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Picaduras de abejas en alérgicos: Los signos de alerta, qué hacer y cuándo acudir a urgencias

Tras el caso de la ex Primera Dama Marta Larraechea, experto advierte que las situaciones de alto riesgo son personas con antecedentes de reacciones graves.

06 de Febrero de 2026 | 13:04 | Por Victoria Simon Delmastro, Emol
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Shot de adrenalina

Aton
Gran conmoción provocó el caso de la ex Primera Dama Marta Larraechea, quien el miércoles sufrió un shock anafiláctico producido por una picadura de abeja.

Una picadura de abeja puede provocar desde una reacción leve hasta un cuadro potencialmente mortal en personas alérgicas. Así lo explicó el médico toxicólogo del Ministerio de Salud, Orlando Negrón, quien advirtió que, en algunos casos, la reacción puede evolucionar rápidamente a una anafilaxia, condición que requiere atención médica inmediata.

"El veneno de la abeja contiene proteínas que, en personas alérgicas, desencadenan una respuesta inmunológica exagerada", explicó.

En esa línea, el especialista señaló que "en la mayoría de los casos hay solo dolor e hinchazón local, pero en una proporción menor puede producirse una reacción grave con caída de la presión arterial, dificultad respiratoria, colapso cardiovascular y pérdida de conciencia, pudiendo incluso causar la muerte".

El profesional indicó que existen signos de alerta para situaciones que deben considerarse de alto riesgo desde el inicio, como personas con antecedentes de reacciones graves, picaduras múltiples o cuando estas se producen en la boca o garganta.

En otros casos, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias si la persona presenta síntomas que van más allá de la reacción local, como sarpullido y picazón generalizada, dificultad para respirar, hinchazón de la lengua, problemas para tragar, mareos, debilidad o fiebre, y taquicardia o dolor torácico.

Negrón explicó que una reacción anafiláctica puede desarrollarse en pocos minutos o hasta media hora después de la picadura, y que no es posible predecir en cuánto tiempo ocurrirá en cada persona, por lo que la respuesta debe ser inmediata.

Qué hacer


En el caso de personas con alergia conocida, deben ser trasladadas de inmediato a un servicio de urgencias y, si cuentan con indicación médica, aplicar un autoinyector de adrenalina mientras se realiza el traslado.

En tanto, personas sin antecedentes deben consultar en urgencias si desarrollan síntomas generales, como placas en la piel, fiebre, mareos, debilidad, dificultad respiratoria o palpitaciones.

El tratamiento incluye medidas de soporte vital, oxígeno, antihistamínicos y corticoides, además de medicamentos para aliviar los síntomas respiratorios. Sin embargo, el especialista recalcó que la adrenalina es el fármaco clave, ya que permite revertir la inflamación de las vías aéreas, elevar la presión arterial y estabilizar al paciente.

El riesgo de una reacción grave es mayor en personas que ya han presentado anafilaxia, en casos de picaduras múltiples y en grupos como niños, adultos mayores y pacientes con enfermedades cardíacas o respiratorias.

Casos poco frecuentes y sin alza sostenida


De acuerdo con datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, entre 2010 y 2025 las hospitalizaciones por picaduras de avispas, avispones y abejas en Chile se han mantenido en niveles bajos y sin un aumento sostenido en el tiempo.

Durante ese período, la gran mayoría de los pacientes hospitalizados evolucionó favorablemente y fue dada de alta con vida, registrándose solo casos aislados de fallecimientos durante la hospitalización, con tasas de letalidad que en la mayoría de los años fueron de 0%.

Las muertes asociadas a este tipo de picaduras son poco frecuentes y presentan variaciones año a año, principalmente por el bajo número de casos. En algunos períodos, el total de defunciones supera a los fallecimientos hospitalarios, lo que se explica porque algunas muertes ocurren fuera del ámbito hospitalario.

En términos generales, los registros oficiales muestran que las picaduras de himenópteros (avispas, avispones y abejas) no constituyen una causa frecuente de hospitalización ni de muerte en el país, aunque pueden transformarse en una emergencia vital en personas alérgicas.