El próximo 7 de marzo, tres días antes de asumir el Gobierno, el Presidente electo, José Antonio Kast, viajará hasta Miami para participar de la cumbre "Escudo de las Américas", organizada por el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Se trata de una cita cuya invitación llegó a la Oficina del Presidente Electo (OPE) el pasado 16 de febrero, y en ella se abordarán material relativas al crimen organizado, inmigración ilegal y "la interferencia extranjera en el hemisferio occidental". Kast acudirá acompañado del futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna.
El viaje se dará en medio de las tensiones que se han abierto a raíz de las sanciones de revocación de visa a tres funcionarios del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, incluyendo al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz; esto, a raíz de la molestia de Washington por el proyecto de cable de fibra óptica con China.
Por eso, algunos ya miran con cautela la asistencia de Kast a la cita, especialmente por la "señal" que el Presidente electo podría entregar a Trump, en medio de un contexto de presiones hacia Chile.
El ex canciller Ignacio Walker dijo en Radio Infinita que "esto se puede transformar en un besamanos a Donald Trump y su política exterior, que vela por el interés nacional de Estados Unidos, 'America first (Estados Unidos primero)'. Esa es la definición que va a tomar o tiene que tomar el presidente entrante, José Antonio Kast".
No obstante, desde la OPE apuntan a desafíos en común y el objetivo de poder abordar temas clave con otros mandatarios. Expertos, consultados por Emol, en tanto, destacan la necesidad de que este nuevo liderazgo tenga en cuenta el contexto de "cambio de orden internacional" donde "ya no es viable la pasividad de Chile" en sus relaciones internacionales.
Marcelo Masarellas, analista internacional de AthenaLab, comenta en ese sentido que el nuevo gobierno tiene una tarea "muy complicada en materia internacional, más allá de fomentar el desarrollo y activación económica".
Esto, porque "debe reconstruir relaciones estratégicas dañadas en los últimos cuatro años, como Estados Unidos e Israel, y además, asume en un contexto internacional y regional complejo, en el que Estados Unidos está claramente decidido a contener la influencia extra-continental en Latinoamérica, particularmente la de China (lo que incluye inversiones en proyectos clave como los cables submarinos). En este sentido, la presión por tomar partido o, al menos, la no alineación solo se va a acrecentar".
OPE: "Tenemos desafíos importantes de toda la región"
Sobre este tema fue consultada este miércoles la próxima ministra vocera, Mara Sedini, quien planteó que "la invitación al Presidente electo es algo muy importante para las conversaciones con distintos mandatarios, para el Presidente electo es muy importante generar ese tipo de diálogos".
Consultada por la agenda del viaje a EE.UU., Sedini comentó que "se está formando, y a medida que tengamos reuniones específicas las iremos dando a conocer". En tanto, no descartó poder gestionar una reunión con el presidente norteamericano.
"Lo importante es el objetivo de poder establecer relaciones internacionales con otros mandatarios que sufren en sus países los mismos problemas que tenemos nosotros; conversaciones que tienen que ver con problemas económicos, comerciales, de seguridad, de migración irregular. Tenemos desafíos importantes que son de toda la región, y este tipo de iniciativas son relevantes para enfocarse en esos temas", precisó.
"Gestos para regenerar confianzas" y "posición proactiva"
Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, comenta que "es fundamental comprender que la presencia de Kast en el encuentro organizado por el presidente Trump se enmarca en un fenómeno de cambio en el orden internacional. Bajo esa lógica, resulta clave asumir un principio de realismo político ante el reacomodo de los poderes globales".
"Para Chile, ya no es viable mantener la pasividad en sus relaciones internacionales; se requiere un rol mucho más activo. La presencia del líder en distintos espacios debe permitirle exponer, confrontar e interpelar posiciones respecto a la importancia estratégica de Chile y sus inversiones, provengan estas de Estados Unidos, China, Europa o India. Estos son los actores relevantes hoy, especialmente ante el desacoplamiento que se está produciendo entre las potencias china y estadounidense", subraya el experto.
"Es necesario copar cada espacio disponible para dar a conocer qué hace Chile y cómo lo hace. Por ello, la presencia en esta cumbre en Estados Unidos es de suma relevancia".
Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma
Ante esta disputa, afirma Cassinelli, donde Chile debe fijar o al menos exponer su postura, "se vuelve relevante que se asuma una posición proactiva y se participe en todas las instancias posibles para comunicar la visión país. Esto ocurre, además, frente al debilitamiento del escenario multilateral de colaboración, afectado precisamente por estas pugnas".
"Dicho reacomodo hace que la presencia directa de los liderazgos en las relaciones internacionales sea más determinante que nunca", remarcó.
En resumen, de acuerdo al experto, "es necesario copar cada espacio disponible para dar a conocer qué hace Chile y cómo lo hace. Por ello, la presencia en esta cumbre en Estados Unidos es de suma relevancia".
Por su parte, Masalleras, de AthenaLab, comenta que existe una "clara intención de recomponer las deterioradas relaciones con Estados Unidos".
"Lamentablemente, en los últimos cuatro años, las relaciones exteriores, en particular con algunos países relevantes como EE.UU. o Israel, fueron dirigidas de manera personalista e ideologizada y no orientadas por el interés nacional. No hay duda de que EE.UU. y China son dos Estados importantes para Chile y, por tanto, prioritarios", remarca.
En consecuencia, asegura el experto, "la relación con ellos y sus líderes debe guiarse adecuadamente e inspiradas por esto".
Masalleras enfatiza que "la conducta de enfrentar al presidente Trump no acarreó ningún beneficio para Chile ni para los chilenos, ni siquiera afectó las decisiones y conductas criticadas desde Santiago, pero si impactó negativamente la percepción de Washington sobre nuestro país".
Con todo, a su juicio, viajes como estos "son gestos que van en la dirección de regenerar la confianza y las buenas relaciones con EE.UU., las que han sido históricamente buenas por lo demás".