El anuncio de sanciones a tres autoridades del actual Gobierno realizado por Estados Unidos el pasado viernes provocó que nadie -al menos en cuanto a política nacional- quedara indiferente.
Durante esa misma jornada y el pasado fin de semana, la mayoría de los actores involucrados de manera directa o indirecta se refirieron al asunto, fijando posturas y también aclarando dudas las cuales, por el momento, aún no son despejadas del todo.
¿Qué tan avanzado está el proyecto?
Una de ellas, precisamente, se abrió luego de las diferencias en las versiones que dieron el canciller Alberto van Klaveren y el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, sobre el estado de avance del proyecto "Chile China Express", el cual motivó la reacción norteamericana.
El viernes pasado, y una vez que estalló la polémica, el ministro de Relaciones Exteriores hizo un punto de prensa donde aseveró que la iniciativa se encontraba en etapas tempranas.
"Estamos hablando de un proyecto que no ha sido aprobado, que está en evaluación", dijo el canciller en La Moneda, agregando que se encuentra "en una fase sumamente inicial".
No obstante, en entrevista publicada el sábado en El Mercurio, Araya (PC) aseveró que la iniciativa ya había pasado algunas etapas y que debería definirse próximamente.
El subsecretario aseveró que se "requiere una concesión que está actualmente en tramitación en la subsecretaría. Este proceso requiere varias validaciones. Se hicieron observaciones al proyecto técnico presentado por la empresa, esas observaciones ya fueron subsanadas y ahora se está en la etapa de confección de un decreto para determinar si se autoriza".
Sobre si se cumple con los elementos técnicos para que se pueda llevar a cabo, Araya señaló "yo creo que nosotros estamos a semanas de saberlo, en ningún caso meses, porque la concesión se solicitó en noviembre. Y ya se hicieron las observaciones. Estamos en la recta final".
Por su parte, el ministro Juan Carlos Muñoz -el único sancionado confirmado- dijo el domingo a La Tercera que "el proyecto cuando nos llegó, como todo proyecto de telecomunicaciones, lo estábamos analizando y según los antecedentes que nos dispuso la Embajada de Estados Unidos, nosotros tenemos en pausa el proyecto, y estamos viendo con los organismos competentes".
"Este es un proyecto que tiene 12 etapas, y el subsecretario solo se refirió a la primera, que es la que tiene que ver con nosotros, no se refirió a ninguna de las otras que viene a continuación. Y lo que él indica es que estamos revisando todos los antecedentes, y ahora tenemos antecedentes nuevos, que los tenemos que evaluar correctamente, para ver cuáles son los pasos a seguir", añadió.
¿Fue impulsado por los sancionados?
Otra de las interrogantes por despejar en la materia es sobre qué rol cumplieron las autoridades sancionadas en el avance del proyecto de este cable submarino que pretende unir Valparaíso con Hong Kong.
Según el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, los funcionarios chilenos "con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio".
Esto fue descartado por Araya, quien afirmó que "el interés viene de las empresas. El Estado de Chile no está involucrado en su desarrollo; lo que hace es autorizar o no que se ejecute, y ese es el análisis que se está terminando".
"Si se cumplen los requisitos, normalmente estos trámites se autorizan. Nosotros no tomamos en cuenta variables políticas, sino técnicas (...). Si cumplen con los elementos técnicos, el cable debería autorizarse", agregó.
Muñoz, por su parte, indicó que "como ministerio no tenemos una predisposición favorable o desfavorable frente a los proyectos que se nos presentan para revisión y este proyecto no es la excepción".
"Como país tenemos una institucionalidad que busca que los proyectos que generan un beneficio a chilenos y chilenas avancen y para eso se exige mirar distintos aspectos. Ese es el proceso en el cual nos encontramos analizando toda la información que está a la vista", añadió.
Sin embargo, en la declaración publicada por la embajada de China en Chile durante la noche del sábado, se destaca la labor de los funcionarios nacionales para lograr que el proyecto salga adelante, solo que, desde su perspectiva, no reviste una amenaza para Estados Unidos.
"Los tres funcionarios chilenos que apoyan y promueven este proyecto han actuado fieles a los intereses nacionales de Chile y a sus virtudes profesionales, ellos merecen respeto y aprecio", reza el comunicado.
Además, agrega que "el proyecto de cable submarino transpacífico Chile–China nunca socava los intereses de terceros países. Estados Unidos, obstaculizando este proyecto con acusaciones infundadas, no tiene otra intención que mantener su monopolio de las telecomunicaciones internacionales".
¿Fue sorpresiva la sanción?
Tanto para la opinión pública como para, al menos, el canciller Van Klaveren, esta sanción fue una sorpresa. Así lo manifestó el secretario de Estado el viernes pasado.
"Nosotros no fuimos informados previamente de esta decisión y por esa razón procedimos a convocar al embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, para que nos explicara esta decisión. También para expresarle nuestra molestia y sorpresa frente a esta medida que afecta a un destacado ministro de Estado como es Juan Carlos Muñoz, que fue notificado de esta situación de forma escrita", dijo el ministro.
Pese a ello, una eventual represalia de Estados Unidos por este tema ya habría estado en el radar del Gobierno hace un tiempo, tras conversaciones con el embajador norteamericano, Brandon Judd.
"El embajador en una reunión previa había dado la posibilidad de tomar sanciones contra las personas que habían participado (del proyecto), por muy técnica que haya sido. La reunión fue a principios o mediados de enero. Lo escuché con estupor, no esperaba recibirlo", dijo Muñoz a La Tercera.
Es más, fue el propio Judd el que el 12 de febrero pasado mencionó el tema del cable subterráneo chino como uno de los conversados en una reunión con la ministra de Defensa, Adriana Delpiano.
"Estados Unidos y Chile somos socios estratégicos en defensa. El alcance y la profundidad de nuestra cooperación militar bilateral son significativos y mutuamente beneficiosos: nos permiten enfrentar las amenazas de seguridad que compartimos en la región y, al seguir trabajando juntos, fortalecemos y protegemos a ambas naciones. Un componente crítico de esa seguridad compartida es la data. La ministra Delpiano y yo conversamos a fondo sobre los riesgos que vemos en cables submarinos chinos redundantes, cuando Chile ya cuenta con Humboldt. Los datos seguros son fundamentales para afrontar juntos los desafíos regionales", aseveró en dicha oportunidad a través de su cuenta de X.
¿Quiénes son los sancionados?
Al momento de informar las sanciones, Estados Unidos solo se refirió a tres funcionarios del Gobierno chileno, sin detallar sus nombres.
El propio ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, señaló ser uno de ellos, diciendo que había recibido un correo electrónico siendo notificado de la determinación.
Los otros dos nombres serían el de Claudio Araya, subsecretario de Telecomunicaciones, y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen.
No obstante, esto aún no ha sido oficializado y el propio Araya aseveró que no había recibido notificación alguna hasta el momento de hablar con El Mercurio en la entrevista publicada el sábado.