La sanción de Estados Unidos a Chile, consistente en la revocación de visas a tres funcionarios del Gobierno, entre ellos, al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, ha generado una molestia en el oficialismo, por tratarse de una medida que "atenta contra la soberanía".
La decisión, comunicada el viernes en un comunicado del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, apuntaba a que dichos funcionarios habrían apoyado actividades "que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones" y que "erosionan la seguridad regional de nuestro hemisferio".
En rigor, la sanción tiene relación con el proyecto "
Chile China Express", un cable submarino de fibra óptica que pretende unir Valparaíso con Hong Kong.
Se tarta de un proyecto que según el canciller Alberto Van Klaveren estaría en una fase "sumamente inicial", aunque esto contrasta con la versión del subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, quien el sábado dijo a El Mercurio que la iniciativa ya había pasado algunas etapas y que debería definirse próximamente. De todos modos, la molestia de Washington ya se ha expresado con dureza.
El caso del cable con China trae a la memoria otro proyecto que en abril de 2025 fue paralizado por decisión del Gobierno: el proyecto astronómico chino Transient Objects Monitoring Project (TOM), que se estaba desarrollando en el Cerro Ventarrones, en la Región de Antofagasta.
En aquella oportunidad, Estados Unidos generó presiones, al expresar su preocupación ante las capacidades que podría tener el telescopio chino, lo que llevó a que la embajada de China en Chile emitiera un comunicado cuestionando las "injerencias estadounidenses en la cooperación astronómica entre China y Chile".
No obstante aquello, las razones que esgrimió el Gobierno para suspender el proyecto fueron de carácter administrativo.
El proyecto TOM
El día en que se conoció la suspensión del proyecto TOM, se levantó una oleada de críticas, incluyendo acciones de los parlamentarios del PC, Luis Cuello y Nathalie Castillo, quienes oficiaron a Cancillería para que diera cuenta de los fundamentos técnicos y jurídicos que habría tenido el Ministerio de RR.EE. para someter a revisión al proyecto TOM.
El proyecto TOM se firmó en enero de 2023 entre la Universidad Católica del Norte (UCN) y el Observatorio Nacional Astronómico de China, y consistía en la instalación de edificaciones y telescopios en el cerro Ventarrones, para estudiar objetos cercanos a la Tierra. El financiamiento sería con fondos de China, estimados en US$ 80 millones.
En un comunicado, Cancillería señaló que "tras la revisión de la naturaleza del acuerdo, realizada por la dirección jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, se pudo establecer que se trata de un convenio entre una universidad privada y una entidad china. Falta detallar el alcance de dicho acuerdo, para lo cual seguimos en diálogo con las partes involucradas".
Luego, el canciller Alberto Van Klaveren, profundizó en que la suspensión del acuerdo se debía a que no se había ajustado a la normativa. "En el caso concreto del proyecto que suscribió la Universidad Católica del Norte con una entidad astronómica china, de la Academia de Ciencias China, la verdad es que fue un proyecto que no se ajustó a la normativa chilena en esa materia", dijo el Secretario de Estado.
Agregó que "la normativa chilena es muy clara, de que todas las actividades de observatorios internacionales tienen que regirse, ya sea por un acuerdo negociado Estado de Estado, o bien a través de la Universidad de Chile, que tiene competencias plenas en ese ámbito para autorizar la instalación de un observatorio", subrayó.
En el caso de ese proyecto, Cancillería afirmó que no se siguió ese camino, y además involucró a un terreno entregado en concesión por el ministerio de Bienes Nacionales para un objeto distinto al que finalmente se destinó.
"Y en consecuencia, desde el punto de vista administrativo, se trataba de un acuerdo que tenía problemas importantes y que iba más allá también de las facultades que tenía la Universidad Católica del Norte para suscribir ese convenio", subrayó Van Klaveren, junto con aclarar que existía la mejor disposición para un acuerdo astronómico con China.
Las advertencias
La trama de TOM incorporó entonces dimensiones relativas a lo administrativo y de cómo aquello terminó por tener injerencias en un problema diplomático.
En marzo de 2025, un mes antes de que se suspendiera el proyecto, el Gobierno ya había iniciado una revisión de los alcances del acuerdo entre la Universidad Católica del Norte y el Observatorio Nacional Astronómico de la Academia de Ciencias de China.
Un estudio de AthenaLab planteaba por esos días que "con el proyecto de cerro Ventarrones, una vez más, queda en evidencia que la ausencia de una arquitectura de seguridad del Estado en Chile permite que actores particulares, como una universidad, puedan incubar de forma involuntaria un problema diplomático".
Lo anterior, agregaron, porque "no se tuvieron en consideración las consecuencias asociadas a firmar un acuerdo con una agencia astronómica de un país abogado a la fusión civil-militar".