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Quiebre del proceso identitario en la adolescencia que "requiere ser abordado": Qué hay detrás del fenómeno "therian"

Especialistas aseguran que se trata de una "autopercepción desalineada del contexto social" y que provoca "dificultades importantes en el funcionamiento cotidiano".

21 de Febrero de 2026 | 07:17 | Por Sofía Campos, Emol.
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Redes sociales / Archivo El Mercurio
El fenómeno de los "therians" que se ha masificado las últimas semanas llegó para quedarse, en una tendencia que ha generado debate por quienes aseguran sentirse identificados con animales. Pero, ¿qué hay detrás de esta presunta nueva "tribu urbana"?

La tendencia inunda las redes sociales y en concreto, se trata de personas, en su mayoría menores de edad, que aseguran tener un tipo de conexión interna, psicológica o espiritual con un animal en específico. Por ello, se identifican con él y deciden adoptar sus conductas en la vida cotidiana.

Sin embargo, la tendencia no ha estado exenta de debate, donde muchos se preguntan cómo surge el fenómeno y qué impactos tiene en quienes se identifican como anima

El doctor en Psicología y director del Instituto de Bienestar Socioemocional de la UDD, Jaime Silva, mencionó a Emol que "desde la psicología, el fenómeno therian se comprende como una expresión contemporánea del desarrollo de la identidad, especialmente visible durante la adolescencia".

A su juicio, "no se trata solo de una subcultura juvenil con rasgos estéticos propios, sino de una forma de autodefinición que involucra el núcleo del autoconcepto. La persona no adopta un personaje como juego, sino que describe una vivencia interna de ser o sentirse animal".

Según explicó, en el fenómeno therian interrumpe o fragmenta el proceso de desarrollo de la identidad, donde "la autopercepción queda desalineada del contexto social, y la identidad comienza a organizarse desde un espacio que el entorno ya no logra integrar con facilidad".

El Dr. Silva afirmó que "esto ocurre con mayor frecuencia en jóvenes que arrastran inseguridad identitaria, dificultades relacionales o mayor sensibilidad emocional. El movimiento ofrece una narrativa potente de pertenencia y reconocimiento, y en ese sentido funciona como un organizador psicológico para experiencias previas de desajuste (...) No se trata de una patología pero tampoco de un fenómeno que 'no significa nada', requiere ser abordado".

Asimismo, Víctor Gómez, doctor en Psicoterapia y académico de la Escuela de Psicología Universidad Finis Terrae (UFT), coincidió y dijo que "el ser 'therian' en la actualidad se puede abordar como una forma de construcción de identidad y de sentido de sí mismo, y en este punto podemos partir con lo nuevo del fenómeno, que ahora representa un modo de vida y de personalidad permanente (...) las redes sociales y la globalización ha contribuido en gran medida a lo amplio del fenómeno en la actualidad".

En contraste, la psicóloga infantojuvenil de Clínica Santa María, Jennifer Conejero, afirmó a este medio respecto de si corresponde a una identidad o tribu urbana, que "hay quienes opinan que es una forma de encontrar la verdadera identidad y parecen tener sus razones de tipo más bien filosófico. Acá habría que mirarlo desde los aspectos mencionados, pero el fenómeno como se ve en la actualidad se parece más a lo segundo, o sea, como tribu urbana".

Más común en adolescentes


Pero, ¿existe un perfil therian? Para Gómez, "algunas personas explican su identificación therian con 'relatos de origen' (por ejemplo, reencarnación o 'alma atrapada en un cuerpo humano') que ayudan a dar coherencia y legitimidad a su experiencia dentro de su comunidad. Relatos como este ayudan a entender cómo el therian entiende su identidad, aunque no permiten concluir respecto a una causa o mecanismo único".

Conejero afirmó que es más frecuente en "la adolescencia, que es un periodo de configuración de la personalidad donde los jóvenes toman elementos de su familia pero sobre todo, del entorno social y sus pares para realizar sus elecciones, las que van cambiando a través de las generaciones. La búsqueda de la novedad puede incidir en esto, además de la influencia de las redes sociales".

Por otra parte, afirmó que "vale la pena preguntarse cuál es el mensaje qué quieren transmitir (rechazo a la sociedad actual, no identificación con los valores tradicionales, necesidad de transmitir estos mensajes de rechazo a lo establecido, etcétera) o, desde un punto de vista más individual, qué carencias se arrastran desde la propia historia y desde la familia de origen".

