Considerando que ya comenzó marzo, mes en que la mayoría de las personas deja de vacacionar y retoma sus labores, gremios del turismo entregaron un balance.
En términos generales, aseguraron que fue una época estival "movida", aunque preocupa la región Metropolitana, pues tuvo una importante disminución en ocupación hotelera.
También, hay quienes remarcaron que marzo ahora igual es relevante, pues se ha consolidado como una "extensión" de lo que es la temporada alta, por lo que las estadística aún pueden mejorar.
"Consideramos que este verano ha sido un verano bien movido, en el cual se ha visto una recuperación en la zona de Tarapacá. Iquique ha estado con mejores ocupaciones que el resto de la temporada, sobre 75%. Lo mismo en la IV Región costa, también con ocupaciones bien altas", dijo en primer lugar a Emol Alberto Pirola, presidente de Hoteleros de Chile.
Agregó que "donde se ha visto una una disminución de un 4% es en San Pedro Atacama y un poco en Isla Pascua. En Valle del Elqui, toda esa zona, también se ha visto un poco reducido, entre un 3 y 4%".
"Lo que más preocupa", continuó, "es la zona de la región Metropolitana, en la cual la disminución en la hotelería está sobre el 12%. Eso principalmente, ya que los extranjeros están viniendo directamente a los destinos turísticos y no están pasando por Santiago por un tema de seguridad, que es lo que le estamos pidiendo a las autoridades de tomar cartas en el asunto y poder recuperar este destino turístico a la brevedad posible".
Máximo Picallo, presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), consideró que "hacer un balance de la temporada todavía es un poco prematuro, porque falta el último fin de semana de febrero y, además, el mes de marzo con el tiempo se ha ido consolidando también como una extensión importante de lo que es la temporada alta".
No obstante, indicó que "el balance es moderadamente positivo. Hemos tenido creo que buena demanda de turistas. Tal vez lo único que tuvo un pequeño bajón fue el tema de los turistas argentinos, que ya aparentemente no ven tan atractivo venir de compras, y por lo tanto, ese turismo de compra también era un turismo que movía en forma importante la cantidad de turistas que Chile recibe".
El año 2025 "hemos cerrado con seis millones de turistas, una cifra importante, pero tenemos que ser mucho más ambiciosos y lo ideal es poder superar el récord histórico del año 2017, de seis millones cuatrocientos, y por lo tanto, ponernos metas de siete millones de turistas, que creo que es bastante realista, pero requiere de políticas públicas orientadas a mejorar la condición para que ese turismo, tanto interno como receptivo, pueda llegar a nuestro país", complementó.
Con todo, dijo que "hacemos un llamado a las autoridades a mirar esta industria del turismo como un sector económico que puede perfectamente duplicar su aporte al PIB si hacemos las cosas bien".
Por último, Jaime Guazzini, presidente de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), manifestó que "hacemos un balance preliminar positivo, aunque moderado, de la temporada alta 2025-2026".
"Las cifras que hemos monitoreado muestran que el desempeño del sector se ha mantenido en línea con nuestras proyecciones, confirmando una recuperación más estabilizada del turismo, pero aún lejos de un escenario de crecimiento acelerado", añadió.
También enfatizó en que "en materia de turismo receptivo, proyectamos para el período diciembre-marzo un flujo de visitantes internacionales que se mantiene dentro de lo estimado, con un comportamiento heterogéneo según mercados. Tal como anticipamos en nuestros informes, se ha observado una normalización en la llegada de turistas argentinos, con una baja respecto del verano anterior, explicada principalmente por el ajuste en las condiciones cambiarias y de precios relativos. Esto ha impactado especialmente en destinos de la zona central y norte chico, que históricamente reciben una alta proporción de ese mercado".
Finalmente, aseveró que "como industria, valoramos que el desempeño esté dentro de lo proyectado, pero insistimos en que Chile tiene espacio para crecer más. Para ello, es clave avanzar en una agenda público-privada que fortalezca la competitividad del sector y permita consolidar al turismo como un pilar del desarrollo económico nacional".