La ministra de Obras Públicas,
Jessica López, respondió este miércoles a los dichos del futuro ministro del ramo,
Martín Arrau, quien afirmó que no llegaba al cargo "a cortar cintas", sino a "reinstitucionalizar el Ministerio".
A través de su cuenta en X, López sostuvo que "nadie viene al MOP solo a cortar cintas", y defendió el valor de las inauguraciones como el cierre de procesos de largo aliento.
"Ese hito es muy importante porque es el cierre de un trabajo serio que honra a los equipos del Gobierno de Chile, del MOP, de las empresas contratistas y, sobre todo, a las personas a quienes esas obras sirven y por las que tanto han luchado", escribió.
En su mensaje, la ex autoridad agregó que, si quien corta la cinta es el Presidente de la República, "mucho mejor", mencionando directamente al Mandatario, Gabriel Boric.
El impasse sucede en medio del aumento de tensiones entre el Gobierno entrante y la administración saliente.
El origen de la controversia
El cruce se da luego de una entrevista publicada por Factor Económico, donde Arrau —quien asumirá próximamente como ministro de Obras Públicas— señaló que su foco no estaría en las inauguraciones, sino en una reforma estructural de la cartera.
En la nota, titulada "No vengo a cortar cintas (…) venimos a reinstitucionalizar el Ministerio", Arrau explicó que su plan contempla 60 obras prioritarias, junto con cambios en el funcionamiento interno del MOP, mejoras en los procesos de licitación, reducción de plazos y el refuerzo de los estándares de transparencia y probidad.
Las declaraciones generaron reacciones en el mundo político, especialmente desde ex autoridades del sector, que defendieron el simbolismo de las inauguraciones como parte del ciclo de las políticas públicas y de la materialización de obras largamente esperadas por las comunidades.