El ministro de Seguridad, Luis Cordero, entregó un análisis sobre las medidas para combatir la migración ilegal y los modelos de seguridad en Chile, señalando que si bien es "beneficioso" conocer experiencias comparadas en la materia, "la mejor fórmula" debe estar asociada a las prácticas locales.
Las declaraciones del secretario de Estado se produjeron luego de que el Presidente electo, José Antonio Kast, sostuviera una reunión con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en la que abordaron temas vinculados a migración irregular y seguridad.
Kast destacó el manejo que ha tenido Hungría frente a la migración irregular. "Hemos visto cómo, si bien no se puede replicar exactamente el mismo modelo, sí se pueden tomar ejemplos, como los que hemos observado en otras naciones, para poder garantizar lo que hemos denominado el ‘Plan Escudo Fronterizo en Chile’, orientado a controlar la inmigración irregular", sostuvo en un punto de prensa.
El modelo húngaro para enfrentar la migración ilegal consistió en la instalación de una valla en la frontera con Serbia, levantada a fines de agosto de 2015 por orden del primer ministro Orbán. Se trata de una estructura de acero de 175 kilómetros de extensión y cuatro metros de altura, equipada con alambres de púas.
Kast conoció esta infraestructura en 2024, ocasión en la que propuso levantar “barreras físicas, como un muro o vallas”, para reforzar el control en la frontera de Chile con Bolivia. Consultado por la polémica que generó el modelo húngaro y si comparte las acciones de Orbán, el Presidente electo señaló que "si bien uno no puede copiar exactamente lo que ocurre en otros países, sí puede aprender de cómo regular situaciones que afectan la cultura, la calidad de vida y el sistema de prestación de servicios públicos".
Dichos de Cordero
En un punto de prensa, Cordero fue consultado sobre qué tipo de modelo sería viable implementar en Chile y respondió que "conocer experiencias en sistemas comparados siempre es beneficioso, pero hay que entender que esas experiencias deben adecuarse a la realidad nacional".
El titular de Seguridad Pública explicó que "Chile tiene una particularidad desde el punto de vista de su extensa frontera, no solo terrestre en la macrozona norte, sino también marítima", precisando que los casos de Hungría o de República Dominicana "no son exactamente replicables desde el punto de vista geográfico en nuestro país".
Asimismo, sumó al análisis otras experiencias internacionales, como la de Turquía, cuyos esfuerzos se han centrado en el uso de tecnología, o la de Italia, cuyas medidas están enfocadas en el control de los ingresos irregulares por el mar Mediterráneo.
Sin embargo, Cordero recalcó que "la mejor fórmula para resolver mecanismos de barreras físicas o similares tiene que ver con la experiencia local". En ese sentido, señaló que el desarrollo fronterizo en Chile ha combinado dos factores: "El despliegue de dotación militar y policial" y "la inversión en tecnología".
Detalló que existen dos grandes áreas en esta inversión: una asociada al sistema de fronteras a cargo de las Fuerzas Armadas, que implica un despliegue significativo y ha incorporado drones con participación de la Fuerza Aérea; y otra vinculada a tecnología en la zona fronteriza, como la denominada "muralla digital" para Carabineros.
Finalmente, enfatizó que "las experiencias son múltiples y lo relevante es evaluar cuál es la relación costo-eficacia que tiene cada sistema institucional".