El Congreso Nacional de Chile retoma sus funciones este lunes 2 de marzo en un escenario marcado por el cierre inminente del ciclo legislativo y la cuenta regresiva hacia el traspaso de mando del próximo 11 de marzo.
Con solo cuatro jornadas formales antes del término del periodo, el Gobierno de Gabriel Boric buscará acelerar la tramitación de iniciativas consideradas estructurales, mientras la oposición despliega una intensa agenda fiscalizadora que incluye citaciones a ministros y advertencias políticas en temas sensibles.
La estrategia del Ejecutivo apunta a concentrar esfuerzos en tres grandes ejes: Sala Cuna Universal, el FES (Financiamiento de la Educación Superior) y la reforma al sistema político.
Sala Cuna Universal: una deuda histórica
El proyecto de Sala Cuna Universal busca modificar el sistema actual —que obliga solo a empresas con 20 o más trabajadoras mujeres a financiar el beneficio— y reemplazarlo por un esquema universal con financiamiento solidario, eliminando una norma que durante décadas ha sido criticada por desincentivar la contratación femenina.
Se trata de una de las reformas laborales y sociales más discutidas en Chile en los últimos 30 años. Diversos gobiernos han intentado avanzar en esta materia sin éxito, enfrentando resistencias por su costo fiscal y por el diseño del mecanismo de financiamiento.
Para el Ejecutivo, su aprobación significaría un hito en corresponsabilidad parental y participación laboral femenina. Para la oposición, en cambio, el debate ha girado en torno a la sostenibilidad financiera y la calidad del sistema de educación inicial.
El problema para La Moneda es el tiempo: con solo cuatro jornadas disponibles, el margen para cerrar acuerdos amplios es estrecho.
FES: el reemplazo del CAE
El segundo gran flanco es el FES, proyecto que busca reemplazar el Crédito con Aval del Estado (CAE) por un nuevo modelo de financiamiento sin banca privada y con pagos contingentes al ingreso. La iniciativa apunta a cerrar uno de los símbolos más criticados del modelo de educación superior instaurado en los 2000, pero también ha generado aprensiones respecto de su impacto fiscal y la viabilidad del sistema universitario.
El Ejecutivo ha defendido que el FES corrige inequidades y reduce el endeudamiento estudiantil, mientras sectores opositores han advertido sobre riesgos para la sostenibilidad financiera de las instituciones. La discusión se da, además, en un contexto de estrechez fiscal que complejiza cualquier reforma estructural.
Reforma al sistema político: jornada crucial
El tercer eje —y probablemente el más institucional— es la reforma al sistema político. Este lunes la instancia parlamentaria respectiva iniciará una jornada clave con la votación del proyecto como paso previo a su eventual avance a la Sala para cumplir su segundo trámite.
La propuesta busca introducir cambios en el régimen de partidos, los umbrales de representación y mecanismos para fortalecer la gobernabilidad, en respuesta a la alta fragmentación que ha caracterizado al Congreso en los últimos años. La reforma ha sido defendida como necesaria para evitar la atomización legislativa, pero también ha generado tensiones entre colectividades pequeñas que ven en los nuevos requisitos un riesgo para su supervivencia política.
La ofensiva fiscalizadora de la oposición
Mientras el Ejecutivo intenta salvar sus últimos proyectos, la oposición ha endurecido su rol de fiscalización. Entre las primeras acciones de la semana destaca la citación a la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, el lunes, tras la controversia por el financiamiento —vía fondo concursable— del festival de cine de carácter pornográfico "Excéntrico". Parlamentarios han anunciado que pedirán explicaciones por eventuales omisiones administrativas, también piensan pedir la presencia de la ministra de la Mujer, Antonia Orellana.
A ello se suma el emplazamiento al ministro de Hacienda, Nicolás Grau, quien deberá rendir cuentas en el Congreso este martes frente a la Comisión Mixta de Presupuestos luego de que el Informe de Finanzas Públicas del cuarto trimestre de 2025 revelara un déficit estructural de 3,6% del PIB, cifra que superó ampliamente la meta comprometida y que reabrió el debate sobre la disciplina fiscal en el tramo final del gobierno.
Otro frente abierto es el proyecto conocido como "Chile-China Express", vinculado a infraestructura estratégica. Por esta materia fueron citados el martes a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado el canciller Alberto van Klaveren y el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, en medio de cuestionamientos sobre transparencia y alineamiento geopolítico.
Disputa por el control del Congreso
El retorno legislativo no solo estará marcado por proyectos y fiscalización, sino también por la pugna interna por la conducción de ambas cámaras.
En el Senado, el actual presidente Manuel José Ossandón busca continuar un periodo más, pero su partido, Renovación Nacional, ya definió como carta oficial a la senadora Paulina Núñez.
En la Cámara de Diputados, las negociaciones también operan a contrarreloj. Sin una mayoría clara tras recientes reveses políticos, el Partido Republicano intenta sumar apoyos para influir en la mesa directiva, en un escenario donde cada voto resulta determinante.
Más que una semana ordinaria, se trata de un epílogo legislativo donde se cruzan reformas estructurales, cuentas fiscales, disputas de poder y definiciones estratégicas que anticipan el tono del nuevo ciclo político que comenzará el 11 de marzo.