La imagen corresponde a uno de los ataques de "Los Pulpos", en que incendiaron el automóvil de una víctima luego que esta no accediera al pago de una "vacuna", como se denomina a las sumas de dinero que exigen con cierta periodicidad a los extorsionados.
El Mercurio (archivo)
Según datos de la Fiscalía Nacional, que "El Mercurio" obtuvo vía Ley de Transparencia, el fenómeno de las extorsiones ha registrado una leve disminución en los últimos tres años. No obstante, estas han sido discretas y no se ha logrado bajar de los mil casos anuales. Se trata de un delito "importado", dicen los investigadores, que ha proliferado con el crimen organizado. Sin embargo el explosivo crecimiento también tendría una explicación legal. Una razón que podría explicar el aumento explosivo de denuncias por extorsiones, es a raíz de una modificación legal del delito. "Según los informes que hemos publicado, entre 2022 y 2023 las denuncias aumentaron en un 98%, pero en esto se debe considerar la modificación del tipo penal de extorsión que implica que se considere un universo mucho más grande casos que antes del año 2023", afirma Tania Gajardo, subdirectora de la Unidad de Crimen Organizado y Drogas (UCOD) de la Fiscalía Nacional. Entre las víctimas, la mayoría son chilenos —4.305, de 2020 al 27 de enero pasado—, seguidos de peruanos (197) y venezolanos (177). Mientras que el perfil del perpetrador, si bien depende del tipo de extorsión, en aquellos casos asociados a organizaciones criminales, se da "un alto nivel de agresividad, son preferentemente (personas) de origen extranjero, que operan dentro del territorio nacional", puntualiza el jefe de la Brico, Cristián Sepúlveda.