los diputados Gustavo Benavente y Juan Manuel Fuenzalida, quienes solicitaron vía Transparencia antecedentes sobre la ejecución del programa.
La respuesta de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes reveló que, pese a existir 312.600 potenciales beneficiarios, entre el 18 de julio y el 13 de octubre solo se registraron 54.644 activaciones, equivalente a un 17,48% de lo esperado. Asimismo, se informó que solo se habían ejecutado $1.856 millones, cerca del 11% de los $15.630 millones asignados.
Tras conocer esos datos, los parlamentarios pidieron que los recursos no utilizados fueran traspasados a la Contraloría General de la República para que el organismo pueda "mejorar sus condiciones". Además, emplazaron al Gobierno a revisar la continuidad del Pase Cultural y a redirigir los fondos, luego de que la contralora Dorothy Pérez solicitara un aumento presupuestario de $1.200 millones para la institución.
Finalmente, durante la discusión del Presupuesto 2026, fueron aprobados por el Congreso solo $8.890 millones ante la baja ejecución de la iniciativa en 2025.