En esa línea, el Dr. Silva sostuvo que "muchos de estos jóvenes provienen de contextos de alta supervisión o sobreprotección, donde gran parte de las demandas del desarrollo fueron resueltas por los adultos. Crecen en entornos indulgentes, con fuerte acompañamiento y escasa exigencia de autonomía real. Esto genera una paradoja al llegar la adolescencia".

"Por una parte, se trata de jóvenes emocionalmente dependientes, acostumbrados a que otros estructuren su mundo. Por otra, entran abruptamente en una etapa vital donde las exigencias sociales aumentan y, entonces, se espera mayor autonomía, habilidades relacionales más complejas y capacidad de tolerar frustración. Para personas más vulnerables o con mayor tendencia a depender, este cambio se vive como profundamente adverso", aseguró el especialista.

Es en ese contexto que "la identificación con un animal doméstico adquiere un sentido psicológico muy claro. El animal representa una condición donde se puede depender legítimamente, recibir cuidado y protección, y al mismo tiempo quedar relativamente exento de las exigencias propias del mundo adulto. Es una solución simbólica a esa tensión entre dependencia interna y presión externa. La identidad therian aparece entonces como un refugio frente a un entorno vivido como demasiado demandante".

Impacto en la vida social


Los especialistas mencionan que identificarse con animales pueden provocar diversos efectos en la vida social de la persona. Gómez profundizó que "resulta común ver esta conducta como algo anormal, extraño, lo que genera dificultades con familia, amistades o colegio suelen aparecer cuando hay burlas, etiquetado, rechazo o discriminación, más que por la autoidentificación en sí. La investigación sobre estigma describe que estos procesos pueden traducirse en conductas de exclusión en espacios educativos y laborales".

Para Silva, "cuando la identificación es flexible, suele formar parte de un proceso exploratorio transitorio. Sin embargo, cuando se vuelve rígida, comienzan a aparecer dificultades importantes en el funcionamiento cotidiano. Se observa un aumento del aislamiento, tensiones familiares, problemas de adaptación escolar y una creciente distancia con pares que no comparten esta forma de autodefinición".

Según explicó el académico UDD, "la identidad deja de construirse en diálogo con el entorno y comienza a cerrarse sobre sí misma. Esto genera una fractura relacional, es decir el joven siente que no es comprendido, mientras el entorno pierde referencias para vincularse. La comunidad therian pasa entonces a ocupar un lugar central, proporcionando pertenencia, validación y estructura emocional que no se logra fuera de ella".

"Es una solución simbólica a esa tensión entre dependencia interna y presión externa. La identidad therian aparece entonces como un refugio frente a un entorno vivido como demasiado demandante".

Jaime Silva, doctor en Psicología y director del Instituto de Bienestar Socioemocional UDD
Consultado sobre si desencadena rasgos antisociales, aseguró que "más que un fenómeno antisocial, se trata de una reorganización del vínculo, donde la conexión se desplaza hacia espacios que ofrecen menor exigencia y mayor aceptación incondicional".

La psicóloga de la Clínica Santa María complementó con que "en el caso de los pares, se puede reafirmar el sentido de pertenencia a un grupo diferente a la familia y sociedad; también puede generar molestia, agresiones y rechazo por parte de quienes no pertenecen a la comunidad".

"Sin embargo, considerando las etapas y desafíos del ciclo vital, no se puede mirar de la misma manera esta identificación en el adolescente que en el adulto y, ahí la comprensión y el abordaje es diferente", afirmó.

¿Cómo abordar estos casos?


En ese contexto, Conejero mencionó que los therians "requieren una evaluación más compleja, no es lo mismo en el adolescente que en el adulto por el desarrollo cerebral, de personalidad, entre otros".

"Edad, percepción de la realidad, personalidad y conducta son fundamentales para diferenciar si es una moda o pertenece a la esfera de la psicopatología", relató la psicóloga infantojuvenil.

El director del Instituto de Bienestar Socioemocional UDD mencionó que "el abordaje profesional requiere una mirada respetuosa y clínicamente precisa. No se trata de confrontar directamente la identidad declarada, sino de comprender qué necesidades emocionales están siendo organizadas a través de ella".

Agregó que "con las familias, suele ser necesario revisar dinámicas de sobreprotección y promover límites claros que permitan al adolescente experimentar competencia y agencia personal".

En la práctica clínica, el trabajo con el therian "apunta a restablecer un desarrollo identitario más armónico, ampliando el sentido del yo y fortaleciendo la autonomía emocional (...) El objetivo es ayudar a que la identidad deje de quedar fijada en una posición de dependencia protegida y pueda expandirse hacia formas más complejas de relación con el mundo".