En esa línea, el Ejecutivo ha cuestionado que José Antonio Kast -quien estuvo de gira entre el martes y jueves en Europa-, no se pronunciara respecto a si la apoyará o no.
Kast, desde Bruselas, replicó: "Yo no quiero polemizar con la ministra, pero sí decirle que
hay que tener respeto también por las víctimas de los desastres naturales que hoy día están esperando una respuesta clara y contundente (...) yo le diría, primero, enfrentemos las situaciones locales de emergencias nacionales. Habrá tiempo para debatir de temas internacionales".
"Amarres"
La administración entrante ha apuntado a que el actual gobierno está iniciando un proceso de "amarres", es decir, que estaría dejando cargos de último minuto con gente de sus filas.
El próximo titular de Interior,
Claudio Alvarado, advirtió que el actual Gobierno estaría "llenando cargos a última hora" antes del cambio de mando, dichos a los que se sumó el
futuro ministro de la Secretaría General de la Presidencia y actual senador José García Ruminot (RN), quien aseguró que estos "amarres", en los ya conocidos "concursos", "no solo están ahí, hay en muchos lugares y yo también en la Araucanía tengo casos".
El
presidente de Republicanos y senador electo, Arturo Squella, utilizó el mismo concepto para cuestionar las presiones del Ejecutivo para que Kast se pronuncie en torno a la candidatura de Bachelet en la ONU.
"Lo que está haciendo el Gobierno postulando Michelle Bachelet es el amarre más grande que está dejando precisamente el Gobierno saliente de cara al proceso de instalación de la nueva administración (...) Es realmente lamentable que hasta en estos casos temas tan sensibles que tocan todo el arcoíris político, se haya optado por tratar de amarrar las pretensiones de quienes perdieron la elección", cuestionó.
Traspaso que "agudiza distancias"
En conversación con Emol, expertos expresan distintas miradas en torno a cómo se ha desarrollado el proceso de transición, sin embargo varios ponen en la balanza el agitado contexto subyacente, como los incendios del sur del país, o los propios procesos de la política exterior.
Eric Latorre, cientista político y académico de la Universidad Autónoma, considera que "no estamos ante un clima de ruptura, pero es evidente que la cercanía del traspaso agudiza las distancias. La tragedia de los incendios en el sur pone al gobierno entrante en una vitrina comparativa inmediata: el país va a contrastar la reconstrucción de este ciclo con la de Valparaíso, y ahí la figura de un ministro como Iván Poduje, con un perfil técnico y menos impetuoso, marca un estándar de gestión que genera una tensión inevitable con la administración que se va".
De todas maneras, destaca que "al final del día, aunque las reuniones de traspaso entre ministros sean frías —porque estamos ante dos proyectos de país que son agua y aceite en economía, seguridad e iniciativa privada—, Chile sigue operando bajo su sana tradición republicana. A diferencia de otros países de la región, aquí el traspaso es ordenado y consistente. Es una cordialidad de signos opuestos, pero que mantiene el pie institucional del país a salvo".
Alejandro Müller, director del centro de políticas públicas de la UDD, comenta que, a su juicio, este proceso "ha sido mucho menos tenso de lo que uno podría haber supuesto, al ser dos gobiernos que no podrían estar más en las antípodas ideológicas: un gobierno de extrema izquierda, como el de Gabriel Boric, fue derrotado por una oposición de absoluta derecha, como la de José Antonio Kast. Son los dos polos del sistema político los que se enfrentan, y me parece que la tensión ha sido la mínima".
"Ha habido buena voluntad en general por asumir el resultado, por coordinar la entrega, y lo que no hay que disimular es que son diferentes, y que tienen pensamientos diferentes, y que eso se va a expresar tanto en políticas públicas como también en materias como la candidatura de Michelle Bachelet", precisó.
Para Mario Herrera, cientista político de la U. de Talca, "ha sido una transición extraña". "Normalmente tanto el Presidente electo como sus ministros suelen no tener mayores apariciones públicas. Eso para tratar de alargar la luna de miel. El periodo de transición se suele limitar a reuniones bilaterales y visitas protocolares. Esta transición ha tenido bastante de eso, pero también el despliegue de ministros entrantes en terreno y polémicas entre ellos", acotó.
Agendas de Boric y Kast
Los expertos coinciden en que el despliegue de Kast ha tenido algunos impactos: ya sea en la propia agenda del Presidente Gabriel Boric, como también en la sensación de "desorden" que se ha generado en esta etapa.
"Lo que estamos viendo es un despliegue del gobierno electo tan fuerte que ha terminado por anular la agenda de Boric. Es normal que el que llega quite protagonismo al que sale, pero aquí la indiferencia hacia el actual Mandatario es absoluta".
Eric Latorre, académico U. Autónoma
Latorre comenta que "lo que estamos viendo es un despliegue del gobierno electo tan fuerte que ha terminado por anular la agenda de Boric. Es normal que el que llega quite protagonismo al que sale, pero aquí la indiferencia hacia el actual Mandatario es absoluta. Chile hoy no mira a La Moneda, mira la gira internacional de Kast y una vocación de poder que ya tomó el control del relato público."
En ese sentido, comenta que "hay un quiebre sustantivo en la política exterior. Venimos de una etapa errática, de gustos personales y una 'diplomacia turquesa' que nunca terminó de cuajar. Kast está ejecutando una operación de reinserción de Chile en el mundo que habíamos perdido, dejando atrás los desprecios a tratados como el TPP y los desaires diplomáticos, para alinearse con una mirada de Estado mucho más pragmática y potente".
Para Herrera, "tanto en el Gobierno como en la oposición hoy hay desorden".
"En la oposición, porque algunos tratan de llevar el buque hacia la batalla ideológica. La gira de Kast por Europa, la reunión con Bukele, la nominación de Bachelet y las declaraciones de Poduje apuntan en esa dirección. Por otro lado, el propio Presidente electo ha tenido el sentido de "estado", al hablar de la tragedia en el sur y evitar las críticas. Ese mismo desorden existe en el Gobierno", remarca.
El académico hace hincapié en que "sorprendentemente, ministras como Antonia Orellana han tenido más cuidado con sus declaraciones, evitando la confrontación, al mismo tiempo que Boric ha intentado sostener un tono neutral con Kast".
"Sin embargo, la propia coalición (oficialista) ha salido a criticar al presidente electo en más de una ocasión: a propósito de la nueva ministra de la mujer y de los potenciales conflictos de interés por el rol empresarial de algunos ministros", acota.
Para Müller, el factor "candidatura de Bachelet" ha terminado de jugar en contra para el Gobierno del Presidente Gabriel Boric, que contrasta con la actitud que se espera de Kast, "más pragmática y menos involucrada o identitaria, como finalmente terminó siendo para el Gobierno de Gabriel Boric".
El académico UDD apunta a que la actual administración usó la candidatura de la Secretaría General de la ONU de Michelle Bachelet "como un elemento de unidad interna de la coalición, haciéndole daño y dejándola distante de algo que fuera más transversal, lo que pareciera ser indispensable al momento de su viabilidad política".