La oficialización de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), podría abrir un flanco para la postulación de Valparaíso como sede del Tratado de Alta Mar (conocido como BBNJ por sus siglas en inglés), donde compite con Bruselas (Bélgica) y Xiamen (China).
Esto, porque la potencia oriental es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, y tiene poder de veto sobre candidaturas, por lo que hay analistas que advierten que China podría exigirle a Bachelet su apoyo, y otros plantean que si el tema se ideologiza, también podrían existir complicaciones.
El miércoles, en conversación con
EmolTV, el
senador UDI, David Sandoval, sostuvo que "
el tema de Valparaíso como sede ya se ve bastante complicado, no es una carrera corrida, a pesar de ciertos respaldos que se han planteado (...) está complicada porque hay otros actores interesados".
Agregó que "el tema de la candidatura de Bachelet para la ONU entra en un carril un poco distinto, y me da la impresión de que tiene una significación política mucho más relevante, creo que fue un error absoluto del gobierno saliente el presentar esta candidatura sin una socialización adecuada".
"Puede haber un problema si se ideologiza"
Consultado por este tema, el analista internacional, Mladen Yopo, comenta a Emol que "puede haber un problema si se transforma el tema de la candidatura, como lo están haciendo, en un tema ideológico".
"Evidentemente, el tema de la postulación de Valparaíso como sede del Tratado de Alta Mar, si de alguna forma esto se ideologiza, como lo está haciendo el Presidente electo José Antonio Kast".
En ese sentido, comenta que "yo tengo la impresión de que Chile debe trabajar sobre la base de elementos pragmáticos y su política exterior tradicional, y en esa perspectiva no perderse, tanto en la candidatura de la presidenta Bachelet como en el tema de la postulación de Valparaíso".
Por su parte, el analista político Felipe Vergara, académico de la Universidad Andrés Bello Sede Viña del Mar, dijo a El Mercurio de Valparaíso que "aunque se trate de procesos distintos, la coincidencia temporal de ambas candidaturas genera desafíos para Chile. No existe una regla formal que impida ambas cosas en la práctica diplomática, pero sí abre flancos diferentes. La capacidad de Chile para manejar estas dos candidaturas simultáneamente será la prueba de fuego para su política exterior durante este año".
Por su parte, el analista político Fernando Wilson, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, dijo al citado medio que si bien son procesos distintos, el país que lo define quién se queda con el máximo cargo de la ONU "tiene varias etapas, pero en términos estrictos, primero tienen las consideraciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, y después se somete a ratificación por parte de la Asamblea General. Por decirlo de alguna forma, se va a estar desarrollando durante todo el año en distintas etapas".
A su juicio, "lo peor de todo es que de alguna manera lo del BBNJ puede perjudicar a Bachelet, en el sentido de que siendo China uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho a veto, y que apareció de la nada con una postulación para tener la sede en la ciudad de Xiamen, ahora podría esperar que Bachelet le hiciera un gesto a China en el sentido de conseguir, por decirlo de alguna forma, su voto, o que no veten su postulación a la Secretaría General".