En una extensa entrevista, la senadora Yasna Provoste realiza un balance crítico del Gobierno de Gabriel Boric, asegurando que tuvo un "problema de origen" tras la derrota del plebiscito de 2022, lo que —a su juicio— condicionó toda la administración.
"Fue un gobierno de mucha improvisación, donde la gestión fue su principal debilidad", afirma, aunque reconoce "luces y sombras", valorando acuerdos como la reforma de pensiones, la ley de 40 horas y el control de la inflación. Con todo, sostiene que la imagen que queda es la de "un gobierno
improvisador, poco efectivo y poco transparente, muy expuesto a sus propios autogoles", mencionando episodios como el viaje a Temucuicui, el caso fundaciones y la polémica por el cable submarino, donde acusa
"mucha opacidad". De cara al próximo gobierno de José Antonio Kast, plantea que la oposición debe actuar "sin prejuicios ni vetos", pero con "definiciones nítidas y valores compartidos", apostando por una convergencia amplia del progresismo desde la centroizquierda. Asimismo, advierte que Chile no puede
"poner en riesgo 35 años de progreso económico por gestos ideológicos" y llama a mantener una política exterior prudente, tanto con Estados Unidos como con China, defendiendo la tradición de apertura comercial como política de Estado.